Fiat Toro 2026: repasamos lo mejor y lo peor de la renovada pick up turbodiesel
Probamos la Fiat Toro Volcano turbodiésel y repasamos sus principales virtudes y defectos, desde el motor y el confort hasta la calidad interior.

Después de aproximadamente 800 kilómetros de prueba, la Fiat Toro Volcano 4×4 pasó por nuestra mesa de análisis. Ruta, ciudad y algunos caminos fuera del asfalto sirvieron para conocer mejor una actualización que mantiene varias de las virtudes que caracterizaron a la pick up desde su lanzamiento, pero que todavía deja puntos mejorables.
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La versión evaluada utiliza el nuevo motor 2.2 turbodiésel de 200 CV y 450 Nm de torque, asociado a una caja automática de nueve velocidades. Es el mismo propulsor que equipa la Fiat Titano y representa uno de los cambios más importantes de esta Toro.
Lo que nos gustó de la Fiat Toro 2026
El motor apareció prácticamente por unanimidad entre los aspectos destacados. Los 200 CV y, sobre todo, los 450 Nm le quedan muy bien a una pick up que también se beneficia de una puesta a punto orientada al confort y al uso cotidiano.
Las prestaciones muestran una mejora importante frente al anterior turbodiésel de 170 CV. Durante nuestras mediciones, la Toro aceleró de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos, mientras que la anterior había registrado 12,4 segundos.
También fueron buenos los consumos. En ciudad registramos 9,5 litros cada 100 km, mientras que a 100 km/h necesitó 6,6 litros y a 130 km/h, 8,5 litros cada 100 kilómetros.
Otro de los grandes argumentos de la Toro sigue siendo su comportamiento dinámico. Cuenta con suspensión independiente en las cuatro ruedas, con esquema McPherson adelante y multilink atrás. En combinación con su estructura monocasco, consigue un andar que se acerca mucho al de un auto o un SUV.
Incluso sobre caminos bastante deteriorados, la suspensión mostró una buena capacidad para absorber irregularidades. La posición de manejo es elevada, como se espera en una pick up, pero el comportamiento general no transmite las sensaciones típicas de vehículos más orientados al trabajo.

Ese carácter también se percibe puertas adentro. Más allá de las críticas sobre algunos materiales, la Toro ofrece un ambiente cómodo y permite olvidarse por momentos de que detrás de la cabina existe una caja de carga.
El equipamiento fue otro aspecto valorado. La Volcano está muy bien equipada, especialmente en seguridad. También recibió comentarios positivos la pantalla del sistema multimedia y la claridad con la que el tablero digital presenta la información.
Fuera del asfalto, el sistema de tracción también dejó una buena impresión. En terrenos como los médanos de Pinamar pudo desenvolverse con tranquilidad, siempre entendiendo cuál es el concepto de la Toro: una pick up más recreativa y de uso cotidiano que una herramienta pensada para afrontar situaciones extremas.
Lo que no nos gustó: calidad interior por debajo del precio
La crítica más repetida fue la calidad percibida del interior. Los plásticos rígidos, algunos encastres y determinados comandos fueron considerados demasiado similares a los de modelos más económicos de Fiat.
La parte superior de la plancha utiliza materiales rígidos y algunos detalles, como el tacto de la palanca de luces de giro, tampoco transmitieron la solidez esperada. Incluso hay que mencionar que las primeras Fiat Toro daban una sensación de mayor calidad, con tapizados y terminaciones superiores.

El problema no está tanto en que esta calidad sea inesperada dentro de un producto Fiat, sino en la relación con el precio de la versión evaluada. La Fiat Toro Volcano cuesta unos 61,5 millones de pesos, y en ese contexto las terminaciones interiores quedan más expuestas.
La comparación con la RAM Rampage también surgió inevitablemente. Si la Toro mejorara materiales y terminaciones podría acercarse mucho más a ese producto, que fue destacado justamente por su calidad interior.
Un auxilio temporal que no convence en una 4×4
Otro punto negativo fue el auxilio temporal. En una versión con tracción 4×4, contar con una rueda de este tipo parece una solución poco adecuada, especialmente teniendo en cuenta que una pick up puede circular por lugares donde resulta más difícil resolver una pinchadura.
A eso se suman los neumáticos de orientación principalmente urbana. Considerando que se trata de una versión 4×4, un juego de uso mixto sería una elección más acorde.

En definitiva, esta Fiat Toro 2026 conserva uno de sus atributos históricos: combina las características de una pick up con un andar cercano al de un SUV. El nuevo turbodiésel, las prestaciones, los consumos, la suspensión y el confort son sus mayores fortalezas. Del otro lado, la calidad de algunos materiales interiores, el auxilio temporal y los neumáticos urbanos aparecen como los principales puntos a mejorar.
