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¿Por qué un auto eléctrico puede cargar lento aunque uses un cargador rápido?

La potencia del cargador no garantiza la velocidad de recarga. Un especialista explica qué límites impone el vehículo y qué mirar antes de comprar.

Audi Shell Recharge 2

Llegar a una estación con un cargador de alta potencia puede generar una expectativa concreta: recuperar energía y continuar el viaje en poco tiempo. Sin embargo, conectar un auto eléctrico a ese equipo no significa que vaya a aprovechar toda la potencia disponible.

La explicación está en una característica que conviene revisar antes de comprar: cada vehículo tiene sus propios límites de carga. Por eso, dos autos conectados al mismo equipo pueden ofrecer experiencias diferentes.

En una entrevista con auto test, Alejandro Gottig, coordinador del curso de movilidad eléctrica del CEARE de la Universidad de Buenos Aires, explicó cómo se relacionan las capacidades del cargador y del vehículo. También aclaró una confusión habitual entre el tamaño de la batería y la potencia con la que puede recargarse.

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Los dos límites que intervienen en la carga

Según explicó Gottig, para entender la velocidad de recarga hay que considerar dos restricciones. Una corresponde a la potencia que puede entregar el cargador y la otra a la que está preparado para recibir el vehículo.

El especialista utilizó un ejemplo sencillo: un auto que admite hasta 50 kW de carga no podrá aprovechar los 120 kW que puede entregar una estación, aunque se conecte a ella.

Audi Shell Recharge

En ese caso, la capacidad del vehículo establece el techo. El equipo dispone de una potencia mayor, pero el auto no está diseñado para recibirla por completo.

También puede ocurrir lo contrario. Un vehículo preparado para admitir una potencia elevada dependerá de lo que pueda suministrarle el cargador disponible. Si este entrega menos, la recarga quedará limitada por esa condición.

Por eso, la cifra anunciada en una estación debe interpretarse junto con las especificaciones del modelo que se va a conectar.

Qué diferencia hay entre kW y kWh

Uno de los puntos centrales de la charla fue distinguir dos unidades que aparecen en las fichas técnicas y pueden confundirse: kilovatios, expresados como kW, y kilovatios hora, identificados como kWh.

Los kWh indican la cantidad de energía que puede almacenar la batería. Es el dato que permite describir su capacidad.

Los kW, cuando se habla de recarga, expresan la potencia con la que se entrega o recibe esa energía. Son conceptos relacionados, pero describen características diferentes.

Un vehículo puede tener una batería de gran capacidad y una potencia de carga relativamente limitada. También puede admitir una recarga más potente sin que eso signifique que almacena más energía que otro modelo.

Entender esa diferencia evita interpretar el tamaño de la batería como una garantía de rapidez al momento de enchufar el auto.

Una batería más grande no siempre carga más rápido

Durante la entrevista, Gottig mencionó capacidades superiores a 30 kWh en eléctricos pequeños, alternativas de aproximadamente 40 a 60 kWh en vehículos medianos y baterías que pueden acercarse a los 100 kWh en modelos más grandes.

Esas referencias describen cuánta energía pueden almacenar. Para saber cómo será la recarga, hace falta consultar otro dato: la potencia admitida.

BYD Dolphin Mini

Si se comparan dos vehículos, no alcanza con identificar cuál tiene la batería más grande. También importa cuánto tiempo llevará recuperar la energía necesaria para continuar el recorrido.

Para quien utiliza el auto en viajes, esa combinación resulta especialmente relevante. La capacidad de almacenamiento y las posibilidades de recarga deben analizarse juntas, porque ambas forman parte de la experiencia de uso.

Por qué hay diferencias entre modelos

Gottig explicó que las prestaciones de carga varían entre vehículos y que no todos ofrecen las mismas posibilidades, incluso dentro de la oferta de una marca.

En la charla mencionó modelos de acceso preparados para recibir hasta 50 kW y otros de segmentos superiores que admiten potencias considerablemente mayores. También señaló que, en determinados productos ofrecidos en Europa, la posibilidad de acceder a una carga más rápida podía depender de un equipamiento opcional.

BYD Dolphin mini conector carga

La observación refuerza la necesidad de revisar la versión concreta, además del nombre del modelo. Una característica disponible en otra configuración o mercado no debe darse por incluida automáticamente.

La potencia de carga forma parte de las especificaciones que el comprador necesita conocer, del mismo modo que consulta la autonomía, el espacio interior o el equipamiento de seguridad.

Qué conviene mirar antes de comprar

La primera comprobación es separar capacidad de batería y potencia de carga. Después, corresponde contrastar lo que admite el auto con los equipos que se prevé utilizar.

Para quien piensa realizar viajes, conocer únicamente la potencia máxima de una estación deja incompleta la evaluación. El dato tiene utilidad cuando se relaciona con las posibilidades del vehículo elegido.

La explicación de Gottig permite responder la pregunta inicial: un cargador rápido no puede hacer que el auto supere su propio límite de recepción. Antes de atribuir una recarga lenta al equipo, conviene saber para qué potencia fue diseñado el vehículo.