Llega a Europa el iCaur V27, la alternativa todoterreno china de motor híbrido al Toyota Land Cruiser y al 4×4 de BYD
La china Chery va en serio con el off-road.

La china Chery va en serio con el off-road. Su submarca iCar, que hasta ahora jugaba en el segmento de los SUV cuadrados, prepara el V27: un todoterreno híbrido de gran porte que apunta directo a la cabeza del Toyota Land Cruiser en Europa. Y no va a llegar solo: el BYD Leopard 5 ya sacudió el avispero y ahora este nuevo invitado promete ponerle precio a la aventura.
La jugada de Chery con iCar
Chery no es un desconocido en el viejo continente. El grupo chino, uno de los más grandes del mundo, ya vende en Europa con Omoda y Jaecoo, dos marcas que atacan el segmento de los SUV urbanos con precios agresivos. Pero con iCar la estrategia es otra. Acá no se trata de conquistar la ciudad, sino de ir por el cliente que quiere barro, piedras y largueros de verdad.
iCar nació como una marca joven, con estética de caja y enfoque aventurero. En China ya tiene modelos como el iCar 03 y el iCar V23, dos vehículos de líneas cuadradas que juegan en la liga del Suzuki Jimny, pero con un enfoque mucho más moderno. El V27 sería el paso siguiente: la propuesta más grande y ambiciosa de la marca, pensada para competir en el segmento premium del off-road.

La jugada no es menor. Chery ya tiene un pie firme en Europa con su acuerdo con la española EBRO para fabricar vehículos en Barcelona, así que no parte de cero en logística ni en conocimiento del mercado. Todavía no está claro si el V27 se produciría en esa planta o si llegaría importado desde China, pero la estructura del grupo está armada para sostener el desembarco.
Qué es el iCaur V27
El V27, que aparece estilizado como iCaur, es un SUV todoterreno de gran porte con mecánica híbrida. Según lo que se filtró hasta ahora, sería un híbrido enchufable (PHEV), aunque no hay ficha técnica oficial confirmada. Lo que se espera es una combinación de motor nafta turbo, probablemente de 1.5 o 2.0 litros, con uno o más motores eléctricos y una batería recargable a la red.
Eso lo convertiría en un vehículo con doble personalidad: eléctrico en ciudad, naftero en ruta y campo. Una combinación que empieza a ser moneda corriente en el nicho 4×4, sobre todo en Europa, donde las normas de emisiones son cada vez más estrictas y un todoterreno con mecánica pura a combustión tiene los días contados.
Las imágenes filtradas muestran un vehículo imponente, con parrilla grande, ópticas LED finas y capot musculoso. La silueta es cuadrada, tipo caja, con mucho del lenguaje visual que impuso el Land Rover Defender y que también adopta el Tank 300 de GWM. Se espera que tenga rueda de repuesto montada en el portón, el clásico guiño de los 4×4 duros.

No hay datos oficiales de potencia, autonomía eléctrica ni capacidad de batería. Tampoco se sabe con precisión si usará carrocería sobre largueros, el chasis tradicional de los todoterrenos puros, o si irá por el camino del monocasco reforzado que eligieron muchos rivales modernos. Ese detalle es clave porque define si estamos ante un 4×4 de verdad o ante un SUV con look aventurero.
Los rivales: Land Cruiser, Leopard 5 y compañía
El iCaur V27 no va a tener un camino fácil. En el segmento de los todoterrenos de verdad, el Toyota Land Cruiser es el referente histórico. Lleva décadas construyendo una reputación de fiabilidad que ningún rival chino puede igualar de un día para el otro. Pero el mercado cambió, y el Land Cruiser de última generación ya incorporó la electrificación con una opción híbrida ligera.
El otro rival directo es el BYD Leopard 5, de la submarca Fang Cheng Bao. Ese modelo ya está en el mercado con sistema PHEV y tecnología de punta, y demostró que un 4×4 chino puede competir cara a cara con los pesos pesados del segmento. El Leopard 5 ya sacudió el avispero con su propuesta enchufable, y ahora el iCaur V27 se presenta como la tercera vía.
También están en la mira el Land Rover Defender y el Tank 300/500 de GWM, aunque con matices. El Defender juega en una liga de precio más alta, y los Tank tienen un posicionamiento más orientado al lujo que a la aventura pura. El iCaur V27, en cambio, apunta a un punto intermedio: la estética dura del Defender con un precio más terrenal, al estilo de lo que hace BYD con el Leopard 5.
La electrificación del nicho 4×4
Lo que está pasando con el iCaur V27 no es un caso aislado. Es la confirmación de una tendencia que viene empujando fuerte: la electrificación del off-road. Por años, el 4×4 fue el último bastión del motor a combustión, un territorio donde la eficiencia parecía no importar porque lo que se buscaba era otra cosa. Pero las normas de emisiones y el empuje de los fabricantes chinos cambiaron las reglas.
Hoy, un comprador que quiere un todoterreno para ir al barro también quiere poder circular en ciudad sin pagar patente de contaminación. El PHEV resuelve esa contradicción: permite hacer los recorridos urbanos en modo eléctrico y reservar la nafta para la ruta o el campo. Es exactamente el punto que explota el iCaur V27.
El Land Cruiser ya dio el paso con su híbrido ligero, el BYD Leopard 5 llegó con PHEV y ahora este iCaur se suma a la pelea. La diferencia a favor del chino es el precio. Históricamente, los todoterrenos de verdad fueron caros, y Toyota supo mantener ese status. Los fabricantes chinos vienen a romperlo, ofreciendo tecnología similar por una fracción del costo.
¿Llega a Argentina?
Por ahora, no hay confirmación oficial sobre el desembarco del iCaur V27 en la Argentina. La llegada anunciada apunta a mercados como España, Alemania y los países nórdicos, donde el 4×4 tiene tradición y la normativa empuja a las mecánicas electrificadas. Si el modelo se confirma para Europa, habrá que ver qué pasa con el resto de los mercados.
Chery ya tiene presencia en la región y conoce el terreno. Pero el segmento de los todoterrenos en Argentina es chico, dominado por Toyota Hilux y las pickups, y un SUV 4×4 de lujo de origen chino todavía es una apuesta arriesgada. No sabemos lo que podría valer un auto así en Argentina, y hasta que no haya información oficial, cualquier número sería pura especulación.
Lo que sí está claro es que la guerra del off-road se está globalizando. Primero fueron los SUV urbanos, después las pickups y ahora el último bastión, el todoterreno de verdad, se llenó de rivales chinos con tecnología electrificada y precios agresivos. El iCaur V27 es la nueva carta de esa partida, y el Land Cruiser, por primera vez en décadas, tiene enfrente a alguien que no le teme.