offroad |

Jeep llama a revisión a 328.381 Grand Cherokee por resortes de suspensión que se desprenden

En Argentina el Grand Cherokee llega importado desde Norteamérica, y las unidades que circulan en el país corresponden en su mayoría a años de modelo posteriores a los alcanzados por esta campaña.

Jeep llama a revisión a 328.381 Grand Cherokee por resortes de suspensión que se desprende

Un resorte helicoidal trasero que se suelta con el auto en movimiento no es una molestia de confort. La rueda pierde alineación, el chasis puede golpear contra el asfalto y el conductor se queda sin margen para controlar el vehículo. Ese es el escenario que obligó a Jeep a llamar a revisión a 328.381 unidades del Grand Cherokee, el Grand Cherokee L y el Grand Cherokee 4XE en Estados Unidos, bajo el reporte de campaña 26V562 publicado ante la NHTSA el 8 de septiembre de 2026.

La diferencia con otros recalls masivos es de origen, no de magnitud. Acá no hay una pieza que falló antes de lo previsto ni un software que quedó corto. Hay un resorte instalado mal en la línea de montaje, un error de proceso que ningún ensayo de desarrollo podía anticipar porque el componente en sí funciona. El problema aparece cuando queda mal asentado de fábrica.

Qué falla exactamente

El resorte helicoidal es la pieza de la suspensión que sostiene el peso del vehículo y absorbe las irregularidades del terreno. En el eje trasero de estos Grand Cherokee, los resortes quedaron montados de forma incorrecta durante el ensamblaje. Con el uso, el resorte puede salirse de su asiento y desprenderse mientras el auto circula.

Las consecuencias no son cosméticas. Una vez que el resorte se suelta, la geometría de la suspensión se rompe, la rueda pierde alineación y el chasis puede quedar apoyado sobre componentes que no están diseñados para recibir ese esfuerzo. Los resortes sueltos, además, pueden dañar otras piezas de la suspensión y del tren trasero. Todo eso con el vehículo en marcha y a cualquier velocidad.

Los autos, directo en tu teléfono

Marcá a Autotest como fuente preferida. Un toque, gratis, y te aparecemos primero.

Seguir en Google

jeep llama a revisi n a 328 381 grand ch

Hasta el momento no hay cifras oficiales de accidentes ni de heridos asociados a esta falla, un dato que no cambia la clasificación del problema: la campaña se hace bajo el programa de seguridad de la NHTSA, y eso significa que la agencia considera que el defecto puede derivar en un siniestro.

Imagen relacionadaTe puede interesar:Grand Cherokee WJ V8 con ruedas de 40 pulgadas: la bestia off-road que casi nunca tocó el barro›

Los tres modelos alcanzados

El recall abarca tres variantes de la misma familia, con distintos años de modelo:

  • Grand Cherokee L: unidades 2021 a 2023.
  • Grand Cherokee de dos filas: unidades 2022 a 2023.
  • Grand Cherokee 4XE: unidades 2022 a 2023.

Vale repasar qué es cada uno. El Grand Cherokee L es la variante de batalla extendida, con tres filas de asientos y capacidad para seis o siete pasajeros, que esta generación sumó por primera vez al catálogo. El 4XE es la versión híbrida enchufable, que combina un motor naftero con uno eléctrico y una batería recargable. Los tres conviven en la misma línea de producción, y ahí aparece una de las claves del caso.

El error nació en la planta, no en el diseño

La causa identificada apunta a una instalación incorrecta durante el ensamblaje. Es una distinción importante: no hay un defecto de concepción en el resorte ni en la geometría de la suspensión trasera. Hay un procedimiento de montaje que se ejecutó mal en una línea que, en esos años, tenía que ensamblar en paralelo versiones nafteras de dos filas, la carrocería larga de tres filas y la mecánica híbrida enchufable.

Ese tipo de convivencia multiplica las variantes de pieza por estación de trabajo y exige controles de calidad más finos. Cuando el control no alcanza, el error sale de fábrica y recién reaparece en la calle, meses o años después, convertido en un llamado a revisión.

Qué tiene que hacer un propietario

El procedimiento es el habitual en este tipo de campañas. Con el número de VIN, que es la identificación única del vehículo, el propietario puede consultar si su unidad está alcanzada por la campaña 26V562. Si está incluida, el concesionario inspecciona la instalación del resorte trasero y, en caso de que sea necesario, lo reemplaza sin costo para el dueño.

La reparación no tiene cargo en ningún caso cuando la unidad figura en la lista de la campaña. La verificación previa por VIN es el paso que evita llevarle el auto al taller sin motivo y también el que garantiza que el trabajo quede registrado y se cierre formalmente el expediente.

La seguidilla que arrastra Stellantis

Este recall se suma a una acumulación incómoda para el grupo. Stellantis viene encadenando campañas de distinta gravedad en modelos de Jeep y de Ram, con causas que van desde actualizaciones de software hasta problemas mecánicos en transmisiones y suspensiones. El patrón que comparten es el mismo: fallas de calidad detectadas después de la entrega, no antes.

El Grand Cherokee es una de las principales fuentes de ingresos del grupo en el segmento de SUVs medianas y grandes a nivel global. Que el defecto de esta campaña provenga de un error de proceso y no de un componente mal diseñado refuerza la lectura menos cómoda: la presión por producir rápido y en volumen tiene un costo medible en el control de la línea.

Qué pasa con las unidades argentinas

En Argentina el Grand Cherokee llega importado desde Norteamérica, y las unidades que circulan en el país corresponden en su mayoría a años de modelo posteriores a los alcanzados por esta campaña. Aun así, la consulta por VIN sigue siendo la vía directa para saber si una unidad puntual está incluida: cuando un fabricante abre una campaña en Estados Unidos, las subsidiarias suelen replicarla en los mercados donde el modelo se comercializa, con avisos propios y plazos propios.

Por ahora no hay información oficial sobre una réplica local de la campaña 26V562. El dato que sí está firme es el alcance del problema: 328.381 vehículos con un resorte trasero que puede salirse de su lugar, en tres versiones de uno de los SUV más vendidos de Jeep.