Ford Bronco Badlands: Uno de los SUVs más extremos del mercado argentino

Más potente que muchos de los históricos reyes del offroad: así desembarcó la Ford Bronco Badlands en Argentina, lista para dominar los terrenos más extremos de la Puna y la Cordillera.
Ford actualizó el año pasado a su SUV todoterreno más brutal. La versión Wildtrak dejó paso a la nueva denominación Badlands, una evolución que no solo cambia el nombre sino que sumó capacidades reales para quienes buscan el límite off-road. Y no termina ahí.
El corazón sigue siendo el mismo V6 2.7 litros EcoBoost biturbo que ya conocíamos, con 334 caballos de fuerza y 562 Nm de torque. Pero ahora esos números se traducen en una experiencia más refinada gracias a un nuevo modo de conducción llamado «Rocas», que reemplaza al anterior modo Deportivo y optimiza cada parámetro del vehículo para el crawling extremo.
Como si fuera poco, la Bronco Badlands incorpora una barra estabilizadora delantera desconectable. Este detalle, habitual en vehículos de competición, permite mejorar la articulación de la suspensión en terrenos desparejos, facilitando el paso por obstáculos que otros SUV simplemente no pueden sortear.
El sistema GOAT Modes (Goes Over Any Terrain) mantiene sus siete configuraciones: Normal, ECO, Resbaladizo, Barro, Arena, Baja y la nueva opción Rocas. Cada una adapta la respuesta del acelerador, la intervención del control de tracción y el comportamiento de la caja automática de 10 velocidades según el terreno.
No es un detalle menor el paquete Sasquatch que incluye de serie: suspensiones elevadas con amortiguadores FOX de derivación interna, neumáticos Goodyear específicos para off-road, y bloqueo de diferencial en ambos ejes. El recorrido de suspensión alcanza los 231 mm adelante y 251 mm atrás, cifras que se traducen en una capacidad de vadeo de 850 mm y un despeje al suelo de 292 mm.
Los ángulos de ataque, ventral y de salida son de 43,2°, 26,3° y 37,0° respectivamente. Para ponerlo en perspectiva: supera ampliamente las capacidades de la mayoría de los SUVs premium del mercado, incluyendo a muchos que cuestan el doble.
Además, la Bronco Badlands conserva el asistente de giro off-road o «trail turn assist», un mecanismo que bloquea la rueda trasera interna al doblar, reduciendo dramáticamente el radio de giro en espacios reducidos. Una herramienta invaluable en senderos angostos de montaña.
En el habitáculo, la renovación es visible. El nuevo tablero de instrumentos digital de 12 pulgadas reemplaza al anterior de 8 pulgadas, ofreciendo información más clara y configurable. El sistema de audio suma dos parlantes más para un total de 12, y el nuevo diseño interior Black Onyx combina superficies oscuras con costuras grises que resisten el uso rudo.
La parrilla frontal ahora es de color gris oscuro, emparejada con llantas de 17 pulgadas Beadlock con detalles en gris plata. Los estribos laterales fueron rediseñados específicamente para el uso off-road, con una geometría que no sacrifica la protección del chasis.
Con 4.813 mm de largo y una distancia entre ejes de 2.949 mm, la Bronco Badlands ofrece espacio real para cinco ocupantes y un baúl de 1.008 litros. El tanque de 79 litros promete autonomía suficiente para las travesías más largas por la Ruta 40 o los pasos cordilleranos.
El precio de lanzamiento es de 121.076.600 pesos, posicionándola como una alternativa seria frente al Jeep Wrangler y como una opción más accesible que SUVs premium con menos capacidades off-road. Estará disponible en Verde Salvaje, Negro Pantera, gris y blanco.
Con esta actualización, Ford demuestra que escucha a los entusiastas. La Bronco Badlands no es solo un cambio de nombre: es una evolución que prioriza la capacidad todoterreno real sobre las modas del momento. Para quienes buscan un vehículo que domine desde los médanos de Mendoza hasta las rocas de la Quebrada de Humahuaca, esta es una de las opciones más convincentes del mercado argentino.