El primer SUV de RAM ya se prueba: usará el V8 de 702 CV de la TRX para cazar al Range Rover
Esa ausencia tenía una explicación industrial: el grupo ya tenía Dodge Durango y Jeep Grand Cherokee para cubrir el segmento.

RAM existe como marca desde 2009 y su catálogo, hasta acá, fue pura pick-up y vehículo comercial. El cliente que quería un 4×4 de lujo con carrocería cerrada tenía que mirar a otra marca. Eso se termina: la división de Stellantis tiene en etapa avanzada el desarrollo de un SUV de grandes dimensiones y la versión más picante podría usar el V8 supercargado de la TRX.
Una marca atada a las camionetas
RAM no nació como una marca generalista. En 2009, Chrysler separó la división de pick-ups de Dodge y le dio identidad propia. Desde entonces, el catálogo fue monocromo: camionetas de todos los tamaños y vehículos comerciales. Ni un SUV a la vista. Una rareza en un mercado donde Jeep Grand Cherokee, Ford Explorer y Chevrolet Tahoe mueven fortunas.

Esa ausencia tenía una explicación industrial: el grupo ya tenía Dodge Durango y Jeep Grand Cherokee para cubrir el segmento. RAM no necesitaba un SUV. Pero el escenario cambió. Las pick-ups mutaron en objetos de lujo, Range Rover demostró que el techo de precios de los 4×4 es altísimo y las marcas con camionetas icónicas quieren llevar a esa clientela hacia un cuerpo cerrado, con más confort y valores de lista todavía más altos. Ford ya tiene su Bronco y su Explorer; Toyota empuja al Land Cruiser. RAM no quiere quedarse afuera.
Qué se sabe del primer SUV de RAM
La marca ya tiene avanzado el desarrollo de un SUV de grandes dimensiones sobre la plataforma STLA Frame de Stellantis. Esa arquitectura de chasis con largueros es la base de las nuevas pick-ups del grupo y también de los anunciados RAM 1500 REV, el eléctrico, y RAMcharger, el híbrido de autonomía extendida. Fue diseñada para convivir con distintos tipos de motorización, así que el futuro SUV podría combinar versiones de combustión con otras electrificadas.

En los últimos tiempos aparecieron prototipos camuflados en rutas de Norteamérica. La silueta es la de una mole de líneas rectas, frente alto y dimensiones generosas, del tamaño de un Range Rover o de un Toyota Land Cruiser. Los ensayos con camuflaje suelen ocurrir uno o dos años antes del lanzamiento, pero no hay fecha oficial. En la industria lo ubican hacia la segunda mitad de la década.
El motor que todos esperan
La parte más jugosa de la historia es la mecánica. RAM tiene fresco el V8 HEMI 6.2 supercargado que usó la TRX entre 2021 y 2024. Son 702 CV y un sonido que ya es leyenda: la pick-up más extrema de la marca dejó de producirse por normas de emisiones y fue reemplazada por la RAM 1500 RHO, que cambió el V8 por un seis cilindros en línea de 3.0 litros biturbo, con unos 540 CV.
Meter otra vez ese V8 en un SUV sería el canto del cisne del motor Hellcat dentro de Stellantis y un argumento de venta demoledor. No hay nada parecido en el segmento de los 4×4 de lujo: Range Rover ofrece V8, pero no uno con 702 CV y una historia de dunas y saltos detrás. El ADN de la TRX incluye chasis reforzado, ejes desarrollados para soportar impactos y un modo Baja que la convirtió en un objeto de culto. Ese paquete, trasladado a un SUV, es la fantasía de buena parte de los clientes de RAM.
Un mercado que no perdona
La movida no es rara dentro del grupo. Dodge ya vende el Durango SRT Hellcat con ese mismo motor V8. Pero un RAM SUV sería otra cosa: plataforma de largueros, posición de manejo alta, capacidad off-road real y un nivel de lujo interior que las camionetas tope de gama de la marca ya demostraron saber hacer. Esa combinación no existe hoy en el mercado.
El blanco principal es Range Rover. La marca británica vendió durante años la idea de que se puede tener un SUV de seis cifras que a la vez trepe una montaña. RAM quiere demostrar que eso también se puede hacer con la cara del carnero y, de paso, con la historia de la TRX como respaldo. La discusión sobre si canibaliza ventas con el Dodge Durango queda en segundo plano: RAM vendería más caro, más premium y con otra imagen.
Qué pasa en Argentina
Todavía no hay nada confirmado sobre el primer SUV de RAM. Ni fecha de lanzamiento oficial, ni nombre posible, ni precio en dólares para su mercado de origen. En la Argentina, mucho menos: la marca no tiene prevista su llegada por ahora y no hay datos locales para especular. El segmento de los SUV de lujo todoterreno tiene clientes en el país, pero son pocos y suelen mirar primero a Range Rover o a las alemanas.
Lo que sí está definido es el plan industrial. La plataforma STLA Frame ya sostiene a los RAM 1500 REV y RAMcharger, y el SUV sería el tercer escalón de una familia que arrancó con la pick-up más extrema del mercado. El primer vehículo de pasajeros de la marca del carnero, con V8 o sin él, ya tiene fecha de llegada en el calendario interno de Stellantis. Range Rover debería ir mirando por el espejo retrovisor.
