Ford celebra los 40 años de un modelo: así es la versión que rompe con su tradición
Una furgoneta de Ford y líder de su clase, cumple 40 años con una edición limitada de estética retro y con su primera mecánica híbrida enchufable.

Ford rompió una costumbre de cuatro décadas en la Nugget y la camper, una de las líderes de su clase, suma por primera vez y en el marco de su 40° aniversario una versión híbrida enchufable. Se trata de una edición limitada y con un nuevo techo fijo alto que permite usarla durante todo el año, aunque está claro que servirá como base para futuras renovaciones y alternativas.
La compañía muestra esta evolución en el Salón de las Caravanas de Düsseldorf, uno de los eventos europeos más fuertes para el mundo camper y que tendrá lugar hasta el 6 de septiembre. Ford Pro exhibe la generación actual de la Nugget y también una unidad restaurada de la primera versión, presentada en 1986.
La Nugget nació en 1986 como una camper compacta basada en un vehículo comercial de Ford y preparada por Westfalia, la compañía alemana. Con los años se convirtió en una de las opciones más reconocidas del segmento en Europa, sobre todo por su distribución interior con tres zonas separadas y por la cocina en forma de L ubicada en la parte trasera, entre otras particularidades que le sientan bien al público y explica en gran parte su performance. Se desconoce cuánto exactamente esta, pero la familia Transit de la es parte ya superó las 14 millones de unidades vendidas en el mundo.

¿Cómo es la edición especial de la Ford Nugget para celebrar su 40° aniversario?
La edición especial se llama 40 Years of the Nugget y recupera varios guiños visuales del modelo original. La carrocería utiliza pintura blanca brillante y la combina con detalles negros en el techo, la línea de cintura y los umbrales laterales.
El interior repite esa fórmula. El mobiliario está lacado en un blanco cálido, la mesada lleva un tono oscuro y los tiradores de las puertas son negros. A su vez, el piso emplea vinilo con aspecto de madera y terminación tipo yate, una solución pensada para resistir uso intensivo y limpieza frecuente.
La firma estadounidense eligió como base el acabado Active, la carrocería L2 de batalla larga y el motor diésel EcoBlue 2.0 de 170 CV acoplado a una caja automática de ocho velocidades. Está claro que no sobresale por su potencia, como así también que quien la adquiere lo hace pensando en la comodidad, el confort del habitáculo y la confiabilidad.
En Alemania, el precio de partida de esta edición limitada es de 89647 euros (103851 dólares). Si bien es elevado se justifica considerando que se trata de una camper amplia y que oscila el promedio del segmento.

Mucho más que una furgoneta
Es importante mencionar que la gama regular creió y que la quinta generación de la Ford Nugget ofrece acabados Titanium y Active, cambio manual o automático de seis velocidades, tracción delantera o integral y tres opciones diésel. Estas entregan 136, 150 y 170 CV, respectivamente.
La alternativa que corta con la tradición es la híbrida enchufable, cuyo sistema combina un motor naftero de 2.5 litros con uno eléctrico y entrega 233 CV de potencia combinada. No obstante, Ford no informó en la nota base la autonomía eléctrica, la capacidad de la batería ni los tiempos de carga, entre otros detalles técnicos.
De todos modos, el cambio de enfoque ya es un hecho. La Nugget había construido su historia alrededor del diésel, una mecánica lógica para viajar, cargar peso y recorrer muchos kilómetros. Así, la PHEV implica un punto de inflexión y abre la puerta a un uso urbano con menos emisiones locales y a viajes largos con el propulsor de combustión como respaldo.
Pero eso no es todo. Ford amplió las opciones de carrocería y la Nugget se puede encargar en versión corta L1, de 5050 mm o en larga L2, de 5450. Esta última, además, suma hasta 85 litros de capacidad en la cocina y 200 extra en los armarios.
El nuevo techo fijo alto es otra de las incorporaciones fuertes. Esta opción agrega espacio para dormir y para guardar equipaje. Y, como si fuera poco, mejora el uso en invierno, ya que permite una configuración más estable que la de un techo elevable tradicional.

Así y todo, la esencia es siempre la misma. La marca mantiene casi al 100% el concepto que hizo reconocible a la Nugget desde 1986. Concretamente, la distribución separa zona de estar, dormitorio y cocina, a partir de una forma de L de esta última.

