Ford Hypercar se destapa en primer test en Paul Ricard
El Ford Hypercar LMDh, el prototipo con el que la marca del óvalo volverá a la clase reina del endurance, ya tuvo su primera prueba en un circuito de gran premio. Fue en Paul…

Ni GT ni Mustang: el Ford Hypercar LMDh ya rueda en Paul Ricard
El Ford Hypercar LMDh, el prototipo con el que la marca del óvalo volverá a la clase reina del endurance, ya tuvo su primera prueba en un circuito de gran premio. Fue en Paul Ricard, Francia, y según publicó Sportscar365, los pilotos fueron Campbell y Logan Sargeant, el expiloto de Williams en Fórmula 1. Después de décadas de ausencia, Ford vuelve a pelear por la gloria en Le Mans.
Primera salida en serio
El test no fue un simple shakedown. El auto rodó con dos pilotos al volante y a una semana de que muestre sus primeras cartas. En el argot del automovilismo, el shakedown es apenas el primer encendido y las vueltas de verificación. Lo que pasó en Paul Ricard fue otra cosa: probar el prototipo a ritmo de carrera, validar la aerodinámica y las mecánicas en un circuito de gran premio.
El escenario elegido no es casual. Paul Ricard, en el sur de Francia, es un clásico de las pruebas de pretemporada por su infraestructura y sus medidas de seguridad. No es sede del WEC en la actualidad, pero es el lugar ideal para que un prototipo nuevo empiece a sumar kilómetros sin distracciones. La imagen del hypercar de Ford en pista en Francia marca el inicio de una nueva era para la marca.
Y la presencia de Sargeant no es un detalle menor. El estadounidense corrió en Fórmula 1 con Williams hasta 2024 y ahora es piloto de desarrollo de Ford Performance. Que un expiloto de F1 esté en una prueba tan temprana indica que el proyecto ya está en fase de validación dinámica, no en la etapa de exhibición.
Un proyecto que se cocina hace rato
El programa arrancó a principios de 2025 con el anuncio oficial de Ford Performance. La operación corre por cuenta de Proton Competition, el equipo alemán que hoy compite con el Porsche 963 en el WEC y la IMSA. Pero el desarrollo del chasis quedó en manos de Multimatic, el socio histórico de Ford en el Ford GT y el Mustang GT3.
El motor de combustión es un desarrollo propio de Ford Performance, aunque todavía no hay especificaciones oficiales. No se sabe cuántos cilindros, qué cilindrada ni cuánta potencia entregará. Lo que está confirmado es que el sistema híbrido es el estándar del reglamento LMDh, con componentes provistos por Bosch, Williams Advanced Engineering y Xtrac.
En esta categoría, el motor eléctrico, la batería y la transmisión son iguales para todos los fabricantes. La diferencia está en el chasis y en el motor de combustión. Eso reduce costos y permite que marcas sin experiencia reciente en prototipos puedan competir al más alto nivel sin desarrollar todo desde cero.
Qué es un LMDh y por qué Ford eligió este camino
La clase Hypercar del WEC engloba dos tipos de prototipos híbridos. Por un lado están los LMH, como Toyota y Ferrari, que son diseños de fábrica pura, con su propio chasis, motor y sistema híbrido. Por el otro, los LMDh, como el Ford, que usan un chasis estandarizado de uno de los cuatro constructores aprobados y un sistema híbrido común.
El beneficio es claro: el mismo auto puede correr tanto en el WEC, donde la clase se llama Hypercar, como en la IMSA, donde se llama GTP. Ford no tiene que desarrollar dos autos distintos para competir en los dos campeonatos más importantes del mundo. Hace un solo programa y lo reparte entre Europa y Estados Unidos.
Además, la BoP (Balance of Performance) se encarga de igualar las prestaciones entre tecnologías diferentes. La FIA y la IMSA ajustan el peso, la potencia y la aerodinámica para que los autos de distintas filosofías lleguen parejos a la carrera. Eso significa que el Ford no necesita ser el más potente para ganar. Necesita ser el mejor en conjunto, el más confiable, el más eficiente.
La competencia que espera
El Ford no va a tener un camino fácil. En la grilla del WEC ya están los Toyota GR010 Hybrid, los Ferrari 499P, los Porsche 963, los Peugeot 9X8 y los BMW M Hybrid V8, entre otros. En IMSA, Cadillac y Acura también tienen sus prototipos. Todos con programas de fábrica o semi-fábrica y años de desarrollo encima.
Toyota es el rival a vencer: ganó Le Mans cinco veces consecutivas desde 2018 y domina el WEC con mano de hierro. Ferrari volvió en 2023 y ya ganó la carrera más importante del mundo. Porsche, el fabricante más ganador de la historia en Le Mans, está de regreso con el 963. Contra ese panorama, Ford llega con un proyecto que recién empieza a rodar.
Pero no arranca de cero. Proton Competition conoce el 963 de memoria y sabe cómo funcionan los LMDh en la práctica. Multimatic ya demostró con el Ford GT que puede construir un auto ganador en Le Mans. Y Sargeant, con su experiencia en la categoría reina del automovilismo, puede aportar una sensibilidad fina para el desarrollo. No es poco.
Del GT40 al Hypercar: la historia que Ford quiere repetir
La última vez que Ford ganó Le Mans con un prototipo fue en 1969, con el GT40. Esa gesta, que arrancó con la mítica victoria de 1966 y se repitió en 1967 y 1968, se convirtió en leyenda. El GT40 fue la respuesta de Henry Ford II a un intento fallido de comprar Ferrari, y su historia quedó grabada a fuego en la cultura automotriz.
En 2016, el Ford GT volvió a ganar en Le Mans, pero en GTE Pro, la clase de los autos de producción con carrocería GT. Fue un triunfo emotivo, en el 50 aniversario de la primera victoria del GT40, pero no fue la clasificación general. Ahora el objetivo es otro: ganar la carrera absoluta, la que consagra a los prototipos.
El LMDh es el heredero espiritual de esa historia. No es un Mustang con techo, ni un GT de carreras adaptado. Es un prototipo diseñado desde cero para ganar la carrera más importante del mundo. Y el primer paso ya está dado. Paul Ricard fue el punto de partida, pero el camino hasta Le Mans 2027 es largo: quedan pruebas, ajustes y mucha competencia por delante.
El calendario del WEC ya tiene una fecha marcada para ese año. Ford quiere estar ahí, no como invitado, sino para ganar. La primera prueba en Paul Ricard fue solo el principio. La maquinaria ya está en marcha.