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Ford Kuga: cuánto anda y consume el SUV híbrido

Todas las cifras de performance y lo que gasta el segundo modelo electrificado que la marca del óvalo tiene en venta en la Argentina.

La fórmula para este Kuga es una dupla Atkinson naftero+eléctrico. El térmico es un 2.5 que desarrolla 165 CV asociado a los 130 CV del eléctrico: en combinación, pueden entregar 203 CV. La transmisión corre por cuenta de una caja eCVT que se encargará de que te olvides qué era un cambio: no por una sobresaliente performance sino porque no vas a necesitar meter mano asiduamente. No por eso no vamos a dejar de reclamarle la posibilidad de contar con una opción secuencial para algún sobrepaso furtivo.

En muy pocas palabras el sistema eléctrico está compuesto por una batería de alto voltaje (almacena energía) que se carga mientras el motor naftero está funcionando, mediante el sistema de frenado regenerativo y del generador, que transforma la energía mecánica en energía eléctrica.

En modo eléctrico, como todo buen híbrido, va a depender del peso de tu pedal derecho (y de la carga de la batería) cuánto puede llegar a andar en ese modo, pero todavía los híbridos siguen siendo muy celosos del destete y ante cualquier cambio brusco de condiciones, activa el naftero. Ah, como los autos de carrera emite un ringtone para alertar al entorno que hay un auto eléctrico maniobrando.

En ciudad se puede estirar un poco el modo eléctrico con la posición L de la caja, cuya meta es regenerar lo máximo posible la energía de la frenada y por ende mantener alimentado el motor eléctrico. Cambian un poco las condiciones de manejo pero se le agarra la mano rápidamente y los resultados, en términos de eficiencia y por qué no económicos, lo valen.

En modo “D” y con el modo Eco activado, gastamos un promedio de 8,5 litros cada cien, aunque en L y siendo muy amables con el pedal derecho la cifra probablemente pueda bajarse todavía más: en los híbridos los consumos urbanos pueden ser bastante más dispares. Un detalle: esta Kuga tiene grilla activa que hace más eficiente el ingreso de aire y, por ende, impacta ligeramente en su economía.

En ruta, a 100 km/h nos pidió 5 litros cada cien, con intermitencias eléctricas que permiten alcanzar esa cifra (siempre y cuando esté en crucero y no trepando o exigido) y a 130 necesitó 8,2 litros.

El motor eléctrico entrega de manera plana su par y por eso las aceleraciones son muy buenas: +200 CV es una potencia para nada despreciable y de hecho una de las más poderosas del segmento.

El cero a cien lo registramos en 7,8 segundos, el kilómetro en 28,5 segundos y la recuperación, en muy buenos 4,8 segundos. Difícilmente busques la Kuga para bajar tiempos, pero tenés reacción y potencia bajo el pie derecho garantizados en caso de necesitarla.

Comportamiento

Para hacer las fotos nos fuimos un poquito del asfalto (no confirmamos ni desmentimos habernos perdido en algún camino secundario) y comprobamos que es un auto que permite una ligera licencia off road en términos dinámicos, pero siempre con las limitaciones de un tracción delantera. Las Michelin están pensadas como un neumático “para agarre premium” pero de asfalto, con lo cual nada de dibujo mixto ni grip para tierra batida. Pese al despeje los bajos pueden rozar eventualmente cuando agarramos una huella o algo similar, así que a estar atentos.

Como te anticipamos, la electrónica sí te puede dar una mano si los caminos se ponen rebeldes. Además del modo normal y eco que podes usar todos los días, suma los “deportivo” (aumenta la respuesta del acelerador y endurece la dirección), “resbaladizo” (agua, hielo, pasto o una delgada capa de arena o ripio) y “nieve/arena”, que desconecta parcialmente el control de tracción por si te animás a algún camino más complicado.

Sobre pavimento la Kuga es muy franca. En ruta va muy bien plantada y en ciudad el perfil 65 del caucho también ayuda a una suspensión independiente trasera con la que copia sin mayores problemas. Hace uso de dos cosas del Focus: de la plataforma del último y del sistema vectoring control que llegamos a manejar con el made in Pacheco, lo que mejora su comportamiento en curva administrando el empuje de cada rueda.

Kuga es un auténtico crossover (por lo menos esta variante), con un comportamiento super equilibrado y con una pequeña asistencia electrónica por si la aventura del viaje implica salirse del pavimento, algo que muy probablemente suceda con el 95% de los clientes de este segmento.

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