La nueva Ford Maverick que se viene con motor V8, doble turbo, casi 600 CV y más
Un taller transformó la Ford Maverick en una pick up extrema con motor V8 y casi 600 CV para romper todos los esquemas. ¿Cuándo se presenta? ¿Dónde?

Tucci Hot Rods, un taller ubicado en Nueva York, está preparando la Ford Maverick que muchos fanáticos de la performance anhelan: una pick up compacta con motor V8 Coyote 5.0, dos turbos, caja automática ZF de ocho marchas y casi 600 CV de potencia, entre otras cosas que explican por qué implicará un antes y después.
El proyecto debutará en noviembre durante el SEMA Show de Las Vegas 2026 que tendrá lugar entre el 3 y 6 de noviembre. Allí suelen aparecer las preparaciones más radicales sobre modelos de producción y esta Maverick promete no ser una más.
Este vehículo ocupa el escalón más accesible dentro de la gama de pick ups de Ford en Estados Unidos. Allí la marca la vende con dos opciones mecánicas de fábrica: un 2.0 turbo de cuatro cilindros con 253 CV y 376 Nm, o un 2.5 híbrido de cuatro cilindros con 194 CV combinados.
Y es en este punto donde surge la Ford Maverick V8 de Tucci Hot Rods. Las mencionadas cifras alcanzan para quien busca una camioneta urbana, eficiente y práctica. Para el público que mira una pick up como base para acelerar fuerte, quedaron cortas desde el primer día.

Dicho más concreto, la Maverick tiene tamaño contenido, precio competitivo y una imagen distinta frente a las medianas tradicionales, pero Ford nunca ofreció una variante deportiva con una mecánica más agresiva.
El taller Tucci Hot Rods decidió cubrir ese espacio. Ya había trabajado sobre productos de la marca del óvalo, incluida una Bronco equipada con orugas para nieve, y presentado una Maverick widebody en SEMA 2021, y todo indica que esa misma unidad sirve como punto de partida para este nuevo desarrollo.
Motorización, desempeño y más
Las imágenes publicadas por el preparador muestran que el trabajo todavía está en una etapa inicial. No obstante, el cuatro cilindros 2.0 salió del vano motor y en su lugar entró un V8 Coyote 5.0, reconocido por su presencia en varios modelos de alto rendimiento de Ford. En configuración aspirada, puede rondar los 507 CV según la aplicación, pero Tucci Hot Rods quiere ir bastante más lejos y oscilar los 600.
El plan incluye instalar dos turbocompresores sobre dicho propulsor. La potencia y el torque finales quedan pendientes, porque el taller todavía no publicó números oficiales. Sí hay una certeza: ya con 500 CV quedará muy por encima de una Maverick de serie y hasta de cualquier preparación moderada.
La transmisión elegida es una ZF 8HP70 automática de ocho velocidades, dado que se destaca por su capacidad para trabajar con motores de alto par y encaja con un proyecto que apunta a cifras muy superiores a las originales.

Mucho más que un motor más potente
Para empezar, meter un motor V8 en una Maverick no fue un intercambio directo de piezas. Tucci Hot Rods informó que tuvo que cortar parte del túnel de transmisión y del cortafuegos para ubicarlo en la posición correcta. También fabricó soportes a medida para fijar el bloque, porque los anclajes originales fueron pensados para motores de cuatro cilindros y para una arquitectura mucho menos exigente.
Ese nivel de intervención anticipa otros cambios. Un conjunto con V8 biturbo necesita frenos de mayor capacidad, suspensión revisada, escape específico y más refrigeración. El interior también podría recibir modificaciones, aunque el taller todavía brindó precisiones.
Ford viene apostando fuerte por pick ups y todoterrenos de alto rendimiento bajo la gestión de Jim Farley. Ya tiene productos como la Bronco Raptor y la F-150 Raptor R, dos modelos que combinan potencia elevada con una estética mucho más agresiva que la de sus versiones convencionales. La compacta, en cambio, quedó afuera de esa línea de trabajo.
¿Ford venderá esta Maverick V8?
La firma estadounidense no dio señales de que vaya a vender una Maverick V8. Por costos, packaging y posicionamiento, una versión así parece lejana para producción. Sí el proyecto de Tucci Hot Rods funciona como una respuesta desde el mundo aftermarket: tomar la pick up compacta más accesible y llevarla a un terreno que la fábrica no exploró.
La presentación en SEMA mostrará hasta dónde llegó el taller con el Coyote biturbo, la caja ZF y las adaptaciones estructurales. A la espera de la cifra final de potencia y torque, no se descarta que, en caso de superar las expectativas en cuanto a repercusión, se fabrique al menos una limitada cantidad de unidades.
