218 CV, equipamiento full y precio de urbano: el eléctrico que les mete presión a los compactos europeos
La plataforma eléctrica dedicada también juega a favor: al no derivar de una arquitectura pensada para motores térmicos, el piso plano libera espacio interior y mejora la habitabilidad.

Leapmotor no es un nombre que aparezca todos los días en el mercado europeo, pero su irrupción con el B05 tiene todos los elementos para convertirse en un dolor de cabeza para los fabricantes tradicionales. El compacto eléctrico chino combina una potencia que supera a la mayoría de los modelos del segmento con una tarifa promocional que lo ubica en el territorio de los urbanos chicos, una anomalía comercial que ataca justo donde más duele.
El B05: dimensiones de compacto, potencia de sobra

El Leapmotor B05 se posiciona en el segmento C, el de los compactos familiares. Su longitud ronda los 4,37 metros, una medida que lo equipara al SEAT León, la referencia indiscutida de esa categoría en Europa. No es un modelo chico disfrazado de compacto: es un vehículo con carrocería de cinco puertas pensado para uso cotidiano, con espacio para cinco ocupantes y un baúl acorde.

La mecánica es 100% eléctrica. El motor entrega 218 CV, equivalentes a unos 160 kW. Para ponerlo en perspectiva: es más potencia que la que ofrecen muchos hatchbacks compactos con motor turbonaftero de gama media, y alcanza para mover con soltura un auto que no es precisamente liviano. La entrega inmediata de torque, característica de los eléctricos, refuerza la sensación de agilidad en el tránsito urbano y en ruta.
La jugada del precio: pagar un urbano y llevarse un compacto
La estrategia comercial del B05 es lo que rompe el molde. La promoción de lanzamiento en España deja la tarifa en un nivel comparable al de los eléctricos urbanos, como el propio Leapmotor T03 o el Dacia Spring. Es decir, hay que desembolsar lo mismo que por un auto de ciudad para acceder a un compacto con más tamaño, más potencia y más equipamiento.

Esa diferencia de posicionamiento es intencional. Leapmotor, respaldada por la estructura de Stellantis, busca captar compradores que hoy dudan entre un eléctrico chico como segundo auto y un compacto como vehículo principal. El B05 elimina esa disyuntiva: ofrece lo segundo al precio de lo primero. La oferta promocional incluye además bonificaciones asociadas a la financiación, aunque el precio final depende de la versión y de los descuentos aplicados en cada concesionario.
Equipamiento de serie: la otra cara de la ofensiva
El B05 llega con una dotación de serie que en la marca definen como «a tope». La lista incluye asistencias a la conducción (ADAS), pantalla central de generosas dimensiones, instrumental digital, conectividad para smartphones y elementos de confort que en modelos europeos suelen quedar reservados para versiones más caras.
La plataforma eléctrica dedicada también juega a favor: al no derivar de una arquitectura pensada para motores térmicos, el piso plano libera espacio interior y mejora la habitabilidad. Eso se traduce en plazas traseras más cómodas y un despeje para las piernas poco habitual en eléctricos de origen chino de primera generación.
Stellantis, la llave para la distribución en Europa
Detrás del B05 está la alianza entre Leapmotor y Stellantis, que tomó una participación cercana al 21% de la automotriz china y armó una sociedad para distribuir sus vehículos fuera de China. Ese respaldo le da a la marca acceso a una red de concesionarios consolidada y a un servicio posventa que, para un fabricante nuevo en Europa, suele ser el obstáculo más difícil de superar.
La combinación de precio agresivo, equipamiento completo y una estructura comercial establecida es el verdadero motivo por el que el B05 les mete presión a los compactos europeos. No se trata solo de un eléctrico más: es la demostración de que la ecuación «más auto por menos plata» ya no es patrimonio exclusivo de los fabricantes tradicionales. El segmento C, el más disputado de Europa, ahora tiene un competidor que juega con reglas distintas.
