Ford ya prueba su pickup eléctrica de USD 30.000: se llamaría Ranchero, es tamaño Maverick y llega en 2027
Ford fue cazada probando cerca de Dearborn su primera pickup sobre la plataforma Universal EV: eléctrica, tamaño Maverick, por cerca de USD 30.000 y con producción en 2027. Podría llamarse Ranchero

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Ford fue cazada en pruebas cerca de Dearborn, Michigan, con el prototipo de su próxima pickup eléctrica: la primera construida sobre la nueva plataforma Universal EV. Es del tamaño de una Maverick, apunta a un precio de alrededor de USD 30.000 y tiene producción confirmada para algún momento de 2027 en la planta de Ford en Kentucky. El nombre que más suena —y que la marca ya registró— es Ranchero.
¿A que se parece esta nueva pickup?
No es una F-150 Lightning más pequeña ni una rival de las eléctricas grandes. La Lightning fue, siendo honestos, una decepción comercial: Ford terminó sumándole hasta una versión con motor naftero para sostener las ventas. La apuesta ahora es otra. La plataforma Universal EV está diseñada para usar menos piezas y un proceso de fabricación más simple, con un único objetivo: reducir el costo. La primera variante que sale de esa plataforma es esta pickup del tamaño de una Maverick, la eléctrica accesible que Ford quiere meter en el mercado masivo.
Ford está tan metida en el proyecto que lanzó su propio sitio para promocionarlo (ford.com/spotted) e incluso publicó sus propias «fotos espía». Las que muestran más de la cuenta, igual, son las que sacó un fotógrafo desde afuera.
Los datos que dejaron ver las fotos
El prototipo probaba en Dearborn con un camuflaje pesado en el frontal, lo que sugiere una parrilla alta y chata, como la de las demás camionetas de Ford. Pero es una pista falsa: las propias imágenes de Ford muestran el aire que circula alrededor de un frente bajo y de curva suave, un diseño pensado para la aerodinámica y, con ello, para exprimir la eficiencia y la autonomía.
Lo concreto que revelaron las fotos:
– Ruedas de 19 pulgadas con neumáticos Michelin E Primacy all-season, medida 245/55 R19. Son gomas de eficiencia, no all-terrain: eso da una pista clara sobre el enfoque del vehículo.
– Cámara frontal asomando por una abertura del camuflaje y una firma lumínica intrincada que no se parece a la de ningún Ford actual.
– Interior con una gran pantalla central. Ford asegura que, a pesar de su pequeño tamaño por fuera, por dentro hay más espacio que en una Toyota RAV4.
– Luneta trasera con sección corrediza, como en las pickups de toda la vida.
De dónde sale el nombre Ranchero
La Ranchero original fue una pickup de base sedán, de dos puertas, que Ford vendió desde mediados de los 50 hasta fines de los 70. La marca registró el nombre el año pasado, y la apuesta tiene lógica: recuperar una placa con historia para lanzar un modelo que Ford quiere convertir en su «Model T moderno», el auto que vuelva a poner a la marca al alcance de todos. Nada está confirmado todavía, pero Ranchero pica como favorito.
¿Tiene sentido en la Argentina?
Acá Ford manda en pickups. La Ranger, fabricada en Pacheco, es de las más vendidas del país, y la Maverick importada se ganó su lugar como la pickup chica de entrada. Sobre ese mapa, una eléctrica de USD 30.000 es un número que llama la atención: hoy es plata para una mediana base o una SUV compacta. Si Ford lograra ese precio, sería disruptivo.
El problema es todo lo demás. La infraestructura de carga fuera de las grandes ciudades sigue siendo escasa, el gasoil manda en el uso rural y de trabajo, y la autonomía en los viajes largos —esos que en Argentina son moneda corriente— es la pregunta que ninguna eléctrica accesible terminó de responder.
Y una aclaración para no vender humo: por sus neumáticos de eficiencia y su enfoque aerodinámico, esto no es una 4×4 para barro. No compite con una Ranger Raptor ni con una Amarok en el off-road pesado; juega en otra cancha. La Ranchero EV, si llega a llamarse así, sería más bien la heredera eléctrica de la Maverick: una pickup chica, urbana y eficiente. Para la aventura de fin de semana en ripio liviano puede servir; para el barro serio, no es la herramienta.