Toyota Land Cruiser híbrida: recall de 105.794 unidades por riesgo de incendio y 326 CV bajo sospecha
El sistema i-FORCE MAX no es nuevo en la gama Toyota: ya se usa en la Tacoma Hybrid y en la Tundra Hybrid, pero es la primera vez que la Land Cruiser lo monta como única alternativa.

Es el modelo que en 2024 volvió a Estados Unidos con una promesa: ser la 4×4 indestructible. Ahora, la Toyota Land Cruiser híbrida está bajo la lupa porque una posible falla en la conexión de la línea de nafta puede terminar en una fuga de combustible y, en el peor de los casos, en un incendio. La campaña alcanza a 105.794 unidades.
La falla: una conexión que no asegura la estanqueidad
El problema está en una conexión rápida del circuito de combustible. Si esa unión no quedó correctamente ajustada, puede perder el sello con el paso de los kilómetros. Los síntomas son progresivos: primero aparece olor a nafta, después una pérdida visible debajo del vehículo y, si la fuga entra en contacto con una superficie caliente, hay riesgo de incendio.

El recall abarca Land Cruiser híbridas de los años modelo 2024 a 2027. La cifra exacta que informó Toyota es de 105.794 unidades afectadas. El detalle relevante para el mercado global es que no todas esas camionetas se vendieron en Estados Unidos: la medida tiene alcance en distintos países. Toyota no informó cuántas unidades corresponden a cada mercado ni si ya hubo incidentes confirmados.
La línea de producción de la Land Cruiser híbrida arrancó en 2024, cuando Toyota decidió reemplazar en Estados Unidos a la generación anterior 200 Series por esta nueva plataforma. El modelo se fabrica en Japón y llegó a distintos mercados con una demanda inicial fuerte, sobre todo por el regreso del nombre tras una pausa.
Un híbrido de alta presión que no perdona fugas

La Land Cruiser que volvió en 2024 dejó de lado los motores V6 y V8 aspirados para montar una única configuración híbrida: el sistema i-FORCE MAX. Combina un motor 2.4 turbo naftero de cuatro cilindros con un motor eléctrico, entrega 326 caballos de fuerza y 630 Nm de torque (465 lb-ft) y se acopla a una caja automática de ocho marchas con tracción integral.
Esa mecánica trabaja con inyección directa y nafta a alta presión. Por eso una fuga en la línea de combustible no es un goteo inofensivo: el líquido puede proyectarse sobre superficies calientes del escape y transformarse en una fuente de ignición. No es un defecto menor de terminación, es un riesgo de seguridad que obliga a la marca a intervenir antes de que el problema escale.
El sistema i-FORCE MAX no es nuevo en la gama Toyota: ya se usa en la Tacoma Hybrid y en la Tundra Hybrid, pero es la primera vez que la Land Cruiser lo monta como única alternativa. Eso implicó rediseñar el vano motor y el recorrido de la línea de nafta para adaptarse a la batería y al módulo híbrido.
La plataforma TNGA-F, la misma base de la Toyota Tacoma y de la Lexus GX, soporta a esta generación de Land Cruiser. El modelo mantiene la tracción 4×4 con reductora y los modos de manejo off-road, pero el cambio a mecánica híbrida agregó componentes que antes no estaban en el circuito de combustible.
Qué tienen que hacer los propietarios
Toyota notifica a los dueños de las unidades alcanzadas. La recomendación es prestar atención a cualquier olor a nafta dentro o cerca del vehículo, y llevarlo al concesionario oficial apenas llegue el aviso. La reparación de la conexión se hace sin cargo, como corresponde en un llamado a revisión de seguridad.
Si tenés una Land Cruiser híbrida (o la importaste de manera particular), podés consultar en el sitio oficial de Toyota o en un service oficial si el número de chasis está dentro del lote afectado. No hace falta una falla visible para solicitar la verificación: la campaña cubre el control preventivo.
La Land Cruiser se ganó durante décadas una reputación de confiabilidad a prueba de todo. Esta generación híbrida es la primera en montar una mecánica electrificada como única opción en Estados Unidos. La campaña de revisión cubre la inspección y el reemplazo del componente sin cargo para el propietario.
