Ford patentó un sistema de cama para el Bronco: 4 personas duermen en el 4×4 y complica al Wrangler
Mientras tanto, el aftermarket de plataformas para dormir sabe que tiene un competidor nuevo, aunque por ahora exista solo en papel. Y el Wrangler, otro rival que mira con atención los movimientos de Ford.

El 13 de agosto, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos publicó la solicitud US 2026/0233661 A1. El documento pide protección para un sistema de camping completo del Ford Bronco: plataforma para dormir, colchón inflable con calefacción eléctrica, mesitas de luz y un estante para el equipaje. La idea es que cuatro personas pasen la noche en el 4×4: dos adentro, dos en una carpa de techo.
Una patente que no es un trámite más
Las automotrices presentan cientos de solicitudes de patente por año. Muchas nunca llegan a producción: algunas protegen una idea que todavía está madurando, otras funcionan como escudo legal para frenar a la competencia. La US 2026/0233661 A1 no tiene pinta de boceto al pasar.

El número A1 indica que es la primera publicación de la solicitud ante la USPTO. No es una patente de diseño: es de utilidad, una figura que protege una invención funcional y no solo la apariencia. Lo que Ford quiere blindar es un terreno que hoy se resuelve en el aftermarket, con plataformas de madera caseras, colchones a medida y carpas de todos los precios.
El sistema de publicaciones de la oficina de patentes tampoco es un detalle menor. Las solicitudes se publican, por regla general, 18 meses después de la presentación inicial. Lo que se conoció a mediados de agosto, entonces, es un desarrollo que Ford viene trabajando desde antes. No es una ocurrencia.
Tres variantes para convertir el baúl en cama
El problema de fondo es conocido: cuando se pliegan los asientos traseros, el piso del baúl no queda a la misma altura que la zona donde iban los respaldos. Queda un escalón que convierte la noche en una prueba de resistencia. Si alguna vez te tocó dormir en un SUV, sabés exactamente de qué hablamos. La plataforma rígida que dibuja la patente nivela toda la superficie y deja un piso parejo, listo para el colchón.
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La primera solución es un panel de una sola pieza con bisagra de piano. La bisagra de piano recorre todo el borde, lo que reparte el peso mejor que dos o tres bisagras cortas. El anclaje es lo más llamativo: hay que retirar los apoyacabezas traseros, colocar el panel y volver a ponerlos. No quedan para sujetar a un pasajero, sino como puntos de fijación que traban la plataforma.

La segunda variante es más estructural. En vez de apoyarse en el piso, las patas del panel encajan en unos bolsillos diseñados en el pilar B, la columna central que separa la puerta delantera de la trasera. Así, la plataforma transfiere parte del peso a la carrocería y no depende solo de los apoyacabezas.
La tercera está pensada para el asiento trasero 60/40, el que permite plegar solo dos tercios del respaldo. Esa configuración es la más útil en el día a día porque deja lugar para un pasajero atrás y carga larga al mismo tiempo. En ese caso la plataforma se divide, se abate hacia adelante y se apoya sobre soportes que salen de los respaldos de los asientos delanteros. Cuando no hace falta, desaparece.
Colchón con calefacción y mesitas de luz
El colchón que acompaña a la plataforma es inflable. Cuando no se usa, se desinfla y se guarda, y el interior del Bronco queda libre para otros usos. La patente lo describe con calefacción eléctrica, un escalón importante para las noches de frío o de lluvia. No es la típica colchoneta de camping.
La posición para dormir es con la cabeza hacia adelante y los pies hacia el portón trasero. Con los asientos abatidos, el interior queda como un pasillo largo y parejo, sin necesidad de armar una carpa. El 4×4 se transforma en una habitación con techo rígido, ventanas y calefacción propia.
La patente también incluye dos detalles que elevan el conjunto. Hay mesitas de luz que se despliegan desde los respaldos delanteros cuando los asientos están inclinados: bandejas chicas para dejar el teléfono, los anteojos o una linterna al alcance de la mano. Y hay un estante que cruza el área de carga a la altura de los paneles laterales, para guardar el equipaje por encima de los pies del que duerme. Cuando viajan cuatro personas, el espacio nunca alcanza. Ese estante multiplica las opciones sin sacarle lugar a nadie.
El negocio del camping y la guerra con Jeep
La patente no vive en el vacío. Detrás está la batalla comercial más larga del off-road moderno: la del Ford Bronco contra el Jeep Wrangler. El Wrangler desciende de la línea CJ, el vehículo que se hizo leyenda en la Segunda Guerra Mundial. El Bronco apareció en 1966 para competir con él, se dejó de fabricar en 1996 y volvió en 2021. Desde entonces, Ford le busca el lado flojo al rival. El camping es uno de los más jugosos.
El cliente que duerme en su 4×4 no le compra a la marca solo un vehículo: le compra una forma de vida. Y hasta ahora, ese negocio quedó en manos de terceros. El aftermarket de carpas de techo, colchones y plataformas creció hasta convertirse en un rubro central del off-road. Si Ford logra ofrecer una solución oficial, con garantía de fábrica y pensada desde el arranque para el modelo, se anota un argumento difícil de igualar.
En la Argentina, el Bronco y el Wrangler conviven en el segmento todoterreno desde que la generación actual del Ford llegó al mercado local en 2023. La patente no confirma que este sistema se vaya a producir, ni cuándo, ni en qué mercados. Puede ser un futuro nivel de equipamiento, un paquete de accesorios originales o quedar archivada como tantas patentes defensivas. Pero el documento ya está publicado, la jugada quedó asentada y el aftermarket, que hasta ahora controló el negocio de las camas para 4×4 sin competencia oficial, ya sabe que enfrente tiene un rival nuevo: la fábrica.