BYD Atto 2 vs Toyota Yaris Cross: ¿qué SUV conviene comprar?
Frente a frente los dos SUV híbridos más novedosos del segmento B. ¿Cuáles son sus características y precios?

BYD amplió su gama de tres modelos lanzada el año pasado con un cuarto, el Atto 2 DM-i. En realidad no es una variante completamente nueva, sino que se trata de la versión híbrida enchufable del Yuan Pro, que hasta ahora solo se ofrecía con un sistema de propulsión 100 % eléctrico.
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De esta forma, BYD se convierte en la primera marca en tener un SUV híbrido enchufable en el segmento B. Por su condición de electrificado, el principal rival en nuestro mercado será el Toyota Yaris Cross, que será lanzado la semana próxima y del cual ya se conoce el precio y el equipamiento de cada versión.
Así las cosas, vamos a repasar algunos datos de la ficha técnica de estos dos SUV compactos, que ofrecen una propuesta similar en materia de dimensiones y habitabilidad, pero que se despegan bastante en lo que tiene que ver con la mecánica (el BYD casi duplica la potencia del Yaris Cross).
Si vamos a las dimensiones, ambos SUV son parecidos ya que hay apenas 20 mm de diferencia entre la longitud del Yaris Cross y el Atto 2 (a favor del BYD). La distancia entre ejes es la misma, con 2.620 mm, mientras que en el baúl nuevamente el producto chino saca ventaja con 435 litros ampliables hasta 1.335 con el asiento rebatido. En el Toyota brasileño declaran para la versión híbrida menos de 400 litros (391 para ser exactos).

También hay diferencias en el peso, con 1.620 kg para el BYD y 1.280 kg en el Toyota, algo que debería impactar en el andar y el comportamiento, aunque todavía no pudimos manejar ninguno de los dos.
A casi el mismo precio: ¿conviene Toyota Corolla Cross base o Yaris Cross full?
Si analizamos la mecánica, acá es donde está la principal ventaja del producto chino frente a su rival brasileño. En el caso del BYD tenemos un motor naftero 1.5 de ciclo Atkinson que desarrolla 96 caballos de fuerza y 122 Nm de torque, combinado con otro eléctrico que entrega 195 caballos y 300 Nm de torque, alimentado por una batería de 18 kWh. De esta forma, BYD declara 212 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos, menos que varios SUV medianos con motor naftero convencional.

El BYD cuenta con un sistema de propulsión apoyado en la tecnología que la marca denomina Dual Mode Inteligent (DM-i), que permite una autonomía combinada de hasta 1.100 km.
El sistema es similar al que ofrece el Song Pro (segmento C) y permite alternar entre dos modos de funcionamiento: EV, totalmente eléctrico con 110 km de autonomía bajo medición NEDC (suele ser más prometedora que la WLTP) para los desplazamientos diarios; y HEV, donde el motor a combustión actúa principalmente como asistente, generando carga para la batería cuando sea necesario en situaciones que requieren potencia adicional.
Por su parte el Toyota Yaris Cross recurre a una fórmula mucho más conservadora, que a la marca siempre le ha resultado. También es un bloque de 1,5 litros asociado a otro eléctrico, pero en este caso la potencia combinada es de 111 CV, asociados a una caja eCVT que siempre mueve al eje delantero. Obviamente es un sistema convencional que no se puede enchufar, similar al que tiene el Corolla Cross con 122 CV.

Más allá de las diferencias de potencia y sistemas de propulsión, estos dos SUV cuentan con suspensión delantera del tipo McPherson y trasera con barra de torsión, sumado a frenos a disco en las cuatro ruedas.
Respecto del equipamiento de confort, hay sutiles mejoras en el BYD, que suma presencia de un tablero más grande de 8,8’’, la pantalla central de casi 13’’ típica de los autos chinos, el sistema de estacionamiento automático y las butacas delanteras con regulación eléctrica. Los dos tienen techo panorámico, acceso y arranque sin llave, modos de conducción, tapizados de cuero y cámara 360, mientras que Yaris Cross se despega con el portón eléctrico que su rival chino no ofrece.

En seguridad los dos están muy parejos en las versiones tope de gama (única disponible en el BYD) con presencia de seis airbags, controles de tracción y estabilidad y ADAS como crucero adaptativo, alerta de colisión con frenado autónomo, alerta de punto ciego y de tráfico cruzado trasero.
Por último, los precios: acá la balanza se vuelve a inclinar a favor del BYD, que llega sin pagar arancel de importación y tiene un valor sugerido de 31.990 dólares, equivalentes a unos 44,7 millones de pesos. El Toyota Yaris Cross híbrido más caro es el SEG, que cuesta en febrero (y se mantendrá a ese valor durante marzo) 54.020.000 pesos, unos 38.500 dólares.
