carreras |

De la Parabólica al podio en 48 horas: Antonelli ganó en Monza y se ganó el asiento en Mercedes

Su llegada a la máxima categoría, concretada en 2025, lo convirtió en el primer italiano en tener un asiento titular en la Fórmula 1 desde la salida de Antonio Giovinazzi.

El pibe que chocó el Mercedes el viernes ganó en Monza el domingo

Monza no perdona: es el circuito más veloz del calendario, un templo donde los errores se pagan caro. Pero el 1 de septiembre de 2024, Andrea Kimi Antonelli, un pibe de 18 años nacido en Bolonia, se hizo dueño de la pista sagrada de Italia en el momento más importante de su corta carrera.

Una victoria que sonó a consagración

El contexto no podía ser más cargado. Ese mismo fin de semana, Mercedes había confirmado oficialmente que Antonelli sería el reemplazo de Lewis Hamilton en la Fórmula 1 a partir de la temporada 2025. Horas después de la noticia, el italiano salió a ganar la carrera de la Fórmula 2 en Monza, la antesala de la máxima categoría.

No fue un triunfo más. Fue la respuesta perfecta de un piloto al que todos miraban con lupa desde antes de tener edad para manejar. Mientras el paddock entero especulaba con su futuro, él se limitó a hacer lo que mejor sabe: ganar. Y encima, en el circuito más simbólico para cualquier piloto italiano.

de la parab lica al podio en 48 horas an

Los autos, directo en tu teléfono

Marcá a Autotest como fuente preferida. Un toque, gratis, y te aparecemos primero.

Seguir en Google

Monza no es un autódromo cualquiera. Es el Templo de la Velocidad, una pista de rectas interminables, curvas rápidas y esa Parabólica legendaria que separa a los valientes de los que dudan. Ganar ahí tiene un peso histórico enorme. Para un italiano, la carga es todavía mayor: es el lugar donde se forjaron las leyendas del automovilismo transalpino y donde el público se entrega como en ningún otro lado. Antonelli cruzó la meta delante de esas tribunas repletas de banderas rojas, y el gesto tuvo un tinte casi simbólico: el pibe criado por la estructura de Mercedes festejando en la casa de Ferrari.

Imagen relacionadaTe puede interesar:Colapinto se metió tercero en Monza, se fue a la grava en Lesmo y rescató un 9° que sabe a poco

Del karting al radar de Mercedes

Para entender lo que significó esa victoria hay que repasar el camino que lo trajo hasta ahí. Andrea Kimi Antonelli nació el 25 de agosto de 2006 en Bolonia. Desde muy chico demostró que tenía algo distinto: una facilidad natural para ir rápido y una cabeza fría que no abunda en los pilotos jóvenes.

En 2019, Mercedes lo sumó a su programa de jóvenes pilotos. No fue una decisión tomada al azar: la marca alemana suele ser muy selectiva con sus apuestas, y Antonelli ya mostraba condiciones fuera de lo común en el karting. Los resultados le dieron la razón a los ingenieros.

En 2022, con solo 16 años, ganó los campeonatos de Fórmula 4 alemana e italiana, con un dominio absoluto en la mayoría de las carreras. Al año siguiente, con el equipo Prema, se consagró campeón de la Fórmula Regional Europea y rompió varios récords de precocidad en el camino. Cada categoría que pisaba la liquidaba. Los que lo seguían de cerca ya no hablaban de una promesa: hablaban del futuro heredero de los grandes campeones de Italia.

En 2024 dio el salto a la Fórmula 2, también con Prema. Fue un año de adaptación complicado, con errores de principiante que forman parte del aprendizaje. Pero Monza fue el momento en que todo encajó. No importó la presión ni el ruido alrededor de su nombre. Antonelli salió, ganó y demostró que estaba listo para el siguiente paso.

La herencia pesada de reemplazar a Hamilton

La victoria en Monza tuvo un ingrediente extra que la hizo todavía más especial: la presión de ser el elegido para ocupar el asiento del siete veces campeón del mundo. No es cualquier lugar en la grilla. Es el asiento de Lewis Hamilton, el piloto que dominó una era en Mercedes y que se fue a Ferrari dejando un vacío enorme.

Para un italiano, la situación tenía un condimento particular. Antonelli era el producto del programa de desarrollo de la marca alemana, la estructura que históricamente peleó contra Ferrari. Que un pibe de Bolonia formado en ese ambiente ganara en Monza, justo delante del público de la Scuderia y en un fin de semana donde la F1 no tenía pilotos locales, fue una imagen difícil de igualar.

Su llegada a la máxima categoría, concretada en 2025, lo convirtió en el primer italiano en tener un asiento titular en la Fórmula 1 desde la salida de Antonio Giovinazzi. Pero antes de eso, Monza ya le había dado la mejor carta de presentación posible: una victoria bajo la mayor presión imaginable.

El día que todo cambió

Ganar en Monza no garantiza una carrera exitosa, pero sí marca un antes y un después. Para Antonelli, ese triunfo fue la despedida perfecta de las categorías formativas y el pasaporte simbólico hacia la Fórmula 1. El mismo fin de semana en que su vida cambió para siempre, el pibe de Bolonia salió a la pista y respondió de la única manera que conoce un piloto: ganando. El resto es historia.