Kia confirmó las versiones y motorizaciones de su pick up para competir contra Hilux y Ranger
Kia anticipó la configuración local para su esperada pick up mediana, que se presentará en breve. ¿En qué se diferenciará de la competencia?

Falta muy poco para el inicio de la preventa de la Kia Tasman porque la marca ya anuncia en su página web las configuraciones que ofrecerá su pick up mediana. Los interesados en este producto pueden dejar sus datos en el sitio y elegir entre las versiones EX y X-PRO.
Lo interesante es que, a diferencia de las principales rivales, la Kia Tasman tendrá en su gama un motor naftero para complementar el diesel, que también estará disponible para los más conservadores.
Qué motores tendrá la Kia Tasman en Argentina
El bloque es un 2.5 turboalimentado de cuatro cilindros que produce 281 CV y 421 Nm de torque, que se asocia a una caja automática de ocho marchas. En otras regiones para este conjunto la marca declara un 0 a 100 en 8,5 segundos, cifra para nada despreciable en un exponente de este segmento.

Por su parte, la opción turbodiesel se apoya en el conocido 2.2, también de cuatro cilindros, que en este caso entrega 210 CV y 441 Nm de torque, que se asocia a la misma transmisión. Si bien en otros mercados hay caja manual, suponemos que a Argentina la Tasman solo llegará automática.
En cuanto a las dimensiones, la Kia Tasman tiene una carrocería con 5.410 mm de largo, 1.930 mm de ancho, 1.870 mm de altura (la X-PRO asciende a 1.920 mm) y 3.270 mm de distancia entre ejes, sumado a un despeje varía entre 224 y 252 mm.
Los ángulos también cambian porque en EX son de 28,9 y 25 grados para ataque y salida respectivamente, mientras que en X-PRO aumentan a 32,2 y 26,2 grados. Por último, la caja de carga cuenta con un volumen de 1.173 litros y una capacidad que ronda la tonelada.
Respecto del equipamiento, si nos apoyamos en la configuración disponible en Chile la versión EX cuenta con sistema multimedia con pantalla táctil de 12,3’’, encendido automático de luces, freno de mano eléctrico con autohold, acceso y arranque sin llave, modos de conducción (Eco, Normal, Sport y My Drive), modos de tracción 2H, 4A, 4H y 4L, bloqueo de diferencial, butaca del conductor con regulación eléctrica y llantas de aleación de 17’’.

X-PRO suma más modos de terreno (a Nieve, Barro y Arena agrega el de Roca), control crucero X-TREK, sensor de lluvia, tablero de 12,3’’, butacas delanteras con calefacción y ventilación, asiento del acompañante con regulación eléctrica, volante calefaccionado, equipo de audio Harman Kardon, asiento trasero con reclinación de 22 a 30 grados y un tratamiento estético exterior diferencial con una impronta más todoterreno.
En seguridad ofrece seis airbags, cámara de marcha atrás, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, control de descenso en pendientes y ADAS como alerta de colisión frontal, luces altas automáticas, mantenimiento de carril, detector de fatiga, alerta de tráfico cruzado trasero y control de velocidad crucero adaptativo. X-PRO se despega con cámara 360, alerta de punto ciego y monitoreo de presión de neumáticos.
Según Kia, para el nivel EX se ofrecerán los dos motores, mientras que en el caso de X-PRO tope de gama solo estará disponible con el impulsor naftero más potente.
Por último, nadie puede negar que lo más impactante de esta pick up es su diseño, que ya generó todo tipo de comentarios (más negativos que positivos).
En la trompa de la Tasman se destacan las ópticas ubicadas bien en los extremos pero con el último lenguaje de estilo de la marca, conocida como “Tiger Nose” o nariz de tigre. Acompaña el conjunto la parrilla con barras verticales y un paragolpes que según la versión puede tener agregados como un protector de color gris metalizado.
En el resto de la silueta se mantienen los trazos rectos, incluso en las molduras de los pasarruedas, que tienen una curiosa disposición que genera un poco de ruido en el primer vistazo. Atrás se mantiene la arquitectura de la trompa, con un formato de ópticas y portón que recuerda a las pick ups de la década del 50.


