El Honda NSX de Ayrton Senna podría alcanzar el millón de dólares en la subasta de RM Sotheby’s
El mercado japonés tenía una regla particular: un pacto de caballeros entre las marcas limitaba la potencia de los autos de producción a 280 caballos.

No es un NSX cualquiera. Es el que perteneció a Ayrton Senna, el auto que el brasileño ayudó a desarrollar y que usaba como vehículo personal. RM Sotheby’s lo remata en octubre y la estimación ya roza el millón de dólares.
La historia detrás del auto
El Honda NSX no fue un deportivo más. Cuando se lanzó en 1990, era el primer súper auto japonés en ser tomado en serio por Ferrari y Porsche. Tenía carrocería y chasis de aluminio, algo que ningún otro auto de producción había usado de forma integral hasta ese momento. Pesaba alrededor de 1.350 kilos y su motor V6 3.0 litros con VTEC entregaba cerca de 270 caballos en las versiones de exportación.
Pero esta unidad en particular tiene un plus que no se consigue en ningún concesionario: su dueño original fue Ayrton Senna. Y no como un simple cliente. El brasileño participó en la puesta a punto del auto antes de que saliera a la venta, cuando Honda todavía estaba puliendo el prototipo.
Un proyecto que nació en Suzuka
A fines de los 80, Honda invitó a Senna a probar los prototipos del NSX en el circuito de Suzuka, que era propiedad de la marca. El brasileño ya era un ídolo mundial y la estrella de la alianza McLaren-Honda en la Fórmula 1. Pero no fue una visita protocolar. Senna se subió al auto, dio vueltas y señaló problemas concretos.
Según contaron después los ingenieros de Honda, Senna notó que el chasis no era lo suficientemente rígido y que la suspensión necesitaba una puesta a punto más firme. Los técnicos escucharon, modificaron el auto y el NSX final que se presentó en 1990 incorporó esas correcciones.
Te puede interesar:Un Acura NSX con más de 500 mil km y todo original›

No es un mito. Es una de las pocas veces en la historia en las que un piloto en actividad influyó de manera directa en el desarrollo de un auto de calle. Y no un piloto cualquiera: Senna era triple campeón del mundo y el hombre que había llevado a Honda a la cima de la Fórmula 1.
La relación Senna-Honda
La conexión entre Senna y Honda venía de atrás. Con motores de la marca japonesa, el brasileño ganó sus tres títulos de Fórmula 1: 1988, 1990 y 1991. El NSX era el orgullo técnico de Honda, el auto que demostraba que Japón podía fabricar un deportivo a la altura de los mejores de Europa.
Senna, además, lo usaba como auto personal. Eso le daba al NSX una exposición que ningún otro auto japonés había tenido. No era solo ingeniería: era el auto del mejor piloto del momento. Esa combinación de éxito deportivo, desarrollo técnico y uso personal convierte a esta unidad en una pieza con una procedencia difícil de igualar.
Los datos del NSX
Para entender por qué el NSX fue tan importante, hay que mirar sus números. El motor V6 3.0 litros con doble árbol de levas y el sistema de distribución variable VTEC que Honda había estrenado en sus motos. En las versiones de exportación, la potencia rondaba los 270 caballos. La velocidad máxima, unos 270 km/h. El 0 a 100 km/h, alrededor de 5,9 segundos.
En su momento, esas cifras lo ponían cara a cara contra el Ferrari 348 y el Porsche 911. Pero el NSX tenía una ventaja: el chasis de aluminio, que permitía reducir peso sin sacrificar rigidez. Era una tecnología cara y poco común en esos años. Honda la usó de forma integral, algo que ni Ferrari ni Porsche hacían en sus modelos de producción.
El mercado japonés tenía una regla particular: un pacto de caballeros entre las marcas limitaba la potencia de los autos de producción a 280 caballos. Las versiones japonesas del NSX estaban cerca de ese techo, mientras que las de exportación tenían cifras distintas según el mercado.
Por qué vale un millón
Las subastas de autos de colección no cotizan solo por el estado del vehículo. El concepto de procedencia es clave: el historial de dueños anteriores. Un auto que perteneció a una figura histórica puede valer varias veces más que uno idéntico sin ese pasado. Y en este caso, el pasado es enorme.
Senna murió en 1994, pero su figura sigue creciendo. Es considerado uno de los mejores pilotos de la historia y su nombre tiene un peso cultural que trasciende el automovilismo. Un NSX con esa procedencia no es un auto usado: es un objeto de colección con una historia única.
La estimación de RM Sotheby’s ronda el millón de dólares. Eso no incluye el buyer’s premium, la comisión que paga el comprador al final del remate y que suele ser de entre el 10 y el 15 por ciento. El precio final de martillo puede ser incluso mayor.
La subasta
La venta está prevista para octubre de 2026. RM Sotheby’s es una de las casas de subastas más importantes del mundo en autos de colección, con un historial de remates de alto perfil. El NSX rojo de Senna va a ser uno de los lotes centrales.
Para el comprador que se lo lleve, no será solo un auto rápido de los 90. Será la posibilidad de tener en el garaje una pieza que conecta la Fórmula 1, la ingeniería japonesa y la leyenda de Senna. Un objeto que, como pocos, condensa una época entera del automovilismo.
El auto que Senna ayudó a crear y manejaba como propio lleva su historia a cuestas. En octubre, el martillo va a confirmar cuánto vale esa historia.