710 CV, de 0 a 100 en 3,5 segundos y 290 km/h: la Dodge Durango Hellcat que usa la policía de Texas
A diferencia de un turbo, el compresor volumétrico es movido mecánicamente por el motor y entrega presión de admisión de forma inmediata.

De 0 a 100 en 3,5 segundos y 290 km/h de velocidad máxima. Esas son las credenciales de una SUV de tres filas que, en lugar de encarar la ruta un domingo, apareció con los colores del Departamento de Seguridad Pública de Texas. El motor V8 de 6,2 litros con compresor no pertenece a ningún paquete policial de fábrica: Dodge no vende una Durango Hellcat certificada como vehículo de patrulla.
Qué tiene la Durango SRT Hellcat
La Durango SRT Hellcat es la versión más radical de la plataforma Durango. Bajo el capó lleva el V8 HEMI de 6.166 cm³ con supercargador volumétrico que dio origen a la familia Hellcat. Entrega 710 HP, el equivalente a unos 720 CV, y un torque de 875 Nm. La transmisión es una automática TorqueFlite de ocho velocidades, acoplada a un sistema de tracción integral AWD.
A diferencia de un turbo, el compresor volumétrico es movido mecánicamente por el motor y entrega presión de admisión de forma inmediata. Por eso la respuesta al acelerador es contundente desde bajas vueltas, sin el típico retardo de los turbos. Es la firma de la línea Hellcat, que empezó con 707 HP en el Challenger y el Charger y llegó a los 710 HP en esta aplicación.

Con ese conjunto, la SUV acelera de 0 a 100 en 3,5 segundos y completa el cuarto de milla en 11,5 segundos. La velocidad máxima declarada es de 290 km/h. Números de auto deportivo, con espacio para seis o siete pasajeros en tres filas.
El chasis no es el de una Durango común. La suspensión adaptativa SRT ajusta la amortiguación por control electrónico y los discos Brembo de alto rendimiento están calibrados para detener a un vehículo familiar convertido en deportivo. Las llantas son de 20 pulgadas con neumáticos de alto agarre.
No es un patrullero de fábrica
En Estados Unidos, los vehículos policiales certificados por los fabricantes se conocen como Police Pursuit Vehicle. Exigen suspensión reforzada, sistema eléctrico adicional para equipos, refrigeración extra y una durabilidad pensada para uso intensivo de flota.
Dodge sí ofrece versiones policiales de la Durango, pero con el V6 Pentastar de 3,6 litros o el V8 HEMI aspirado de 5,7 litros. La Hellcat no integra ese catálogo. La unidad del Departamento de Seguridad Pública de Texas no es un vehículo de serie destinado a persecuciones y no hay información oficial sobre cuántas unidades hay ni qué uso exacto reciben. Las posibilidades: una adaptación sobre un modelo civil, una donación, una incautación o una pieza de exhibición y reclutamiento.
Esa diferencia no es menor. Un patrullero real debe resistir turnos de 24 horas, caminos en mal estado, maniobras bruscas y equipamiento adicional. Una Hellcat está pensada para otra cosa: acelerar fuerte, frenar fuerte y llamar la atención.
Patrullar con 710 caballos: el debate de fondo
El caso reaviva una discusión que en Texas tiene larga historia. ¿Qué sentido tiene sumar a la flota de seguridad pública una SUV de 290 km/h? El argumento a favor es la presencia disuasiva: un vehículo de alta performance puede acortar tiempos de respuesta en rutas y avenidas, y sirve como herramienta de reclutamiento para una agencia que busca visibilidad.
El argumento en contra es más pragmático. Un motor supercargado de 6,2 litros tiene costos de mantenimiento altos, consumo elevado y exige oficiales con entrenamiento específico para manejar más de dos toneladas a velocidades de autódromo. En una persecución urbana, la diferencia entre la capacidad del vehículo y el entorno real puede terminar en siniestros graves.
Texas no es nueva en esto. El estado que hizo del «todo es más grande» su identidad tiene una larga relación con los V8 y las pick-ups. De los Mustang SSP de los años 80 a esta Durango Hellcat, la policía estadounidense mantiene una fascinación por los motores con muscle. La diferencia es que el Mustang SSP tenía certificación policial real. La Hellcat de Texas no la tiene.
