noticias |

Song Pro y Seal U: qué diferencias de precio y equipamiento hay entre los SUV de BYD

Repasamos lo que ofrecen las dos propuestas de BYD para el segmento mediano de SUV. ¿Vale la pena pagar más por un Song Pro?

BYD Seal U y Song Pro

BYD presentó anoche el Seal U, un SUV mediano que se posiciona un escalón por encima del ya conocido Song Pro, con el que comparte diversas características. El recién llegado no solo tiene una propuesta superior en cuanto a precio (cuesta 10.000 dólares más) sino en equipamiento y jerarquía. 

No te pierdas nada del mercado automotor → Seguinos en Google!

Si repasamos diferencias entre ambos SUV hay que arrancar por las dimensiones. El Song Pro tiene un largo de 4.738 mm, 1.860 mm de ancho y 1.710 mm de altura, mientras que el Seal U se extiende hasta los 4.775 mm de longitud, 1.890 de ancho y 1.670 de alto. En distancia entre ejes hay una ventaja del Seal U por 53 mm (2.765 vs 2.712 mm). Por su parte, la capacidad de baúl es de 520 litros en el Song Pro y de 552 en su hermano mayor. 

En términos de diseño podríamos decir que ambos modelos apelan a una impronta conservadora que pasa completamente desapercibida. En el Seal U se destacan algunos toques extra que le dan mayor jerarquía a todo el conjunto, pero en líneas generales se trata de dos SUV tradicionales. El último detalle es para las llantas, que son de 18 y 19’’, otra diferenciación que hace a la estética. 

BYD Seal U

Los Song Pro y Seal U utilizan un sistema de propulsión híbrido enchufable (que la marca denomina DM-i) pero con diferencias en el motor térmico. En el Song Pro es un 1.5 aspirado de 105 CV y 130 Nm de torque, mientras que en Seal U es un bloque de la misma cilindrada pero turboalimentado, con lo cual la potencia y el torque se van a 130 CV y 220 Nm. En el impulsor eléctrico la diferencia es menor porque en uno tenemos 194 CV y 300 Nm y en el otro supera los 200 CV. De esta forma, la potencia combinada del Song Pro es de 218 CV, mientras que el Seal U cuenta con 238 caballos

En cuanto a las baterías, para Song Pro hay dos opciones (de 12,9 y 18,3 kWh) y en el Seal U solo se ofrece la de mayor capacidad. De esta forma, para el SUV más chico la marca declara una autonomía combinada de 1.030 km en ciclo NEDC (que es el protocolo chino, más optimista que el europeo, por ejemplo). En el más grande son 1.105 km, una diferencia mínima pero que hay que tener en cuenta.

BYD SEAL U 1

En modo 100 % eléctrico ambos pueden recorrer hasta 100 km. Con toda esta ensalada de números la conclusión es que uno tiene más potencia (ojo, también es más pesado y por eso declaran un 0 a 100 km/h de 8 segundos) pero con rendimiento de consumo similar. 

Si repasamos el equipamiento de confort y consideramos ambas versiones GS, los dos SUV de BYD cuentan con tapizados y volante de cuero, climatizador bizona con salidas para plazas traseras, frenos a disco en las cuatro ruedas, volante regulable en altura y profundidad, espejos con calefacción y plegado eléctrico, techo corredizo con apertura y butaca del conductor eléctrica.

BYD Seal U 2

El Seal U agrega a esa dotación head up display, tablero de 12,3’’ (contra uno de 8,8), butaca del conductor eléctrica, asientos delanteros con ventilación, sistema multimedia de 15,6’’ (contra uno de 12,8) y equipo de audio Infinity con diez parlantes. 

En cuanto a la seguridad hay casi un empate porque tanto Song Pro como Seal U ofrecen seis airbags y el paquete completo de ADAS que incluye punto ciego, crucero adaptativo, reconocimiento de señales, alerta de colisión con frenado autónomo, mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado trasero. La diferencia es que para el recién llegado la marca destacó cinco estrellas en las pruebas de choque de Euro NCAP. 

Así llegamos a los precios. La gama Song Pro arranca en 35.490 dólares para la versión GL, mientras que la tope de línea asciende a 37.490 dólares. Por su parte, la única variante de Seal U se comercializa a casi 48.000 dólares, una diferencia como repasamos al principio de 10.000 dólares aproximadamente. 

Imagen relacionada

Te puede interesar:

BYD Yuan Pro: lo mejor y lo peor del SUV más barato de la marca

Conclusión: a modo subjetivo creo que no se justifica la diferencia de precio pero para muchos quizás será un plus desembolsar mayor dinero para subirse a un SUV que claramente tiene una propuesta más “premium”, tanto en diseño como en equipamiento y mecánica.

Te recomendamos: