Toyota Yaris Cross Test Drive
Siete días a bordo de uno de los lanzamientos más importantes del año. Toyota ingresa al segmento de los B SUV y estas fueron nuestras sensaciones a bordo del Yaris Cross SEG naftero.
Siete días a bordo de uno de los lanzamientos más importantes del año. Toyota ingresa al segmento de los B SUV y estas fueron nuestras sensaciones a bordo del Yaris Cross SEG naftero.

El Toyota Yaris Cross llegó en febrero de este año para competir en el segmento B de SUV, con un arribo demorado por el desastre natural que destruyó parte de la planta de motores que la marca tiene en Porto Feliz, Brasil. Por eso estas primeras unidades tienen componentes importados, de Japón o Tailandia.
Con una gama de cinco versiones y dos motorizaciones, el Yaris Cross está construído sobre una plataforma de Daihatsu y es el arma de Toyota para codearse en un segmento que nunca había tenido presencia pero en el que todos lo estaban esperando.
Nosotros tuvimos una semana la SEG, es decir la tope de gama, con su motorización naftera, y en esta prueba te contamos si cumplió con las tan altas expectativas que tuvo este modelo.
Si levantamos el capot del Yaris Cross naftero encontramos un cuatro cilindros con 1.5 litros de cilindrada que desarrolla 106 CV y 138 Nm. Es el mismo bloque que ya venía en el Yaris, con distribución por cadena y en este caso siempre se acopla a una caja automática CVT.
En lo dinámico, notamos el conjunto bastante rumoroso, más de lo que nos tienen acostumbrados las cajas CVT, y nos sorprendió ya que no tuvimos esta misma sensación con las otras siluetas de Yaris que equipaban este mismo motor.
Al momento de las pruebas, y arrancando por el clásico 0 a 100, el Toyota Yaris Cross tardó 13,6 segundos en alcanzar los 100 km/h, una cifra entendible por las prestaciones del motor y los casi 1.200 kilos de la versión tope de gama del modelo.

Por parte de los consumos, en ciudad el Toyota Yaris Cross gastó durante nuestra semana de pruebas entre 9 y 9,2 litros cada cien kilómetros, cifra correcta que está por debajo de otros modelos de este segmento con motores turbo de mayor potencia. En ese ámbito producto de un tanque de escasos 42 litros vas a poder hacer unos 461 kilómetros.
En ruta o autopista a velocidades de 100 y 130 km/h los consumos se disparan pero no demasiado. Los registros fueron de 6,2 litros a 100 y 8,6 a 130 km/h, con autonomías de 677 y 488 km, respectivamente. Sí, yendo a 120 a la costa casi que te gastás un tanque entero. Le hubiera venido muy bien un tanque de, al menos, 50 litros.
De esta forma, el consumo mixto del Toyota Yaris Cross naftero fue de 8,2 litros cada cien kilómetros, gracias a las buenas cifras que registró en ciudad y los valores coherentes en ruta. La autonomía otra vez está perjudicada por el tanque chico y es de 512 km en este caso.
El diseño del Yaris Cross es algo que llamó la atención desde el primer momento. Poco tardó el común de la gente en bautizarla como la “mini RAV4”, por lo parecido que es a su modelo hermano de mayor jerarquía.
Su frontal es llamativo y emparentado con el resto de la gama de Toyota, con una parrilla amplia que nos recuerda a la primera Corolla Cross. Para diferenciar las versiones hay que prestar atención a los laterales, ya que esta SEG cuenta con una moldura cromada que rodea toda la zona baja de las ventanillas, sumado a la presencia de llantas diamantadas de 18 pulgadas.

Respecto de las cotas, el Yaris Cross se extiende hasta los 4,31 metros de largo, 1,77 metros de ancho y 1,65 de alto, además de una distancia entre ejes de 2,62 metros, algo que le da buen espacio en el habitáculo.
El volante regula en altura y profundidad, y los ajustes del asiento del conductor son manuales. El espacio disponible atrás es correcto, con la lógica limitación a lo ancho de los exponentes del segmento B. Si necesitás sí o sí llevar tres personas allí, nuestro consejo es que vayas por un Corolla Cross.
El equipamiento del Yaris Cross es completo para lo que marca su segmento: de serie cuenta con una pantalla multimedia de 10 pulgadas, encendido por botón y cámara de estacionamiento.
En cuanto al instrumental, es analógico y con un display de 4,2 pulgadas para la versión de entrada de gama, y desde la XEI, la versión intermedia, incorpora un cuadro 100 % digital de 7’’. Además de este instrumental, el volante es tapizado en cuero y agrega cargador inductivo para celular.

Por último, en la versión SEG, la tope de gama, suma tapizados de cuero ecológico, baúl con apertura automática y techo solar panorámico (que no se puede abrir como por ejemplo en el Peugeot 2008 o la Chevrolet Tracker, dos de sus rivales).
En materia de seguridad, el Toyota Yaris Cross equipa el paquete Safety Sense, que incorpora ADAS como Control de velocidad crucero adaptativo, sistema de pre-colisión frontal, sistema de alerta de cambio de carril, sistema de asistencia para mantenimiento de carril y sistema de luces altas automáticas.
A eso se suman 6 airbags, 2 frontales, 2 laterales y los 2 de cortina. Pese a lo bien equipado que está en términos de seguridad activa, el Yaris Cross tuvo tan solo 2 estrellas en las pruebas de choque de Latin NCAP. Cabe destacar que la unidad probada no contaba con todos estos ítems mencionados, que son de serie en todos los Yaris Cross, incluso el entrada de gama.
Este Toyota Yaris Cross quizás llegó tarde a la fiesta de los B SUV, pero sabemos que se va a acomodar en el segmento por el respaldo que tiene la marca y porque estamos acostumbrados a que Toyota lidere todos los segmentos que pisa.
Con pocos meses en el mercado, este modelo ya se convirtió en una opción segura, si lo que priorizas es la reventa, o el respaldo que te da la garantía de 10 años de la marca.
Y al momento de escribir estas líneas, en marzo se patentaron 1.165 unidades, que lo posicionaron como el segundo Toyota más vendido por detrás de Hilux y adelante de Corolla Cross (1.034), que en términos racionales nos parece una mejor compra si tenemos en cuenta que cuesta casi lo mismo que el recién llegado.
Esta versión que probamos cuesta 50.224.000 pesos, mientras que un Corolla Cross “base” naftero arranca en 51,9 millones. Tiene 170 CV vs 107, es más cómodo y cuenta con más baúl, y el equipamiento de seguridad es similar. Para pensarlo.
Imagen de marca y confiabilidad
Equipamiento de seguridad
Equilibrio de suspensiones
Falta de potencia
Motor rumoroso en alta
Precio elevado
| 100 km/h | 6,2/677 |
| 130 km/h | 8,6/488 |
| Ciclo urbano | 9/461 |
| Promedio | 8,2/512 |
| 0-100 km/h | 13,6 segundos |
| 0-400 metros | – |
| 0-1.000 metros | – |
| Tipo | Naftero |
| Configuración | Transversal |
| Cilindrada | 1.496 cm3 |
| Diámetro por carrera | S/D |
| Distribución | Por cadena |
| Inyección | Indirecta |
| Compresión | 11,5:1 |
| Potencia | 106 a 6.000 rpm |
| Par máximo | 138 Nm a 4.200 rpm |
| Tracción | Delantera |
| Caja | Automática CVT |
| Suspensión delantera | McPherson |
| Suspensión trasera | Eje rígido |
| Frenos | A disco en las cuatro ruedas, delanteros ventilados |
| Dirección | Con asistencia eléctrica |
| Diámetro de giro | S/D |
| Neumáticos | 215/55R18 |
| SUV | Cinco puertas, cinco plazas |
| Peso | 1.195 kg |
| Tanque | 42 litros |
| Baúl | 400 litros |
| Largo / ancho / alto | 4.310/1.770/1.655 mm |
| Distancia entre ejes | 2.620 mm |
| Trochas | S/D |