Jeep presentó una pick up con motor V8 y 476 CV: es un SUV 4×4 transformado
Jeep presentó una pick up que, en realidad, es un SUV transformado. Tiene 476 CV, es extrema y única en su clase.

Jeep presentó un Wrangler muy distinto al conocido: una pick up abierta, con motor V8 HEMI de 476 CV y una suspensión delantera independiente pensada para circular rápido fuera del asfalto. Se llama Wrangler Scrambler SRT Concept y, por ahora, se muestra como un ejercicio de diseño e ingeniería.
El prototipo recupera el nombre Scrambler, asociado al CJ-8 de los años ochenta, pero lo lleva a una propuesta mucho más radical. Jeep tomó como base al Wrangler, el SUV 4×4, y modificó la carrocería, el esquema de suspensión y la zona posterior para acercarlo al mundo de las carreras en el desierto.
El cambio técnico más fuerte está adelante. El fabricante estadounidense reemplazó el eje rígido tradicional del Wrangler por una suspensión delantera independiente de largo recorrido. Así, cada rueda copia el terreno por separado, algo clave para avanzar a alta velocidad sobre arena, pozos o superficies rotas.

Jeep desarrolló ese sistema junto con Casey Currie, piloto de competición todoterreno. El objetivo fue mejorar la precisión de la dirección, el control de las ruedas y la estabilidad, aunque no se reveló, por ejemplo, la altura libre al suelo.
Atras, el vehículo tampoco es el mismo. ¿Por qué? Porque el Scrambler SRT Concept emplea un eje inspirado en los Trophy Truck, vehículos preparados para pruebas extremas en desiertos.
Además, el fabricante de las ranuras alteró la estructura posterior y agregó una jaula de seguridad, una pieza clave para un modelo pensado justamente para saltos, golpes fuertes y uso intenso fuera del camino.
Motorización y rendimiento
El motor de la Jeep Scrambler SRT Concept es un V8 HEMI con 476 CV y 637 Nm. No se detalló la cilindrada ni la caja de cambios, pero lo que sí se dio a conocer coincide con el Wrangler Rubicon 392 Final Edition.
Si de rendimiento se trata, la carrocería de esta pick up dista respecto de la Wrangler convencional. La compañía alargó las puertas, rediseñó la parte trasera e integró una pequeña caja de carga.
El resultado es una camioneta corta, abierta y con una postura mucho más agresiva que la de un todoterreno tradicional. Así, se diferencia también de Gladiator, Ford Maverick o Ranger, entre otras de origen norteamericano.

El color naranja Punk’n ratifica su condición de pick up distinta, mientras que el frontal de inspiración sharknose le otorga una trompa más filosa.
La firma estadounidense trabajó también sobre los guardabarros, la estructura superior y la zona de carga para que el prototipo adquiera una lectura más cercana a un vehículo de competición que a un 4×4 de serie.
Interior y otras particularidades de la Jeep Scrambler SRT Concept
El interior de este modelo presenta otra solución. Los asientos traseros pueden desmontarse o girarse 180 grados para que los pasajeros miren hacia atrás. Van sujetos mediante anclajes en el piso y, al retirarlos, queda espacio libre para transportar equipamiento en la parte posterior.
Jeep plantea así dos configuraciones para el habitáculo. Una permite llevar ocupantes en la segunda fila y otra despeja la zona trasera para cargar objetos. Se desconoce, por ejemplo, la capacidad de carga y la protección de los pasajeros según la posición elegida.

Cabe recordar que la relación entre Wrangler y pick up ya existe en el Gladiator, pero la Scrambler SRT Concept explora otro camino: una carrocería más corta, abierta, con enfoque deportivo y una puesta a punto orientada al desierto, además de 476 CV.
De hecho, el planteo también se aleja del Wrangler clásico, que suele asociarse con recorridos técnicos a baja velocidad, piedras, barro y cruces complicados. Este prototipo apunta al control a ritmo alto, con una suspensión diseñada para absorber impactos fuertes y mantener las ruedas en contacto con el suelo el mayor tiempo posible.
Por ahora, la Wrangler Scrambler SRT Concept queda como una muestra concreta de hasta dónde puede cambiar el todoterreno cuando la prioridad pasa de trepar obstáculos a correr por el desierto.