Porsche vuelve a los hiperautos con 1.000 CV y un bóxer central inédito para destronar al Revuelto
La decisión técnica que está sobre la mesa en Stuttgart no tiene antecedentes en un Porsche de calle moderno: un motor bóxer de 8 cilindros montado en posición central.

El Porsche 908 que compitió en el Mundial de Resistencia a fines de los años 60 tenía una particularidad: un motor bóxer de 8 cilindros de 3.0 litros con cigüeñal central. Esa arquitectura de bóxer central, abandonada durante décadas en los autos de calle, es la base que Porsche evalúa para su próximo hiperauto híbrido, pensado para discutirle el trono al Lamborghini Revuelto.
El hueco que Porsche dejó libre desde el 918
Porsche no tiene hoy un hiperauto híbrido de producción. El último fue el 918 Spyder, producido entre 2013 y 2015: un V8 4.6 aspirado más dos motores eléctricos que entregaban 887 CV en total y que marcó un récord de 6:57 en Nürburgring. Después de ese modelo, la marca se concentró en el 911 Turbo S y en la línea Taycan, pero ninguno ocupa el escalón de los superdeportivos híbridos de altísima performance.

Ese espacio lo domina hoy el Lamborghini Revuelto. El modelo de Sant’Agata Bolognese combina un V12 6.5 aspirado con tres motores eléctricos para una potencia total de alrededor de 1.015 CV. Acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y supera los 350 km/h de velocidad máxima. Esa es la vara que Porsche quiere igualar o superar.
Bóxer de 8 cilindros en posición central: una decisión inédita
La decisión técnica que está sobre la mesa en Stuttgart no tiene antecedentes en un Porsche de calle moderno: un motor bóxer de 8 cilindros montado en posición central. En este tipo de arquitectura los cilindros van opuestos horizontalmente, con el cigüeñal en el medio. Eso baja el centro de gravedad, reduce vibraciones y aporta un sonido característico, pero también ensancha el motor y complica el empaquetado en un chasis deportivo.
Esas dificultades explican por qué la marca no usó un bóxer de 8 cilindros fuera de la competición. El proyecto apunta a resolverlas con un bloque que tendría una cilindrada cercana a 4.0 litros. No está confirmado si será aspirado y de alto régimen o si recurrirá a turbo, aunque la lógica de un motor bóxer para un hiperauto sugiere una apuesta por subir de vueltas más que por inflar cilindrada.
La herencia del 908 y la respuesta al V12

El guiño histórico es directo. El Porsche 908 de fines de los 60 usaba un bóxer 8 de 3.0 litros que entregaba alrededor de 350 CV en competición. Aquella solución le permitió a Porsche pelear en el Mundial de Resistencia contra motores más grandes. Volver a una arquitectura similar, con materiales y electrónica actuales, le daría al nuevo modelo una identidad técnica propia frente al V12 híbrido del Lamborghini Revuelto.
En el Revuelto, el V12 6.5 aspirado es el corazón y los tres motores eléctricos aportan tracción y par instantáneo. Porsche respondería con una combinación distinta: el bóxer 8 central más un esquema híbrido que, según reportes no oficiales, llevaría la potencia combinada al orden de 1.000 CV. A esa cifra se sumarían tracción integral y una caja de doble embrague tipo PDK, en línea con los hiperautos actuales.
Dos filosofías para una misma guerra de potencia
Lamborghini defiende el V12 de toda la vida y lo electrifica sin renunciar a su carácter. Porsche, en cambio, optaría por una configuración casi olvidada para diferenciarse. No se trata solo de potencia: una arquitectura bóxer 8 central obliga a repensar el chasis, la refrigeración y la distribución de peso. El resultado sería un auto más bajo, con un centro de gravedad diferente al de un V12 y una respuesta distinta en pista.
El 918 Spyder dejó una base tecnológica clara: chasis monocasco de carbono, tracción integral y batería enchufable con modo eléctrico. Ese esquema podría evolucionar en el sucesor del 918, con una potencia total mayor y una puesta a punto pensada para Nürburgring. Porsche no confirmó objetivos de tiempo de vuelta, pero el récord de 6:57 del modelo anterior es el antecedente interno.
Lo que no está confirmado: fecha, nombre y llegada a la Argentina
No hay confirmación oficial de Porsche sobre la fecha de presentación. Los reportes que circulan en el sector ubican el debut entre fines de 2026 y 2027, sin que la marca haya validado ese cronograma. La denominación también es especulativa: se menciona el nombre «960» o directamente «sucesor del 918 Spyder», pero no hay registro oficial.
Sobre la llegada a la Argentina, la automotriz no dio información. Al tratarse de un modelo aún no presentado formalmente, tampoco existen datos de precio local confirmado. La referencia válida, por ahora, son las especificaciones técnicas y el contexto de un segmento donde el Lamborghini Revuelto ya marca el camino de la hibridación de altísima performance.
Porsche no confirmó oficialmente el proyecto. La única certeza es que el segmento de hiperautos híbridos vive una etapa de definiciones técnicas extremas, y la aparición de un bóxer 8 central marcaría una diferencia de ingeniería frente al V12 del Lamborghini Revuelto.
