No solo SUVs y pick ups: China lidera también el mercado de los camiones eléctricos
China domina el mercado mundial de camiones eléctricos con más del 90% de las ventas globales. Los números, las marcas más exitosas y lo que viene.

China ya no es solamente el mayor productor de vehículos eléctricos del planeta. También se convirtió en el gran protagonista del segmento de los camiones eléctricos, una categoría que crece a un ritmo acelerado y comienza a modificar el equilibrio de la industria del transporte pesado a nivel mundial. Durante 2025, concentró más del 90% de las ventas globales.
Las cifras difundidas por la Agencia Internacional de Energía (AIE) muestran la magnitud del fenómeno. A lo largo del último año completo se comercializaron más de 400.000 camiones eléctricos en todo el mundo, prácticamente el doble que en 2024. Como consecuencia, este tipo de vehículos ya representa cerca del 9% del mercado mundial de pesados.
El dato más llamativo no es únicamente el crecimiento de las ventas, sino dónde se concentran. Más de 9 de cada 10 camiones eléctricos vendidos durante 2025 (alrededor del 95%) fueron comercializados en el gigante asiático, una nación que avanza rápidamente hacia la electrificación del transporte de cargas.
Actualmente, uno de cada cuatro camiones nuevos que se venden en China ya utiliza un sistema de propulsión completamente eléctrico, una proporción muy superior a la registrada en el resto del mundo. Este liderazgo responde a varios factores. Por un lado, el desarrolló durante la última década de una enorme capacidad para fabricar baterías y la consolidación de una industria especializada en vehículos libres de emisiones y aplicó políticas públicas destinadas a acelerar la renovación de las flotas de transporte con unidades de cero emisiones.

La fortaleza industrial también queda reflejada en la producción. Según la AIE, durante 2025 se fabricaron alrededor de 440.000 camiones eléctricos a nivel mundial y más del 90% salieron de plantas ubicadas en territorio chino.
Europa aparece como el próximo gran objetivo
Con el mercado interno prácticamente consolidado, los fabricantes chinos comenzaron a mirar hacia el exterior y Europa ya es uno de los principales objetivos debido a sus regulaciones ambientales cada vez más estrictas y a la creciente demanda de soluciones de transporte sostenibles.
Varias compañías ya trabajan en el desembarco de sus productos e incluso analizan instalar plantas de producción o centros logísticos en distintos países europeos para fortalecer su presencia.
Está claro que, tal como sucede en los diferentes segmentos de pick ups, SUVs y otros, uno de los argumentos más fuertes de las firmas chinas es el precio: hasta 30% por debajo de las europeas, una diferencia que puede resultar decisiva para empresas de transporte que buscan reducir costos.

Las marcas chinas que lideran la expansión
Entre los fabricantes que encabezan esta nueva etapa aparecen nombres cada vez más conocidos dentro de la industria del transporte pesado. BYD, Farizon (perteneciente al Grupo Geely), Sany y Sinotruk. También Windrose y SuperPanther. Estas empresas preparan su llegada a distintos mercados internacionales con propuestas enfocadas en el transporte de larga distancia.
La expansión de los fabricantes chinos no se limita al continente europeo. Durante el primer semestre de 2026 exportaron camiones comerciales a más de 140 mercados alrededor del mundo. Entre los principales destinos aparecen Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, Tanzania, Malaui, Zimbabue, Argelia, Vietnam, Filipinas, Tailandia e Indonesia, lo que puede calificarse como un fenómeno mundial.
Sin embargo, el precio competitivo no será el único factor que definirá el éxito de estas marcas. Las empresas de transporte también analizan aspectos como la autonomía, la vida útil de las baterías, la disponibilidad de repuestos, la rapidez de las reparaciones y la existencia de una red sólida de concesionarios y servicios técnicos.
Precisamente, ese será uno de los mayores desafíos para los fabricantes chinos durante los próximos años: construir una estructura de posventa capaz de acompañar el crecimiento de sus ventas fuera de su mercado de origen. Mientras tanto, todo indica que la electrificación del transporte pesado entró en una nueva etapa.

