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Land Rover mata el motor 4 cilindros de la Defender y va a contramano del mundo.

Land Rover mata el motor 4 cilindros de la Defender: mientras todos achican, el ícono off-road va para el otro lado

En un mundo donde cada fabricante recorta cilindros para bajar consumos y emisiones, Land Rover hizo lo contrario con su modelo más vendido. La Defender 2027 dice chau al turbo naftero de 2.0 litros y cuatro cilindros (296 hp) que hasta ahora era el motor de entrada. Desde ahora, el piso de gama es un seis en línea turbo de 3.0 litros que rinde 296 hp y 346 lb-ft de torque en todas las carrocerías, salvo la brutal Octa.

Es decir: misma potencia que el cuatro cilindros que se va, pero con dos cilindros más, más torque y un andar más redondo que solo da un seis en línea. Land Rover podría haber mantenido el motor chico por eficiencia. Eligió la cilindrada.

Qué queda bajo el capó

– Seis en línea turbo 3.0 (296 hp / 346 lb-ft): nuevo piso de gama, en toda la línea.
– Seis en línea turbo de 395 hp: sigue disponible para el que quiere más.
– V8 sobrealimentado 5.0: su continuidad NO está confirmada — ya no figura en el configurador.
– Octa, V8 biturbo de 626 hp: el tope de gama demencial, intacto.

Lo demás que cambia en 2027

Aparece una nueva versión de Vertex (paragolpes propios, sección inferior pintada en el color de la carrocería, spoiler trasero, ganchos de remolque amarillos, llantas de 22″). La Defender 110 suma una configuración de seis plazas (butacas individuales en la segunda fila + tercera fila para dos, layout 2+2+2, USD 1.350). Y vuelve el naranja Namib que debutó con la Defender 2020.

Precios en EE.UU.: la 90 arranca en USD 62.950, la 110 en 66.950, la 130 en 75.950, y la Octa en 160.750. En Argentina, la Defender se vende bastante por encima de eso, pero el dato que importa no es el precio (porque pocos acceden): es la filosofía de motorización.

La pelea que Land Rover reabre

Acá es donde la noticia deja de ser sobre un inglés carísimo y se mete en nuestro mercado. Porque la decisión de Land Rover le da munición a un bando en la discusión más caliente entre los amantes de este tipo de vehículos en Argentina: motor chico eficiente vs. motor grande con alma.

Es la misma grieta que atraviesa el segmento de pickups y off-roaders que sí compramos acá:

Amarok V6 3.0 vs. Hilux 2.8 de cuatro cilindros: el que banca el V6 lo defiende por empuje y refinamiento; el del 2.8 responde con fiabilidad y un costo de mantenimiento más bajo.
Ranger V6 vs. las nuevas propuestas de motor más chico: misma lógica, otra marca.

El downsizing ganó la batalla por la eficiencia y las emisiones. Pero cada tanto un fabricante recuerda que hay compradores dispuestos a pagar por cilindrada, torque y ese andar que un cuatro cilindros turbo, por más potente que sea, no imita del todo. Land Rover acaba de plantar bandera en ese lado.