McLaren F1 GTR Pop Art vendido por USD 34,6 millones
La casa RM Sotheby's cerró su subasta de Monterey con un número histórico: un McLaren F1 GTR con decoración pop art, el chasis 10R, se pagó USD 34,6 millones. Es el precio más…

La casa RM Sotheby’s cerró su subasta de Monterey con un número histórico: un McLaren F1 GTR con decoración pop art, el chasis 10R, se pagó USD 34,6 millones. Es el precio más alto jamás registrado por un McLaren F1 en una subasta pública, y confirmó que el coleccionismo de autos ya se mueve como el del arte.
El F1 GTR que ganó Le Mans y después se volvió una obra de arte
El McLaren F1 nació como un proyecto obsesivo de Gordon Murray. Entre 1992 y 1998, la marca británica construyó alrededor de 106 unidades de un superdeportivo que rompió todos los esquemas: motor central BMW V12 de 6.1 litros, butaca central para el conductor y una velocidad máxima de 386 km/h. Durante más de una década, fue el auto de producción más rápido del mundo.
Sobre esa base, McLaren desarrolló el F1 GTR, la versión de competición. Se construyeron solamente 28 unidades, con un gran alerón trasero, peso reducido a poco más de una tonelada y el V12 con restrictor, entregando alrededor de 600 CV. En 1995, el F1 GTR debutó en las 24 Horas de Le Mans y ganó al primer intento. Esa victoria convirtió al modelo en una leyenda inmediata.
El chasis 10R es uno de esos 28 GTR originales. Su historial deportivo, sin embargo, pasó a segundo plano frente a su decoración. El auto está pintado con un esquema pop art colorido que lo hace inconfundible, y esa rareza estética terminó siendo clave en su valorización.
Por qué este ejemplar vale 34,6 millones de dólares
En el coleccionismo de autos, la combinación de rareza, historia y procedencia lo es todo. Si tenés en cuenta que apenas se construyeron 28 F1 GTR, la exclusividad del 10R queda clara. Pero la decoración pop art lo lleva todavía más lejos: no hay otro McLaren con una estética similar.
A eso se le agrega el peso simbólico del modelo. El F1 GTR no es un auto de carrera más. Es el McLaren que llegó a Le Mans, ganó en su primera participación y estableció una dinastía que después continuó con otros modelos de la marca. Para un coleccionista, tener el 10R es tener un pedazo de esa historia, pero con una apariencia que lo acerca a un cuadro.
Ese cruce entre automóvil y obra de arte es lo que explica el número final. El precio de USD 34.655.000, que incluye la comisión del comprador, superó con amplitud los registros anteriores del modelo, que rondaban los USD 20 millones. Según RM Sotheby’s, es el valor más alto jamás alcanzado por un McLaren F1 en subasta pública.
La subasta en Monterey y el récord
La venta se concretó durante la Monterey Car Week, en California, uno de los eventos más importantes del calendario automotor mundial. RM Sotheby’s fue la casa encargada de llevar el martillo y el resultado no tardó en convertirse en la noticia principal del evento.
El récord anterior del McLaren F1 en subasta estaba en el entorno de los USD 20 millones. El 10R lo superó con una diferencia de más de 14 millones de dólares. Ese salto no es menor: el mercado ya no cotiza al F1 GTR como un auto de carreras clásico, sino como una pieza de colección con valor artístico propio.
La decoración pop art, que en los papeles podría parecer un capricho estético, terminó siendo el diferencial que llevó al precio a un territorio inédito. En un mercado donde los compradores buscan exclusividad absoluta, tener el único ejemplar con ese aspecto le dio al chasis 10R una ventaja que ningún otro McLaren puede igualar.
Cuando un auto se negocia como un cuadro
Esta venta no es un caso aislado. En los últimos años, las subastas de autos clásicos vienen registrando valores cada vez más altos por ejemplares con historia comprobable o características únicas. El mercado de colección se comporta cada vez más como el del arte: el valor no está solo en el objeto, sino en su historia, su rareza y su reconocimiento público.
El McLaren F1 GTR Pop Art reúne las tres condiciones. Es raro, porque solo existen 28 GTR. Tiene una historia enorme, porque ganó Le Mans en 1995. Y es inconfundible, porque su decoración lo vuelve irrepetible dentro de la propia marca.
El resultado de Monterey deja una referencia clara para el resto del mercado. Cualquier McLaren F1 que aparezca en el futuro, sea de calle o de competición, va a ser comparado con este número. Y cualquier auto de colección con una historia fuerte y una estética distintiva va a tener un techo de precios más alto después de esta subasta.
La cifra de USD 34,6 millones ya quedó en los libros de RM Sotheby’s como la más alta para un McLaren F1 en subasta pública. Para el chasis 10R, la venta significa un cambio de estatus definitivo: dejó de ser un auto de carreras con una pintura llamativa para convertirse en el McLaren más valioso de la historia.