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Peugeot 504 o Fiat 125: ¿cuál era mejor?

Uno de los clásicos más populares de la industria automotriz analizado a fondo. Motores, potencia, y comportamiento dinámico de cada uno.

En la década del 70 la rivalidad entre el Peugeot 504 y el Fiat 125 era tan encarnizada como la de FordChevrolet en el TC o Boca y River en el fútbol. No solo se limitaba a la pasión por cada una de las marcas que identificaba a sus propietarios, también a nivel deportivo los simpatizantes llenaban las tribunas del autódromo de Buenos Aires con banderas de Fiat y Peugeot.

FIAT 125 VS PEUGEOT 504

En realidad se trata de dos autos nacidos con diferentes filosofías. El 504 era un auto de diseño elegante y armonioso con un toque de distinción que supo darle en su momento Pininfarina. El 125, en cambio se mostraba como un sedán con sangre italiana (tipo caja de zapatos) con trompa, habitáculo y baúl bien definidos.

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Motores

Las diferencias estaban principalmente en las motorizaciones. El Peugeot utilizaba un propulsor de 2 litros (los hubo de 1,6 y 1,8) con una potencia de 96 CV, árbol de levas lateral (varillero) y una caja de cuatro marchas con selector al volante con un peso de 1.150 kg. Por su parte Fiat ofrecía un motor de 1.608 cm3 con doble árbol de levas a la cabeza y caja de cambios también de cuatro marchas con “palanca” al piso de accionamiento preciso y era levemente más liviano (1.050 kg), cien menos que el 504.

PEUGEOT 504-2

La rivalidad existente entre el perfil de los compradores de uno u otro modelo se manifestaban en las prioridades del usuario. El de Peugeot privilegiaba el confort de marcha, la comodidad interior y las butacas tipo sillón del living de escasa sujeción dejando en segundo plano las prestaciones. El que se inclinaba por un Fiat 125 buscaba lo contrario: buena respuesta, agilidad y actitud deportiva ante todo. Sin embargo, los valores registrados en las pruebas realizadas en esa época indicaban que las diferencias eran mínimas, casi inexistentes.

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Prestaciones

Las velocidades máximas de ambos estaban en el orden de los 170 km/h, mientras que el Fiat aceleraba en 12,5 apenas le sacaba 3/10 al Peugeot. Solo en el consumo, especialmente en ciclo urbano, el 125 era neto ganador con un valor de 12,5 litros/100 km contra 16,2 del 504, cifras que hoy serían inaceptables en cualquier vehículo familiar.

Las distancias de frenado también favorecían al Fiat con 49,1 metros sobre 53,6 del Peugeot, pero vale la pena destacar que esa época a las pruebas se sumaban las décimas correspondientes a la reacción del conductor o sea que no son del todo comparables a las que hoy logran los autos de última generación.

FIAT 125-2

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Competición

Como dejé establecido al comienzo de estas líneas, ese enfrentamiento existente entre los propietarios de una y otra marca que se manifestaba los sábados por la noche en “picadas” callejeras por Libertador o Figueroa Alcorta, se trasladó al ámbito deportivo. En la década del 70 cuando ambas marcas se repartían los campeonatos de Turismo Nacional siendo protagonistas de luchas inolvidables, metro a metro, entre los equipos oficiales.

¿Cuáles eran las diferencias de comportamiento de uno y otro? Tuve oportunidad de formar dupla alternándome al volante con Jorge Maggi (Peugeot 504) en 1972 y tres años más tarde con Cocho López (Fiat 125 Coupé) versión que compartía plataforma con la berlina o sea que en nada cambiaba su desempeño dinámico.

FIAT 125

El 504 tenía 6 cm más de trocha y ¡24! entre ejes respecto al 125. Esto hacía que el Peugeot doblará mejor y de manera más franca en las curvas veloces transmitiendo de manera más eficiente la potencia al eje trasero. Potencia que era pareja para ambos motores, a pesar de la diferencia de cilindrada ya que oscilaba entre los 135 y 140 caballos en el mejor de los casos según los preparadores más reconocidos de esos años.

El Fiat tenía ciertas ventajas en trazados trabados (como en la montaña) por su menor peso ya que el reglamento no permitía aligerar las carrocerías. Estas características disímiles lograban que al cabo de una temporada en la que se alternaban carreras de autódromo con circuitos de montaña o ruta, los triunfos se repartieran para que todo se definiera en las últimas competencias del campeonato.

PEUGEOT 504

Sin duda fue una etapa muy competitiva en la que el TN llenaba tribunas -quizás irrepetible- con lucha permanente y triunfos repartidos entre las dos marcas en pugna. Por esta misma razón resulta imposible definir objetivamente cual era el mejor. Lo dejo a su criterio…