Tesla Roadster: vuelve a pedir USD 50.000 para reservarlo y promete 0 a 100 en 1,9 segundos
Ese historial de postergaciones ubicó al Roadster en una categoría incómoda: la de los autos que se anuncian con cifras espectaculares y difícilmente llegan a producción.

Después de años de silencio, Tesla vuelve a pedir 50.000 dólares para separar una unidad del Roadster. La presentación está agendada para el 1 de octubre de 2026 en Texas, la primera ventana concreta que el superdeportivo eléctrico tiene en casi una década.
Una reserva que exige más que un anticipo común
El depósito de 50.000 dólares no es el precio final ni implica una compra cerrada. Sirve para asegurar un lugar en la lista de producción y, en general, Tesla lo reembolsa si el cliente se arrepiente antes de que empiece la fabricación.
La reapertura de reservas es una señal de que Tesla quiere volver a capitalizar el interés por el Roadster, un modelo que se presentó por sorpresa en noviembre de 2017 y que, desde entonces, acumuló más promesas que avances concretos.
En aquella presentación, Tesla fijó un precio base de 200.000 dólares para el Roadster y de 250.000 dólares para la edición Founders Series, una tirada limitada con equipamiento exclusivo. Esos valores no se actualizaron oficialmente desde entonces.
Las cifras que prometió en 2017 y que todavía impresionan
Cuando Elon Musk subió al escenario en 2017, las especificaciones anunciadas para el Roadster rompieron todos los registros conocidos de un auto de producción.

Los números oficiales que Tesla comunicó en aquel momento fueron:
- De 0 a 96 km/h (0-60 mph) en 1,9 segundos.
- De 0 a 161 km/h (0-100 mph) en 4,2 segundos.
- Cuarto de milla en 8,8 segundos.
- Velocidad máxima superior a 402 km/h (250 mph).
- Autonomía de 620 millas, casi 1.000 kilómetros.
- Batería de 200 kWh.
- Tres motores eléctricos con vectorización de par.
La batería de 200 kWh es una capacidad enorme, más del doble que la de la mayoría de los autos eléctricos de calle. Ese paquete permitiría, según Tesla, una autonomía de largo alcance y una entrega de potencia sostenida incluso en uso exigente.
La vectorización de par, o torque vectoring, distribuye la fuerza de manera independiente entre las ruedas. En un hypercar con tres motores, eso se traduce en una agilidad y un agarre superiores en curva, claves para un auto pensado para romper récords.
El historial de retrasos que convirtió al Roadster en una promesa eterna
El Roadster de segunda generación se presentó en 2017 con una promesa de producción en 2020. Después, la fecha se corrió a 2022, luego a 2023 y más allá, sin que Tesla confirmara un cronograma firme.
Ese historial de postergaciones ubicó al Roadster en una categoría incómoda: la de los autos que se anuncian con cifras espectaculares y difícilmente llegan a producción. Mientras tanto, la industria eléctrica avanzó a un ritmo feroz.
La reapertura de reservas y la fecha del 1 de octubre en Texas son la señal más concreta en años de que el proyecto sigue vivo. Tesla no especificó la sede exacta, pero Giga Texas, la fábrica de Austin, es la apuesta más lógica.
El paquete SpaceX, la promesa que nunca se concretó
Elon Musk mencionó en su momento una mejora opcional denominada paquete SpaceX. Incluiría propulsores de aire frío para frenado y aceleración extrema, con prestaciones por fuera de lo convencional, según las propias palabras del multimillonario.
Esa mejora nunca se materializó en ninguna unidad de producción. Tampoco quedó claro cómo se integraría en un auto de calle ni qué impacto tendría en la seguridad o en la autonomía. Hoy es una de las tantas promesas que rodean al Roadster.
¿Llegó tarde a su propia fiesta?
Cuando el Roadster se presentó en 2017, los hypercars eléctricos eran una rareza. En 2026, la escena está ocupada por modelos como el Rimac Nevera, el Lotus Evija o el Pininfarina Battista, todos con cifras de aceleración y velocidad que compiten de igual a igual.
El Roadster, si finalmente llega, tendrá que demostrar que sus números anunciados hace casi una década siguen siendo competitivos. El 0 a 100 km/h en 1,9 segundos ya no es un dato exclusivo: el Rimac Nevera registra tiempos similares en mediciones independientes.
La autonomía de 1.000 kilómetros, sin embargo, es un argumento que ningún otro hypercar eléctrico ofrece hoy. La batería de 200 kWh podría marcar la diferencia en un segmento donde lo habitual ronda los 120 kWh.
En la Argentina, el Roadster nunca se ofreció de manera oficial. Los pocos Tesla que circulan son importaciones particulares. La reapertura de reservas no cambia ese escenario: el depósito se paga en dólares y Tesla no confirmó planes de lanzamiento para el mercado local.
Tesla vuelve a pedir 50.000 dólares para separar un Roadster. La develación del 1 de octubre en Texas será la prueba de fuego para un auto que prometió demasiado y concretó poco. El Roadster ya no tiene margen para otro retraso.
