Aston Martin DBX GT: 727 CV, dos más que el Ferrari Purosangue y 61 más que el Urus
El GT llega en un momento donde la electrificación avanza pero el motor de combustión todavía define la identidad de los superdeportivos.

El primer SUV de Aston Martin llegó en 2020 con 550 caballos. Dos años después, la versión 707 elevó la vara a 707 CV y 900 Nm. Ahora la marca británica estira la receta hasta los 727 CV con el DBX GT, la variante más potente de su historia.
La escalada de potencia del SUV británico
Aston Martin no entra a medias en el segmento de los SUV de altas prestaciones. El DBX original ya era una declaración de intenciones: un vehículo familiar con ADN de gran turismo, suspensión neumática y motor V8 biturbo. Pero la competencia no se quedó quieta y la marca respondió con cifras cada vez más altas.
El DBX707 marcó el techo en 2022. Sus 707 CV y 900 Nm lo convirtieron en referencia del segmento, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y una velocidad máxima de 310 km/h. No era un SUV de lujo convencional: era una máquina pensada para humillar deportivos en una recta y sostener un ritmo alto en ruta.

Ahora el DBX GT sube la apuesta a 727 CV. La sigla GT deja claro que la marca no busca solo potencia bruta, sino una ecuación que combine confort de gran turismo con prestaciones de primer nivel. La diferencia con el 707 es de 20 caballos, suficiente para reposicionar al modelo en la conversación.
Dónde queda parado frente a los rivales
La batalla de los SUV de altas prestaciones tiene números concretos. El Lamborghini Urus Performante declara 666 CV. El Porsche Cayenne Turbo GT, 640 CV. El Ferrari Purosangue, 725 CV. Con 727 CV, el DBX GT supera a los dos primeros y queda a la par del Ferrari, con apenas dos caballos de ventaja sobre el italiano.
Esa igualdad con el Purosangue es simbólica. Ferrari eligió un motor V12 6.5 aspirado como argumento emocional, mientras que Lamborghini y Porsche utilizan bloques V8 biturbo similares en origen al que Aston Martin toma de Mercedes-AMG. La diferencia está en la puesta a punto, la electrónica y el carácter que cada marca le imprime a su SUV.

El DBX GT no tiene confirmados todavía sus datos de torque, aceleración final o velocidad máxima. Lo que se sabe con certeza es que Aston Martin lo posiciona como el techo de la familia DBX, por encima del 707. Eso alcanza para anticipar que sus prestaciones no van a quedar muy lejos de los registros ya conocidos.
La base técnica: V8 biturbo, tracción integral y puesta a punto
Todo indica que el DBX GT mantiene el corazón V8 4.0 biturbo. Es un bloque que Aston Martin toma de Mercedes-AMG y modifica con electrónica, admisión y escape propios. En el DBX707 entrega 707 CV y 900 Nm. Para llegar a 727 CV alcanza con una recalibración del software y pequeños retoques en la gestión térmica.
La tracción es integral, con vectorización de par entre ejes y ruedas. Ese sistema reparte la fuerza de manera activa para que un vehículo alto y pesado se mueva con agilidad en curvas cerradas. La suspensión es neumática adaptativa, calibrada para ofrecer confort de marcha en ciudad y firmeza necesaria al exigirlo en un puerto de montaña.
La caja automática de nueve marchas es otro elemento clave. En el DBX707 permite salir de las curvas con el motor en la zona alta de revoluciones y mantener la inercia sin cortes bruscos. El GT debería afinar aún más esa respuesta, con un mapeo específico que priorice la sensación de empuje continuo.
Qué significa el GT para Aston Martin
Aston Martin encontró en el DBX un modelo que amplió su negocio más allá de los deportivos tradicionales. Cada nueva versión no es un simple restyling: es una declaración de que la marca quiere pelear de igual a igual contra Lamborghini, Porsche y Ferrari en un segmento donde la rentabilidad es alta.
El GT llega en un momento donde la electrificación avanza pero el motor de combustión todavía define la identidad de los superdeportivos. Aston Martin no anunció si esta versión incorpora algún tipo de hibridación. El nombre GT sugiere una evolución más orientada al uso rutero que una variante extrema de circuito, aunque con 727 CV la diferencia es casi filosófica.
La jugada es clara: llevar al DBX a un nivel de potencia que no dependa de excusas frente a sus rivales directos. El Urus Performante ya estaba por debajo. El Cayenne Turbo GT queda lejos. Y el Purosangue, con su V12 aspirado, ahora tiene un competidor que lo iguala en caballos y lo desafía con una receta más accesible en términos de mantenimiento.
La incógnita local
No hay confirmación oficial sobre fecha de lanzamiento, precio ni mercados de comercialización del Aston Martin DBX GT. Tampoco hay información de la filial argentina respecto a una posible importación. Los antecedentes del DBX707 y del DBX original en el país fueron limitados, con operaciones a pedido y valores muy por encima de los SUV de lujo convencionales.
Mientras tanto, el DBX GT queda como un dato concreto: Aston Martin no se conforma con tener el SUV más elegante, también quiere el más potente del segmento. Y con 727 CV, tiene argumentos para sostener esa ambición.
