La Policía de Dubái suma un Lamborghini de 920 HP que no persigue delincuentes: es solo marketing
La hibridación enchufable permite que el auto pueda circular en modo eléctrico en distancias cortas, una rareza para un vehículo de esta categoría.

La flota de superdeportivos de la fuerza más ostentosa del planeta acaba de incorporar al sucesor del Huracán. El Lamborghini Temerario ya circula con la librea blanca y verde, pero su misión no es atrapar delincuentes: es la vidriera más cara del emirato.
El patrullero más rápido de la flota
El Temerario es el primer Lamborghini con configuración híbrida enchufable. Combina un motor V8 4.0 biturbo con tres motores eléctricos y entrega una potencia combinada de 920 HP. Acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 343 km/h, de acuerdo con las especificaciones del fabricante.
Con esas cifras, el nuevo patrullero se ubica por encima de los otros superdeportivos que ya integraban la flota de la Policía de Dubái. El Lamborghini Aventador, el Ferrari FF, el Bugatti Veyron, el Porsche 918 Spyder y el Mercedes-AMG GT quedaron, al menos sobre el papel, un escalón abajo en aceleración y potencia. El Veyron, con sus 1.001 HP originales, sigue siendo una rareza, pero el Temerario es más moderno y liviano.

La incorporación no es un capricho espontáneo. La Policía de Dubái mantiene desde hace más de una década una colección de autos de lujo que funciona como herramienta de marketing institucional. Cada patrullero estacionado en la puerta del Burj Khalifa o en el Dubai Mall no busca disuadir a un ladrón: busca una foto.
Una flota que es vidriera global
Dubái transformó el patrullaje en un desfile de superdeportivos. Los autos de la Policía de Dubái aparecen en eventos, ferias y campañas oficiales. La librea blanca y verde sobre la carrocería de un Lamborghini, un Ferrari o un Bugatti ya es una postal del emirato.
La estrategia comenzó con el Lamborghini Aventador y se amplió con modelos de Ferrari, Bugatti, Porsche y Mercedes-AMG. La llegada del Temerario actualiza la colección con la última tecnología de la marca italiana y refuerza la imagen de Dubái como sinónimo de lujo y exceso.
Lo que busca la fuerza no es poder persecutorio, sino visibilidad. En una ciudad que compite por turistas e inversores, un patrullero de 920 HP vale más como pieza de comunicación que como herramienta operativa. La Policía de Dubái lo entiende y por eso estaciona sus superdeportivos en las zonas más fotografiadas del emirato, como Jumeirah y Downtown.
La flota de superdeportivos convive con los patrulleros convencionales de la fuerza, que hacen el trabajo real en las calles. Los autos de lujo se reservan para apariciones públicas, escoltas de eventos y recorridos turísticos.
¿Por qué un superdeportivo no es un patrullero operativo? Porque un auto de 920 HP no sirve para el trabajo policial real: tiene poca capacidad de carga, mantenimiento carísimo, suspensión rígida y nulo espacio para detenidos. No hay barra de empuje ni equipamiento de persecución. La librea y las balizas son parte del show.
El salto técnico del Temerario
El Lamborghini Temerario es el sucesor del Huracán y estrenó una arquitectura inédita para la marca. El V8 4.0 biturbo trabaja junto a tres motores eléctricos y una batería recargable. La potencia combinada de 920 HP lo convierte en uno de los Lamborghini más potentes de la historia, y el dato de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos lo deja en la cima de los patrulleros de Dubái.
La hibridación enchufable permite que el auto pueda circular en modo eléctrico en distancias cortas, una rareza para un vehículo de esta categoría. Lamborghini apostó por esta configuración para reemplazar al Huracán y cumplir con normativas de emisiones sin resignar prestaciones.
El Temerario no fue concebido para la policía. Es un superdeportivo de producción que la fuerza adquirió y rotuló con su identidad. Su presencia en las calles de Dubái confirma que la colección de la Policía de Dubái no sigue criterios de seguridad, sino de impacto mediático.
El cierre
La Policía de Dubái no necesita un auto de 920 HP para hacer su trabajo. Lo suma porque puede, y porque el retorno en imagen vale más que cualquier persecución. El Temerario es la última pieza de una colección que convierte el patrullaje en un desfile de superdeportivos.
