Ocho años de espera y el Tesla Roadster ya tiene fecha: 1,9 segundos de 0 a 100 km/h y 1.000 km de autonomía
El diseño es 2+2, con cuatro plazas, techo de vidrio removible, baúl delantero y espacio de carga detrás de los asientos.

El deportivo eléctrico más demorado de la historia de Tesla dejó de ser una promesa. Ocho años después del prototipo, la marca confirmó la fecha de presentación y sostiene las cifras que parecían imposibles en 2017.
Las cifras que Tesla prometió en 2017
Cuando mostró el Roadster por primera vez en noviembre de 2017, junto al Tesla Semi, Elon Musk dejó a todos con la boca abierta. Los números eran de hiperauto eléctrico de ciencia ficción: aceleración de 0 a 96 km/h (0-60 mph) en 1,9 segundos, 0 a 160 km/h (0-100 mph) en 4,2 segundos y un cuarto de milla en 8,8 segundos. Velocidad máxima superior a 400 km/h y una autonomía objetivo de 1.000 kilómetros.
El torque declarado de 10.000 Nm generó confusión. No es una cifra comparable con los Newton-metro que declaran otros fabricantes: se mide en rueda, después de la multiplicación de la transmisión, no en el motor. Tesla nunca se molestó en aclararlo, y el número quedó como una marca de marketing.

El diseño es 2+2, con cuatro plazas, techo de vidrio removible, baúl delantero y espacio de carga detrás de los asientos. El precio base anunciado fue de US$200.000 para el mercado estadounidense, con una edición Founders Series de US$250.000. Las reservas originales pedían US$50.000 de depósito para la versión base y el pago completo para la Founders Series.
La espera más larga de la era eléctrica
El plan original era producir el Roadster en 2020. No pasó. Tesla priorizó el Model 3, el Model Y y la Cybertruck, y el deportivo quedó congelado año tras año. Mientras tanto, el mercado de hiperautos eléctricos no se detuvo: Rimac, Pininfarina y Lotus lanzaron productos con prestaciones similares, y la ventaja que Tesla tenía en 2017 se fue achicando.
El Roadster original se produjo entre 2008 y 2012, con aproximadamente 2.500 unidades vendidas. Fue el primer deportivo eléctrico de producción con baterías de ion-litio y cambió la percepción de lo que un auto a batería podía hacer. Esta segunda generación buscar cerrar ese círculo como halo car de la marca, ahora que Tesla es un actor masivo en movilidad eléctrica.
El pack SpaceX: menos de un segundo para 0-100
En 2024, Musk había adelantado que el Roadster se presentaría y que habría un paquete opcional desarrollado con SpaceX. La idea: propulsores de aire frío capaces de bajar el 0-60 mph a menos de 1 segundo. Un número que suena a feria de ciencias y que plantea dudas de homologación, seguridad y viabilidad legal.
Los tanques de aire comprimido y los propulsores traseros prometidos por SpaceX nunca se mostraron en detalle técnico. Si el pack existe, cambiaría las reglas de la aceleración tal como se la conoce, pero el límite físico del neumático y la transferencia de peso siguen siendo una barrera. Por ahora, el Roadster sin ese paquete ya es absurdo: 1,9 segundos para 0-100 km/h está al borde del grip disponible para un auto de producción.
Roadster contra los hiperautos eléctricos
El Roadster llega tarde a una categoría que ya tiene exponentes concretos. El Rimac Nevera, el Pininfarina Battista y el Lotus Evija ya demostraron que los eléctricos pueden ser hiperautos de verdad. La promesa de Tesla es superarlos con menos potencia declarada pero con mejor gestión térmica, batería estructural y un centro de gravedad bajo.
La autonomía de 1.000 kilómetros es el dato más difícil de creer. En ciclo WLTP o EPA, en uso mixto, puede que se acerque. En circuito, el consumo de un hiperauto se dispara y la cifra se derrumba. Tesla lo sabe y lo comunica como objetivo, no como dato homologado.
El Roadster no será un éxito de ventas. Es la carta de presentación tecnológica de Tesla, la demostración de que puede fabricar el auto de producción más rápido del planeta. Las cifras están sobre la mesa desde 2017; ahora falta que el producto las respalde.
