El chofer que cambió a un auto eléctrico y pasó de gastar 15.000 pesos por día a 20.000 por semana
Un chofer incorporó un auto eléctrico para trabajar como taxi y asegura que redujo drásticamente sus gastos: ya no carga nafta, lo enchufa en su casa y destaca el menor mantenimiento. Todos los detalles

La movilidad eléctrica suele analizarse desde la tecnología, la autonomía o el precio de compra. Pero cuando el vehículo se usa para trabajar todos los días, la pregunta más importante es otra: cuánto cuesta realmente mantenerlo en funcionamiento. En Rosario, el caso de Gerardo Trillini, chofer que incorporó un BYD Yuan Pro para prestar servicio como taxi, permite ponerle números concretos a esa discusión.
Según contó en diálogo con Cadena 3 Rosario, la experiencia superó sus expectativas. El principal cambio aparece en el bolsillo: antes gastaba cerca de 15.000 pesos diarios en combustible, mientras que ahora el consumo eléctrico representa alrededor de 20.000 pesos semanales. La diferencia es contundente y explica por qué los taxis eléctricos empiezan a ganar interés entre titulares de licencias, choferes y usuarios del transporte urbano.
Un taxi eléctrico para bajar costos de trabajo
El dato que más impacta de la experiencia de Trillini es la reducción del gasto operativo. El chofer afirmó que antes necesitaba cargar combustible todos los días, con un costo aproximado de 15.000 pesos diarios. Con el BYD Yuan Pro, ese esquema cambió por completo: ahora lo carga en su casa y calcula que el gasto eléctrico ronda los 20.000 pesos por semana.

La frase que resume el cambio es directa: “No piso más una estación de servicio”. Para un usuario particular puede sonar anecdótico, pero para un taxista tiene un impacto mucho más profundo. En una actividad donde el vehículo es una herramienta de trabajo, cada peso destinado a combustible, mantenimiento o paradas improductivas influye en la rentabilidad diaria.
Trillini explicó que llega a su casa, enchufa el auto “como un celular” y al día siguiente ya está cargado. Según su experiencia, el aumento en la factura de luz ronda los 80.000 pesos mensuales, una cifra que, comparada con el gasto diario que tenía antes en combustible, muestra una diferencia considerable.
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Autonomía: cuánto recorre y cada cuánto lo carga
Uno de los puntos que más dudas genera en torno a los autos eléctricos es la autonomía. En este caso, el BYD Yuan Pro utilizado por el chofer cuenta con una autonomía cercana a los 380 kilómetros. Trillini indicó que recorre aproximadamente 100 kilómetros diarios, por lo que necesita cargarlo cada tres días.

Ese dato es clave para entender por qué un eléctrico puede resultar lógico en un uso urbano intensivo. El taxi trabaja dentro de una zona determinada, con recorridos diarios relativamente previsibles y la posibilidad de cargar durante la noche. En ese escenario, la autonomía disponible parece suficiente para cubrir la jornada sin depender constantemente de infraestructura pública.
Además, el chofer señaló que en estaciones rápidas o centros comerciales una carga puede completarse en unos 30 minutos. Esto no reemplaza necesariamente la comodidad de la carga domiciliaria, pero funciona como respaldo para los días de mayor demanda o recorridos más extensos.
Mantenimiento: otro ahorro que pesa en la cuenta final
El ahorro no pasa únicamente por dejar de cargar combustible. Trillini también remarcó que el vehículo eléctrico reduce de manera importante el mantenimiento mecánico tradicional. Según explicó, no requiere cambio de aceite ni correa de distribución, y los cuidados se concentran principalmente en frenos y tren delantero.
Este punto es central para un taxi. A diferencia de un auto particular, que puede recorrer pocos kilómetros por semana, un vehículo de trabajo acumula uso diario y desgaste constante. Por eso, reducir intervenciones mecánicas puede significar menos gastos, pero también menos tiempo detenido.
En la nota se menciona además que, según cálculos realizados en Buenos Aires, el costo inicial del vehículo podría amortizarse en unos dos años. Ese dato ayuda a mirar la compra desde una lógica de inversión: aunque el valor de entrada pueda ser más alto, el menor costo operativo puede compensar con el paso del tiempo.
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Precio, inversión y rentabilidad
El gran desafío sigue siendo el costo inicial del vehículo. Para muchos taxistas, el ahorro posterior es atractivo, pero el acceso al crédito y las condiciones de compra son claves para que la ecuación cierre. Por eso, la discusión sobre taxis eléctricos no debería limitarse al producto, sino también al financiamiento y a los beneficios disponibles.
El caso del BYD Yuan Pro muestra que, con un uso intensivo y carga domiciliaria, la movilidad eléctrica puede tener sentido económico. Menos gasto en energía, menor mantenimiento y buena autonomía urbana forman una combinación difícil de ignorar.
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