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Opinión: ganó Milei, ¿y ahora?

Así como vos, en auto test vivimos todo tipo de ciclo presidencial. Y lo vivimos también como vos: con la ciclotimia característica de la coyuntura sociopolítica nacional. Cada cambio de gobierno trae consigo un impacto directo o indirecto en nuestra industria que naturalmente cascadea para todos lados.

Javier Milei autos

Seguro leiste, escuchaste o viviste todo tipo de opinión de cómo el cambio de mando va a impactar en tu día a día y en tus prioridades. Y nosotros también, lógico. Pero ya con la cabeza más fría y luego de conjeturar y sacar conclusiones con las urnas recién abiertas, nos sentamos a pensar cómo va a impactar esto en nuestro mercado. Y las posibilidades de cambio son sustanciales.

Sé que me meto en un terreno escabroso y por lo general evito hablar de política o de lo que creo que no sé: yo sé de autos y cómo fue y se movió durante los últimos quince años el mercado. Y seguramente me coma mil puteadas pero lo que digo es lo que creo que pasó y va a pasar, no es un juicio de valoración.

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No conozco demasiado al presidente electo, pero sí se cansó de decir cómo va a ser la economía y el mercado: libres. Esto, guste o no, abre un montón de puertas pero también de interrogantes. Argentina, en materia de autos, es un mercado cerrado, proteccionista y que tiene un grave faltante: dólares. No hace falta ser un erudito para entender que el Fiat Cronos es el auto más vendido desde hace más de dos años o que de los más vendidos el 80 % sea made in Argentina. A las terminales les cuesta importar autos, por eso venden lo que fabrican en nuestro suelo. ¿Está mal? ¿Está bien? Es la realidad y cada uno sacará sus propias conclusiones. Milei que, recordemos, tiene como daily un auto francopolaco, tiene ideas claras respecto a la apertura de los negocios. No soy un economista ni mucho menos, pero con ese horizonte Argentina podría convertirse en Uruguay o Chile, que tienen aranceles bajísimos de importación y entran autos de todo tipo y color. Claro que ellos no tienen una industria automotriz fuerte como la nuestra entonces no es necesario “proteger” nada. ¿Está mal? ¿Está bien? Cada uno puede tener su opinión, pero claramente los últimos gobiernos -más menos- buscaron siempre proteger nuestras fábricas. ¿Podría coexistir un mercado importador con uno productor? No lo sé, pero no lo veo imposible.

Ahora bien, si hablamos de esa protección, hay un “detalle” tan ineludible como contradictorio: esos dólares que faltan, además de evitar su fuga, complican el acceso a las piezas con la que se fabrican “nuestros” autos, que tienen un 40 % de partes locales en el mejor de los casos. Las terminales hacen malabares para conseguir verdes y no parar de producir algo que, a veces no pueden cumplir. Creo que ahí, la protección es más un tiro en el pie.

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A lo largo de mis 16 años en el hermoso mundo de los autos me cansé de leer comentarios pidiendo, de alguna manera u otra, un mercado europeo o que “nos dan cosas que allá no se venden”. ¿Está mal? ¿Está bien? Es lo que nos toca. Cuando me dicen eso mi respuesta es la misma de siempre: no podríamos pagarlos. Por algo autos como los smart, Mustang, Prius y demás ejemplos paradigmáticos acá son inalcanzables y en otros lados son autos meh.

Con Milei el mercado podría dar un giro de 180º. No, pará, no te estoy diciendo que era necesario o que está buenisimo, solo que hay muchas posibilidades de que el juego cambie y que se abran nuevas oportunidades para, por ejemplo, las importadoras como Hyundai y Kia. Y vuelvo con la retórica: ¿Está mal? ¿Está bien? Es lo que podría pasar.

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Basándome en la prédica de Milei, el hipotético flujo de dólares (no la dolarización, o sí, no lo sé) podría garantizar que no falten piezas y que nuestras fábricas produzcan más y mejores autos y al mismo tiempo abrir el juego y la competencia a otras marcas lo que quizás eleve la vara en términos de calidad y posventa. ¿Está mal? ¿Está bien? Es una posibilidad y creo que todos, pero realmente todos, tenemos que estar preparados.