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RAM 1500 Roush: la pick-up V8 que le pone los pelos de punta a la Ranger Raptor

Roush, el preparador histórico de Ford, cruza de vereda y mete mano por primera vez en una RAM 1500. El resultado: 395 HP V8 HEMI con escape bypass regulable, suspensión coil-over y 33" de fábrica, a un precio que incomoda hasta a la RHO.

RAM 1500 Roush: la pick-up V8 que le pone los pelos de punta a la Ranger Raptor

Hay jugadas que nadie ve venir. Roush Performance es sinónimo de Ford desde que el mundo es mundo: Mustang, F-150, Super Duty, todo con el óvalo azul. Pero en 2026 el preparador de Livonia, Michigan, decidió ensanchar la cancha y después de meter a Nissan en su lista con la Frontier, ahora va por el premio mayor: la Ram 1500. Y no con cualquier versión, sino con una receta que nadie pidió pero que todos vamos a querer: V8 HEMI aspirado, suspensión off-road de verdad y un modo de escape que te hace cómplice de cada acelerada. Bienvenidos a la Ram 1500 Direct Connection by Roush, la pick-up que apunta directo a la yugular de la Ranger Raptor.

La base no es cualquiera

Roush no parte de una Ram 1500 de entrada. La receta exige una Big Horn 4×4 cabina doble con el motor 5.7 HEMI V8 de 395 caballos y 556 Nm de torque, acoplado a la caja automática de 8 marchas y relación de diferencial trasero 3.92:1. A eso se suma sí o sí el grupo de equipamiento Level II, más el paquete Direct Connection de la propia Ram, que ya de por sí trae bastante chiche: capot Sport Performance con ventilación funcional, el paquete estético Night Edition (todo blackout), placas de protección de cárter, asientos de cuero Mopar, estribos laterales estilo TRX, sistema de cámaras 360°, bloqueo electrónico de diferencial trasero, control de freno de remolque y revestimiento interno de los pasarruedas traseros. O sea, no es una Ram pelada ni mucho menos: es una Ram que ya viene picante de fábrica antes de que Roush le ponga la firma.

¿Qué cambia Roush?

Acá empieza la magia del preparador. La suspensión de serie se reemplaza por completo por el sistema Roush Performance 2.0 Coil-Over, que monta amortiguadores hidráulicos twin-tube en las cuatro ruedas y eleva el despeje al piso (Roush no declaró exactamente cuánto, pero es visible en comparación con la Big Horn estándar). Las llantas Night Edition de 20 pulgadas vuelan y, en su lugar, entran llantas Roush de 18″ calzadas con neumáticos General Grabber A/TX de 33 pulgadas, con un compuesto todoterreno con pedigree de sobra. Los pasarruedas se ensanchan con flares nuevos que suman luces de posición en las cuatro esquinas, y la trompa recibe una parrilla oscurecida con tres luces LED integradas y el logo RAM con contorno rojo. Abajo, un paragolpes pintado del color de la carrocería con ganchos de remolque rojos asomando.

Pero la frutilla del postre está al final: el escape activo cat-back de Roush Performance con modos seleccionables por el conductor. Es un bypass que te permite elegir cuánto ruido querés que salga por las puntas cromadas con el logo de Roush. No es un botón decorativo: es un HEMI V8 con corte de escape. Quien haya escuchado uno sabe que es un sonido que acelera el ritmo cardíaco. Car and Driver lo probó a largo plazo en una RAM 1500 en 2009 con un sistema similar y lo definió como «una cosa gloriosa». Nosotros no vamos a discutir.

La comparativa inevitable: ¿RHO o Roush?

Acá se arma una duda picante. La Ram 1500 RHO 2027 es la versión off-road tope de gama con motor Hurricane biturbo de 6 cilindros en línea y 540 HP, un misil tierra-tierra que arranca en USD 78.085. La Roush, en cambio, cuesta USD 80.300 (USD 64.305 de la Big Horn equipada + USD 15.995 del paquete Roush) y entrega «apenas» 395 HP… pero con V8 atmosférico. La RHO gana en potencia y tecnología de motor; la Roush gana en sonido, carácter y mística V8. Es la misma discusión que se da en Argentina entre los que aman el seis cilindros turbo moderno y los que prefieren el empuje asmático de un ocho cilindros a la vieja escuela. Acá no hay ganador, hay hinchadas.

Argentina en la mira

La Ram 1500 está instalada en nuestro mercado premium de pick-ups grandes, donde compite con la Ford F-150 y, desde otro ángulo, con la Ranger Raptor. Que Roush, el preparador emblema de Ford, le ponga el ojo justamente a este segmento es una ironía deliciosa. La Ram 1500 Roush no se vende oficialmente en Argentina, pero el mercado de importación particular de pick-ups full-size está más activo que nunca, y una configuración como esta —V8, suspensión coil-over, 33″, escape bypass— es exactamente lo que un fierrero argentino buscaría para diferenciarse. Roush garantiza sus partes por 3 años o 57.000 km y cualquier concesionario RAM en Estados Unidos puede encargarlas en uno de los seis colores disponibles: Bright White, Diamond Black Crystal Pearlcoat, Forged Blue Metallic, Granite Crystal Metallic, Molten Red Pearlcoat y el inevitable negro.

La pregunta del millón es si Stellantis Argentina se animaría a traer algo así a pedido especial. Mientras tanto, los que quieran un TRX con V8 —porque la RHO es solo V6— ya saben a quién llamar. Roush acaba de meterse en terreno ajeno y lo hizo con el cuchillo entre los dientes.