El sedán no muere: el Honda Accord crece 32,7% y le gana a los SUV en USA
El mercado estadounidense pasó más de diez años contando la misma historia: los SUV, las crossovers y las pick ups le ganaban cada vez más terreno a los autos de tres volúmenes.

Ford, General Motors y Stellantis pasaron la última década jubilando sedanes históricos: del Fusion al Taurus, del Cruze al Impala y al 300. Esa decisión dejó a Honda y Toyota como dueños casi absolutos del segmento en Estados Unidos. Y los números de 2026 les dan la razón: los autos de las dos marcas japonesas crecen más rápido que sus SUV.
El dato que rompe la narrativa de la extinción
El mercado estadounidense pasó más de diez años contando la misma historia: los SUV, las crossovers y las pick ups le ganaban cada vez más terreno a los autos de tres volúmenes. Ford discontinuó el Fusion y el Taurus. General Motors bajó al Cruze y al Impala. Stellantis dejó morir al Chrysler 300. Los analistas hablaban del sedán como una carrocería en extinción.
Los primeros nueve meses de 2026 muestran otra cosa. El Honda Accord creció 32,7% interanual en Estados Unidos. El Toyota Camry avanzó 11,2%. Son dos de los autos familiares más tradicionales que existen, y están creciendo en un mercado que supuestamente ya no quería saber nada con ellos.

La variación interanual compara las ventas de enero a septiembre de 2026 contra el mismo período de 2025. No es un pico de un mes suelto ni una promoción de liquidación. Son tres trimestres consecutivos de recuperación para el auto mediano clásico.
Los autos de Honda y Toyota crecen más que sus SUV
El dato más filoso no es que Accord y Camry vendan más en términos absolutos. Es que las líneas de autos de Honda y Toyota están creciendo por encima de sus líneas de SUV en la comparación año contra año.
Ese es un cambio de velocidad. Un SUV puede seguir vendiendo más unidades totales, pero si su curva está planchada y la del sedán sube, el mix de ventas empieza a correrse. En Honda y Toyota, ese desplazamiento ya se nota.
No hay que confundir velocidad con volumen. Las camionetas y crossovers siguen dominando ampliamente el mercado estadounidense. Pero el auto de tres volúmenes dejó de perder participación y empezó a recuperarla en las marcas que nunca lo abandonaron.
Qué tienen Accord y Camry para reconquistar a la familia estadounidense

El Toyota Camry 2025 se vende en Estados Unidos únicamente con mecánica híbrida. El Honda Accord, por su parte, arrastra varias generaciones de variantes híbridas que no necesitan enchufarse. Esa combinación de motor de combustión, motores eléctricos y batería que se recarga con el frenado define el atractivo de ambos sedanes.
Un híbrido convencional le devuelve al conductor una eficiencia que un SUV equivalente difícilmente iguala. Con carrocerías más pesadas y mayor consumo de nafta, las crossovers quedaron caras en el surtidor. El sedán mediano, con su baúl separado y su silueta baja, vuelve a aparecer como una decisión racional.
El costo total de propiedad también juega. Precio de compra, consumo, mantenimiento, seguro y depreciación: en todos esos rubros, un sedán híbrido suele quedar mejor parado que un SUV de tamaño similar. Eso no es una promesa de marketing, es una cuenta que los compradores hacen cada vez con más ganas.
La fiebre SUV quedó cara y gastadora
El repunte del sedán no se limita a Honda y Toyota. Sedanes de Acura, BMW y Lexus también muestran aumentos en el mercado estadounidense. La tendencia cruza marcas generalistas y de lujo.
Ese patrón tiene una explicación simple: el bolsillo manda. Durante años, los compradores pagaron de más por la moda SUV. Ahora que el precio de los autos subió y el costo del crédito sigue alto, la eficiencia y el valor de compra pesan más que la altura de manejo.
El sedán no está conquistando al que quiere una pick up para trabajar ni al que necesita siete asientos. Está reconquistando a la familia que usaba una SUV para ir a la escuela y al supermercado. Para ese uso, un Accord o un Camry alcanzan, y con nafta de sobra.
Lo que no dice el crecimiento
Las cifras difundidas no incluyen los totales absolutos. Por eso no se puede afirmar que los sedanes vendan más que los SUV en volumen. Las camionetas y crossovers siguen mandando en el mercado estadounidense.
Lo que cambió es la dirección. El sedán dejó de cavar su propia tumba. Honda y Toyota, que mantuvieron el segmento cuando el resto lo abandonó, ahora muestran que esa apuesta tenía lógica.
En un mercado donde las marcas estadounidenses prácticamente se retiraron de los autos de pasajeros, el espacio quedó libre para quien quisiera ocuparlo. Accord y Camry no solo lo ocupan: lo están agrandando.
