El nuevo SUV que llegará en 2026 a la región con mecánica novedosa y 1.240 km de autonomía
El fabricante chino GAC confirmó el desembarco del i60 en el Mercosur para 2026, prometiendo una autonomía combinada de 1.240 kilómetros.

Durante el reciente Salón de Pekín, GAC confirmó que el nuevo SUV i60 llegará al mercado regional en 2026. Este modelo marca el debut de la tecnología de autonomía extendida (REEV) de la marca fuera de China y se presenta como una solución integral para los conductores que buscan los beneficios de la propulsión eléctrica sin las limitaciones de la infraestructura de carga actual.
El i60 no solo representa un avance tecnológico, sino que también se posiciona como una pieza clave dentro de una estrategia industrial más ambiciosa que incluye la producción local en el corto plazo.
Cómo funciona la tecnología REEV de GAC
El «gancho» del GAC i60 reside en su sistema de propulsión de rango extendido, conocido técnicamente como REEV (siglas en inglés de vehículo eléctrico de rango extendido). A diferencia de los híbridos convencionales o los vehículos eléctricos a batería (BEV), este SUV utiliza un esquema donde la tracción corre exclusivamente por cuenta de los motores eléctricos, similar al sistema E-Power de Nissan.
El motor de combustión interna es un 1.5 de 100 CV que no está conectado a las ruedas y su única función consiste en actuar como un generador de energía para alimentar la batería o enviar electricidad de forma directa al motor eléctrico de tracción.
Opinión: lo mejor y lo peor del GAC Emkoo híbrido, ¿está a la altura del segmento?
Este motor eléctrico principal desarrolla una potencia máxima de 241 caballos, que a priori prometen un desempeño dinámico ágil para un vehículo de su porte. Según los datos técnicos oficiales, el i60 ofrece una autonomía en modo puramente eléctrico de hasta 210 kilómetros, una cifra superior a la media de los híbridos enchufables actuales, que rondan los 100 km.
Pero acá el dato clave es la autonomía combinada: para el GAC i60 declaran 1.240 kilómetros bajo el ciclo de homologación chino. Esta capacidad permite realizar trayectos de larga distancia con una dependencia mínima de las estaciones de carga, utilizando el tanque de combustible para generar la energía necesaria en ruta.

En cuanto a sus dimensiones, este GAC se posiciona en el segmento de los SUV medianos. Su carrocería se extiende hasta los 4,68 metros de largo, con una distancia entre ejes de 2,75 metros, lo que garantiza una habitabilidad interior destacada y un espacio de carga acorde a las necesidades familiares.
Este posicionamiento lo enfrentará directamente con otros exponentes de origen chino que ya iniciaron su despliegue en la región, como el Leapmotor C10, obligando a una competencia centrada en la eficiencia energética y el equipamiento tecnológico.
Estrategia industrial y desembarco productivo de GAC en el Mercosur
El arribo del i60 a la región no será un hecho aislado, sino que forma parte de una ofensiva integral que GAC diseñó para el mercado sudamericano. Según el sitio Motor1, la marca confirmó que no pretende limitarse a la importación de unidades, sino que avanzará hacia la producción nacional en Brasil a partir de 2027.
Este ambicioso plan se ejecutará mediante una alianza estratégica con HPE Automotores, utilizando las instalaciones productivas ubicadas en Catalão, en el estado de Goiás. La proyección inicial contempla una capacidad de fabricación de 50.000 unidades anuales, lo que permitirá a la marca abastecer tanto el mercado interno como los países limítrofes, incluyendo a la Argentina en etapas posteriores.

La estrategia de GAC contempla un despliegue gradual de su gama de productos. Antes de la llegada del i60, la firma lanzará el Aion UT, un hatch eléctrico compacto diseñado para competir en un segmento de mayor volumen y accesibilidad. No obstante, el i60 se mantendrá como el estandarte tecnológico gracias a su versatilidad. La marca identificó que, en mercados donde la red de cargadores rápidos todavía está en fase de desarrollo, la tecnología REEV funciona como el «puente perfecto» entre los motores térmicos tradicionales y la electrificación total.
El plan de negocios de la compañía también incluye el desarrollo de una red local de proveedores y la creación de centros de investigación y desarrollo específicos para adaptar los modelos a la topografía y preferencias de los usuarios regionales.
Con la confirmación de la producción local, GAC busca reducir las fluctuaciones en los costos de importación y ofrecer un servicio de postventa más robusto. El mercado observará con atención cómo esta nueva arquitectura mecánica convive con las propuestas de marcas ya instaladas, en un escenario donde la transición hacia la movilidad sustentable parece no tener vuelta atrás. El i60 será el «termómetro» para medir la aceptación del público frente a una tecnología que promete lo mejor de dos mundos: la potencia silenciosa del motor eléctrico y la autonomía extendida de la combustión interna.
