Sunbeam Tiger: el Shelby británico a un décimo del Cobra
El auto también mantiene las mejoras de performance respetuosas de la época, conocidas como period-correct upgrades, que no invaden la integridad del auto con soluciones modernas.

El Sunbeam Tiger Mk I de 1965, el roadster que combina la carrocería del Sunbeam Alpine con un motor Ford V8 de 4,3 litros, se subastará en Estados Unidos con una estimación de entre 80.000 y 100.000 dólares. Se trata de un ejemplar restaurado y con documentación de autenticidad, dos atributos que le dan un respaldo poco habitual en el modelo.
El proyecto que nació de una necesidad de potencia
La historia del Tiger arrancó a comienzos de los años sesenta. Rootes Group fabricaba el Sunbeam Alpine, un roadster británico con buena aceptación pero sin el rendimiento que el mercado norteamericano empezaba a exigir. En lugar de desarrollar un motor propio desde cero, la compañía tomó un camino más directo: pedir ayuda a Shelby American.

Carroll Shelby y su equipo adaptaron un Alpine para alojar un Ford V8. El prototipo funcionó tan bien que Rootes aprobó el proyecto y encargó la producción en serie a Jensen, la automotriz inglesa que ya fabricaba carrocerías para otros deportivos de la época.
El resultado fue un híbrido con carrocería británica y corazón estadounidense.
De Alpine a Tiger: refuerzos, V8 y el toque de Shelby
Transformar el Alpine en Tiger no fue una simple operación de taller. El auto recibió refuerzos estructurales en el chasis, modificaciones en el cortafuegos y cambios en la transmisión y la dirección para soportar el peso y el par del motor nuevo.

Bajo el capó, el Tiger Mk I usa un Ford 260 V8, un bloque Windsor de unos 4,3 litros. La potencia original declarada era de 164 HP, una cifra modesta para los estándares actuales pero contundente en un roadster de poco más de 1.100 kilos. La transmisión es manual de cuatro marchas, la configuración clásica del modelo.
Aun con el V8, el Tiger mantuvo una personalidad más civil que el Cobra. La suspensión era más blanda, el chasis no tenía la misma preparación de competición y el auto se orientaba más al uso en ruta que a la pista. Esa diferencia explicaría buena parte de su lugar actual en el mercado de clásicos.
Un clásico accesible frente al Cobra
La comparación con el Cobra es inevitable. Ambos nacieron del mismo impulso: tomar un auto británico y meterle un V8 americano. Pero los valores actuales son muy distintos.
Un Cobra auténtico cotiza en cifras que superan el millón de dólares según versión e historial. Este Tiger, en cambio, se mueve en una estimación de entre 80.000 y 100.000 dólares.

Esa brecha responde a varios factores. El Tiger se fabricó en mayor número: se produjeron aproximadamente 7.000 unidades entre 1964 y 1967, con el Mk I como la versión más numerosa. También influye que el auto no acumuló el palmarés internacional del Cobra, que sostuvo su cotización con victorias y un halo deportivo mucho más fuerte.
El mercado de los “Shelby” accesibles
Para los coleccionistas, el Tiger representa una puerta de entrada al mundo Shelby sin pagar el precio de un Cobra. Y el ejemplar que subasta RM Sotheby’s tiene argumentos concretos para destacarse.
La unidad es un Mk I con restauración integral, un término que en el mercado de clásicos implica desarmar y reconstruir el auto con piezas y procesos de época. Además, está listado en The Book of Norman, un registro no oficial que documenta autenticidad e historial de los Sunbeam Tiger. Aparecer ahí es una señal positiva, porque ayuda a descartar conversiones caseras de Alpine a Tiger, un problema frecuente en el modelo.
El auto también mantiene las mejoras de performance respetuosas de la época, conocidas como period-correct upgrades, que no invaden la integridad del auto con soluciones modernas.
Qué espera en Hershey
La casa de subastas difundió el lote con fotografías que muestran el estado del auto: desde el capó del Alpine con el V8 asomando en la bahía del motor hasta el tablero simple y la palanca de cuatro marchas.
La subasta de Hershey suele reunir autos de preguerra, muscle cars y clásicos europeos. Un Tiger bien documentado y restaurado como este podría captar la atención de compradores que buscan un descapotable con historia de competición sin pagar cifras de Cobra.
La estimación de 80.000 a 100.000 dólares no está garantizada. El mercado de clásicos tiene variaciones según el historial, la veracidad de los números de chasis y el nivel de restauración. Pero el combo de restauración integral, registro Book of Norman y la firma conceptual de Shelby American le da a este Tiger una base sólida para defender su valor.
El atractivo es claro: pocas formas de manejar un V8 americano con carrocería británica a este nivel de inversión. El Sunbeam Tiger, durante años, fue el secreto mejor guardado de los fanáticos del Cobra. Esta subasta podría sacarlo del anonimato.
