La planta que Nissan cerró en 2021 vuelve a fabricar autos: 147 CV y base Chery para pelearle clientes al Qashqai
La caja DCT de doble embrague tiene cambios rápidos, aunque en el tránsito urbano puede sentirse menos suave que una automática con convertidor de par.

La planta que Nissan cerró en 2021 volvió a producir autos. En la Zona Franca de Barcelona hoy se ensambla un SUV compacto con base Chery. El restyling 2027 del EBRO S700 es la primera gran actualización del modelo que debe sostener la reindustrialización.
Un restyling que no toca la plataforma

El S700 2027 mantiene la base del Chery Tiggo 7 Pro, el modelo chino del que deriva. Es un facelift de mitad de ciclo: no cambia la estructura, sino la imagen. Nueva parrilla, ópticas rediseñadas y defensas actualizadas marcan la evolución exterior. Adentro, mejoras en materiales, tablero y pantalla central. La mecánica sigue con el naftero turbo de 147 CV y caja automática de doble embrague (DCT).

Con 4,50 metros de largo y 2,67 metros de distancia entre ejes, el S700 compite de lleno en el segmento C-SUV. Comparte medidas con el Nissan Qashqai, el SEAT Ateca y el Kia Sportage. No busca ganar por tamaño, sino por relación precio-equipamiento.
Los asistentes de conducción se actualizan, aunque la marca todavía no confirma el alcance final. Frenado autónomo, mantenimiento de carril y control crucero adaptativo deberían estar disponibles al menos en las versiones altas.
La pelea contra el Qashqai, referencia del segmento

El Nissan Qashqai domina el segmento C-SUV en España con años de evolución en refinamiento y dinámica. El S700 no intenta superarlo en esos terrenos. La estrategia de EBRO es robarle clientes sensibles al precio y atraídos por un producto ensamblado en Barcelona.
El esquema de producción es de kit CKD: los vehículos llegan desarmados desde China y se ensamblan en la planta de la Zona Franca. No hay estampado ni soldadura local completa, pero alcanza para reactivar la fábrica con una inversión menor. Eso le permite a EBRO ofrecer un equipamiento amplio a un costo de acceso inferior al de sus rivales europeos.

El S700 hereda la base del Chery Tiggo 7 Pro, un modelo de volumen en China. Esa plataforma compartida le da escala global al proyecto, pero también expone al EBRO a la comparación directa con su gemelo chino. La diferencia está en el armado en Barcelona y en la red de concesionarios locales.
La caja DCT de doble embrague tiene cambios rápidos, aunque en el tránsito urbano puede sentirse menos suave que una automática con convertidor de par. Para el comprador típico del segmento, ese matiz pesa menos que la diferencia en la cuota mensual.
El desafío industrial detrás del SUV
El proyecto EBRO-Chery es la prueba de fuego de una reindustrialización parcial de la Zona Franca. Nissan cerró la planta en 2021 y dejó miles de empleos en el camino. La alianza entre EV Motors y Chery reutilizó parte de esa infraestructura para ensamblar modelos con el emblema EBRO, una marca histórica española que volvió al mercado con base china.
El S700 es el modelo de volumen de la operación. Del éxito de sus ventas depende la sostenibilidad del proyecto, más allá de la nostalgia por el logo. El restyling 2027 es la primera gran actualización desde el relanzamiento: una señal de que la apuesta industrial busca mantenerse en el tiempo.
El S700 no está solo: junto al S800, un SUV más grande, forma la apuesta inicial de la marca. La viabilidad del proyecto industrial depende de que ambos alcancen ventas sostenidas. Por eso el restyling 2027 del S700 no es solo una cuestión de estética; es la renovación del modelo que debe pagar las cuentas.
En un segmento dominado por nombres consolidados, el S700 2027 no gana por superioridad técnica. Gana si convence a quienes miran la relación precio-equipamiento antes que la tradición. Y en esa pelea, el SUV con acento barcelonés y base china tiene un argumento difícil de ignorar.
