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Prueba Volkswagen Taos: 4 razones para comprar el SUV argentino

Manejamos la variante Highline del Volkswagen Taos fabricado en Pacheco y analizamos sus atributos más interesantes. Te contamos todo sobre el motor, los consumos, el equipamiento y mucho más.

Habitabilidad

Si hay algo que Volkswagen unificó hace años, es su diseño. La implementación de la plataforma MQB fue homogeneizando el diseño tanto exterior como interior. Pero Taos era todo una incógnita, porque VW ya tenía un SUV mediano (Tiguan) y había que despegarlo de ese modelo. La niebla comenzó a disiparse con la aparición de Tharu en China, aunque por suerte para nosotros, el diseño de Taos es bastante más guerrero que la versión asiática.

El primer rasgo distintivo de “nuestro” SUV es el aplique negro y la peculiar tira de LED en la trompa que, independientemente de si gustan o no, le confieren un look diferencial que los distingue de otros autos y de la mismísima Tiguan de quien, insistimos, quiere y debe separarse. Entre esa “máscara”, la generosa parrilla y el renovado logo de la marca, la trompa es el sector más personal de todos.

Volkswagen-Taos-frente

De perfil y atrás, las líneas son similares a Tharu y a Tiguan. Todo el lateral lo recorre la característica nervadura de los últimos modelos Volkswagen -a mitad de altura y ligeramente ascendente- que le aporta robustez y también el badge que anuncia la variante (en nuestra unidad “Highline”). Las llantas de 18”, de diseño más elegante que deportivo, y el body kit de plástico negro conforman un look apenas más elegante que de fajina.

Atrás el portón exhibe orgulloso el nombre, que es un homenaje al pueblo ubicado en Nuevo México, Estados Unidos y que según la marca “es una ciudad pequeña que ofrece experiencias grandiosas, desde aventuras al aire libre, hasta arte y diseño, pasando por una excelente gastronomía”. Se “cierra” el body kit, se suman algunos protectores plásticos (incluyendo una doble salida de escape fake) y en el techo una antena tipo tiburón que le suma unos puntitos al look.

Volkswagen-Taos-cola

Adentro sigue la línea de lo que venimos describiendo: es un Volkswagen de punta a punta. En términos de habitabilidad, la MQB se estira entre ejes hasta 2,68 para garantizar un muy buen espacio de piernas y de cabeza para un adulto promedio. Las butacas de la segunda hilera son de un diseño y look muy agradable aunque la central es menos ergonómica que las laterales y por la zona de los pies pasa un enorme túnel de transmisión, dos cualidades que atentan contra la comodidad de quien viaje en el medio. Habemus tres cinturones inerciales, tres apoyacabezas tipo coma que aportan un plus de seguridad y luces individuales de lectura en los laterales para no forzar los ojos si vamos paladeando un libro durante el viaje.

Un poco más atrás siguen las buenas noticias porque cuando se abre el portón (no tiene apertura eléctrica) nos encontramos con casi 500 litros de capacidad y un detalle ideal para esta estación: cuenta con una trampa con acceso al habitáculo para transportar cargas largas como, por ejemplo, unos esquís. La mala noticia es que, en el subsuelo, descansa un auxilio de tipo temporal.

VW-TAOS-CAPACIDAD-BAUL

Tecnología

Si hacemos foco en la telemática, nada para reprochar: Volkswagen tiene uno de los mejores combos tecnológicos. Taos se pliega a VW Play, la nueva central que ya manipulamos en Nivus y que acá se manifiesta en una pantalla de 10 pulgadas, de excelente definición y conectividad (con iOS es inalámbrica) pero con tanta información, menúes y modos puede ser algo abrumadora. A eso se le suman tres (dos adelante y uno atrás) cargadores tipo C (bienvenida y plausible tecnología pero poco extendida en nuestro país) y uno inalámbrico: no se admite ningún “me quedé sin batería”.

Volkswagen-Taos-multimedia

A Play lo acompaña el Active Info Display, el tablero característico de Volkswagen que es lo más cercano a uno analógico (para los puristas más acérrimos) pero con display digital y sus bondades de configuración, visualización e iluminación.

Volkswagen-Taos-instrumental

Equipamiento de seguridad

En seguridad tampoco hay grietas. Además de lo esperable (6 bolsas de aire y ESP de serie en la gama), Taos suma un pack de ADAS compuesto por luces adaptativas (excelente iluminación cortesía de la IQ Light), detector de fatiga, sensor de ángulo muerto, limitador y control de velocidad crucero adaptativo (detecta autos “en diagonal”, extremadamente celoso) y freno autónomo con detector de peatón (¡y hasta en reversa!).

VW Taos Frente

Motorización y comportamiento

El único motor disponible para toda la familia Taos es un viejo conocido nuestro y de la industria: el 1.4 TSI de 150 CV y 250 Nm (de ahí el “250 TSI”) de torque acompañado de una caja tiptronic de seis velocidades con opción secuencial en el selector y al volante con levas.

Es un impulsor conocido, noble y eficiente, pero le juegan en contra dos cosas: la casi tonelada y media que pesa Taos y un segmento que se maneja en un promedio (tomando en cuenta las potencias de los participantes del Master Test) de 172 CV. Por eso las cifras son lógicas: 0-100 en algo menos de 10 segundos y el kilómetro en el orden de los 31,3. Si lo comparamos con el más vendido (el Tigershark de 174 CV del Jeep Compass), es más rápido por, en promedio, 1 segundo y si tomamos el potente 1.5 turbo de Honda CR-V (190 CV) es más lento por algo más de medio segundo.

Volkswagen-Taos-motor

La caja, que transmite exclusivamente a las ruedas delanteras, cumple con creces su propósito. A veces se muestra dubitativa y hay quienes pidieron a gritos una DSG, pero teniendo en cuenta el tinte familiar del segmento y los costos que sumaría, la Tiptronic está más que bien para las tareas diarias.

Donde sí saca credenciales el “uno cuatro” es en los consumos, sobre todo a velocidades constantes, aunque los 50 litros del tanque no permitirán que pasemos los 900 kilómetros de autonomía. En ruta pide 5,7 litros circulando a 100 y 8,3 a 130. En ciudad se eleva ese promedio pero siempre por debajo de 12. Buena parte de esas cifras corresponden a dos variables: que con el ACC el motor gira en torno a las 2.000 RPM y que, para las mediciones, optamos por el modo Eco. Al igual que en otros modelos de la marca, se puede elegir entre diversos modos que incluyen normal, deportivo (en el que medimos la performance) y uno individual para acomodar la electrónica a gusto.

Volkswagen-Taos

El chasis acompaña de manera correcta, con un desarrollo que incluyó, según nos contaron en el Workshop, decenas de miles de kilómetros recorridos por el Norte y el Sur de nuestro país (hasta nos recomendaron algunas parrillas que ya guardamos para futuros operativos). Todo eso, acompañado de una suspensión trasera independiente, redunda en una calibración muy buena, con un andar citadino impecable y robusto, y un discurrir franco en ruta donde va muy bien plantada sobre los cauchos 215 con un talón lógico de 55 y un dibujo íntegramente citadino y para la mayoría de las estaciones.

Para finalizar, una dirección muy bien equilibrada, con la asistencia justa para brindar seguridad y maniobrabilidad a alta y baja velocidad, respectivamente, y una frenada correcta con 40 metros y medio y cuatro discos de freno.  

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