El kit off-road de la Tundra 2027 que Toyota debería ponerle ya a la Hilux argentina
La Tundra no se vende acá, pero lo que trae el nuevo paquete Trailhunter —suspensión Old Man Emu, bloqueo de diferencial y protecciones reforzadas— es exactamente lo que los dueños de Hilux piden desde hace años.

La Tundra no se vende en la Argentina, pero lo que Toyota acaba de mostrar en Estados Unidos nos pega de lleno. La pickup full-size estrena el tratamiento Trailhunter, un paquete off-road que la marca ya había aplicado a la Tacoma y a la 4Runner, con excelente recepción. Y como Toyota domina el off-road argentino con la Hilux —la pickup más vendida del país durante años— y la SW4 —la SUV de las familias que hacen ruta y ripio—, vale la pena mirar con lupa hacia dónde apunta.
El Trailhunter se basa en la Tundra SR5, que es el segundo escalón de la gama (arriba de la SR de entrada y por debajo de las versiones más equipadas). Sobre esa base, Toyota suma hardware de verdad, no cosmética. El kit de suspensión lo firma Old Man Emu, una referencia australiana en off-road que ya equipa a las Hilux GR-Sport argentinas. Calza neumáticos Michelin LTX Trail en medida 265/70R-18, pensados para bancarse tierra, barro y piedras sin sacrificar el comportamiento en asfalto. Suma protecciones de cárter y diferencial, ganchos de recuperación delanteros y un diferencial trasero con bloqueo electrónico, la pieza que separa una 4×4 decorativa de una herramienta de verdad cuando el terreno se complica.
Las diferencias en esta edición especial
La electrónica off-road también llega de serie en este paquete: Multi-Terrain Select, que ajusta la entrega de potencia y el control de tracción según el tipo de suelo, y Crawl Control, una especie de control de velocidad crucero para trepada lenta que mantiene el ritmo solo mientras el conductor se concentra en la dirección.
El motor de la Trailhunter es el V6 de 3,4 litros biturbo naftero de 389 caballos que ya conocemos de la Tundra convencional. Es la configuración no híbrida; la versión i-Force Max con asistencia eléctrica tiene más potencia, pero, según anticipó la marca, no va a recibir el tratamiento Trailhunter.
Aprovechando la actualización del modelo 2027, toda la línea Tundra recibe un rediseño frontal. La parrilla es más cuadrada, el paragolpes inferior gana en definición y el conjunto se ve más robusto. El Trailhunter incorpora llantas de color bronce e insignias exclusivas ubicadas tanto en el exterior como en el interior.
Puertas adentro, la novedad más importante es la pantalla de 14 pulgadas, que ahora es estándar en todas las versiones. Corre un sistema de entretenimiento actualizado que incorpora una dashcam de fábrica, algo que en nuestro mercado aún no ofrece ningún fabricante. La marca también renovó el paquete de asistencias a la conducción y mejoró la potencia de la barra de luces LED frontal, pensada para mejorar la visibilidad en caminos y senderos sin iluminación.
Precios y llegada a la Argentina
Toyota aún no reveló el precio del paquete Trailhunter —lo comunicará más adelante este año—, pero la Tundra SR5 2026 arrancó en 48.705 dólares en Estados Unidos, por lo que se espera que la versión 2027 con Trailhunter pase de los 50.000 dólares. Para ponerlo en perspectiva, ese número está en el mismo vecindario que una Ford F-150 Raptor de entrada en el mercado norteamericano.
¿Esto llega a la Argentina? La Tundra no —sigue siendo un producto pensado para Estados Unidos—, pero el rumbo que marca es claro. Toyota ya puso el apellido Trailhunter en la Tacoma y la 4Runner; la pregunta lógica es cuándo lo vemos en una Hilux o una SW4 con chasis nacional. La GR-Sport ya picó en punta con componentes similares en el tren de rodaje, y todo indica que la próxima generación de la pickup argentina va a profundizar en ese camino. Lo que la Tundra 2027 Trailhunter muestra hoy puede ser el manual de estilo de lo que viene.