Peugeot e-T16: más de 700 CV para el hatch de calle más potente de su historia
Ahora, la división deportiva de la marca francesa estudia un e-T16 con más de 700 CV, pero con una diferencia clave: sería un auto de calle homologado para circular.

El 208 T16 Pikes Peak dejó una marca imborrable: 875 CV, 875 kilos y el récord de la subida en 8:13.878 con Sébastien Loeb. Más de una década después, Peugeot evalúa llevar ese apellido a un modelo de calle. El e-T16, en estudio, promete más de 700 CV y un formato que los fanáticos de los hot hatch esperan hace años.
De Pikes Peak a la calle
La sigla T16 no es un capricho. Nació en competición. En 2013, Peugeot Sport construyó un prototipo descabellado, el 208 T16 Pikes Peak, para romper el cronómetro en la montaña de Colorado. Lo logró con Loeb al volante: 8:13.878, un registro que nadie pudo bajar durante mucho tiempo. Esa máquina de 875 CV y 875 kilos representaba una relación peso-potencia brutal: un kilo por caballo.

Ahora, la división deportiva de la marca francesa estudia un e-T16 con más de 700 CV, pero con una diferencia clave: sería un auto de calle homologado para circular. Un hyper hatch, es decir, un hot hatch con potencias de superdeportivo, tracción integral y una puesta a punto de competición.
Qué se sabe del e-T16
La información oficial es escasa. Peugeot mantiene silencio sobre plataforma, batería, autonomía y peso. Solo se sabe que el proyecto está en evaluación y que el objetivo de potencia supera los 700 CV. Ese número no es menor: implicaría que el e-T16 se posicione como el Peugeot de calle más potente de la historia, muy por encima del actual 508 Peugeot Sport Engineered, un híbrido enchufable de 360 CV y tracción integral.
Para superar esa barrera, el e-T16 necesitaría una arquitectura eléctrica con exigencias térmicas y estructurales superiores a las que tiene el e-208 actual. No se conocen cifras de aceleración, velocidad final ni autonomía. Tampoco si el modelo se ofrecería solo en Europa o tendría proyección global.
El rol de halo car

Fijate que Peugeot no necesita otro SUV. La marca viene de un ciclo de éxito con 208 y 2008, y empieza a construir su identidad eléctrica. Un auto de este calibre funciona como halo car: un modelo de bajo volumen, pensado para generar impacto de imagen, marketing y transferencia de tecnología al resto de la gama.
El e-T16 no buscaría volumen. Buscaría mostrar que Stellantis puede producir un eléctrico de altas prestaciones sin resignar la herencia deportiva de Peugeot Sport. Esa lógica ya se aplicó con el 508 PSE, el primer Peugeot Sport Engineered, que combinó un motor naftero con dos eléctricos para entregar 360 CV. El e-T16 iría un paso más allá: todo eléctrico y con más del doble de potencia.
Los rivales en la mira
Si el e-T16 llega a producción, se cruzaría con rivales que ya marcan el camino de los eléctricos deportivos. El Hyundai Ioniq 5 N entrega alrededor de 650 CV y es la referencia actual en sensaciones de manejo. El MG4 XPower, con 435 CV, ofrece prestaciones a un precio más accesible. El Alpine A290, derivado del nuevo R5 eléctrico, llega hasta 220 CV en su variante más potente, pensado para el segmento de los hot hatch urbanos.
El e-T16, con sus más de 700 CV, se ubicaría un escalón por encima de todos ellos en potencia. Eso lo pondría en un territorio que hoy exploran autos como el Porsche Taycan Turbo o modelos de BYD con prestaciones extremas, aunque con una silueta de hatch compacto y una herencia de competición.
Qué puede aportar a Peugeot
La experiencia de Peugeot Sport en competición no es nueva. La marca ganó en Pikes Peak, en rally, en resistencia y en Fórmula E. Ese conocimiento técnico suele bajar a los autos de calle en forma de suspensiones, frenos, gestión electrónica y modos de manejo. El e-T16 sería el máximo exponente de esa transferencia.
No hay información sobre precios ni disponibilidad en Argentina. Es probable que el modelo esté pensado para mercados con infraestructura de carga avanzada, y su llegada al país no está confirmada. Aun así, la sola existencia del proyecto entusiasma a los seguidores de Peugeot: la marca vuelve a coquetear con una sigla que supo ser sinónimo de extremo.
El e-T16 todavía es un proyecto, pero la dirección está clara. Peugeot quiere un auto que encienda la conversación y que demuestre que la electrificación no significa resignar prestaciones. Si se concreta, no será un auto masivo. Será el auto que todos van a mirar cuando pase.
