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Con solo 23 años, ya expone sus obras en Europa

¿Cuántas veces alguien hizo bien su trabajo y no nos animamos a soltar una felicitación? Por suerte, el encargado de la casa de enmarcaciones de la ciudad de Bariloche no lo dudó, y le preguntó a Yamila: “¿Pensaste en dedicarte a esto? ¡Tenés talento!”.

Su apellido es Zabaljaureguitiene apenas 23 años, es de Bariloche, Rio Negro, y hace poco finalizó la tesis para convertirse en licenciada en Diseño de Interiores. Y al contrario de lo que le sucede a muchos jóvenes recién recibidos que buscan una salida laboral en lo suyo, esa frase que soltó el comerciante la llevó a dedicarse al dibujo de autos clásicos, con los cuales llegó a exponer sus obras en Italia y Suiza. Y todo en menos de un año.

Yamila Zabaljauregui, en una sesión de dibujo en vivo en Suiza.

–¿De dónde viene tu pasión por los autos?
Mi abuelo fue mecánico, y a mis padres le gustan los autos. Cuando estaba en el secundario, mi papá se compró una Fiat 800 Coupé y mientras lo restauraba se la pasaba hablando de los autos y yo le decía que parara un poco. Pero de chiquita me gustaban igual. Por ejemplo, cuando tenía los cumpleaños de mis compañeritos y mis papás le compraban autitos para llevarle de regalo, les decía que no tenía ganas de ir para quedármelos.

Porsche 911T, por Yamila Zabaljauregui. Sus obras ya tienen encargos de Italia, Hungría y Suiza.

–¿Y la pasión por el arte?
–Desde chiquita amé pintar. Soy licenciada en Diseño de Interiores —egresada de la Universidad de Mendoza—, y en esa carrera me reencontré con el dibujo. Pero con los autos empecé como un hobby. El primero que hice fue la Coupé 800 de mi viejo, durante las vacaciones de la facultad en Bariloche. Era una manera de relajar. Y así empezó.

–¿Por qué elegiste ese auto?
Porque se lo quería regalar, pero terminó guardado por cuatro años. Cuando volví a Bariloche ya recibida, entre toda la mudanza encontré los dibujos. Le mandé una foto a mi hermana y ella me propone enmarcarlos y regalárselos finalmente aprovechando que se venía el Día del Padre. Cuando fui al local, su dueño me preguntó si no había pensado en dedicarme a eso. Son esas preguntas que te despiertan la inquietud. Y de ahí empecé a dibujar más en serio. Justo se venían las Mil Millas en Bariloche y contacté a la organización para saber si podía hacer una exposición. Mi propuesta les gustó y ahí empezó todo.

–¿Cómo llegaste a exhibir tu arte en Europa?
–Fue un golpe de suerte… Cuando empecé a dedicarme con los dibujos armé una web y perfil de Instagram. Así fue que me contactaron de Saint Moritz, Suiza. Me dijeron que les gustaba mi trabajo, que en septiembre iban a realizar una semana del automóvil, y que si estaba de acuerdo, proponían la idea al comité para que participe de una exposición en Suiza.

Ferrari 250 GTO

–¿Y a Italia?
–Participé en un concurso que organizaba el Moto Club Achille Varzi de Galliate, en honor a Achille Varzi —piloto de esa ciudad nacido en 1904, y uno de los primeros grandes volantes del automovilismo—. Hicieron un concurso abierto a artistas de cualquier nacionalidad, ya sean amateur o profesional y sin limite de edad. Eso fue a mitad de este año. Hice una obra, la mandé y fue admitida. De hecho, estuvo expuesta en el Castello Sforzesco di Galliate por tres meses, y finalizó segunda en el concurso Premio Varzi in Arte. Esa obra la doné al club, y ahora quedó en Italia.

¿Cuál filosofía de diseño automotriz preferís?
-Estoy entre los italianos y los alemanes. Creo que los italianos tienen unas líneas espectaculares. Como diseñadora, lo que más miro es la carrocería, y en eso los italianos son especialistas.

Mercedes-Benz Gullwing y Pagoda.

–Cuando ves un auto, ¿qué te sugiere?
–Libertad. Pero desde el punto de vista de diseñadora, me encanta pensar que mucho tiempo atrás también hubo una persona con un lápiz y papel imaginando la carrocería para llevar adelante la máquina.

–¿Cuáles son los tres trabajos propios que más te gustaron?
–Es difícil… pero el que más me costó fue la primera moto que me encargaron, una Tirumph TR5T Trophy Trail 500 que tenía muchísimo detalle, y debía hacerla sobre una hoja chica, de 35×35 centímetros. Pero los que más me gustaron son la Ferrari 250 GTO y el Porsche 911.

-¿Cómo sigue tu año?
-En diciembre viajo a Buenos Aires para una exposición de Artistas del Automovilismo en la Fundación Lory Barra, los 8 y 9 de ese mes. Ahora estoy trabajando sobre un Lancia Stratos, uno de mis autos preferidos. En Suiza vi cuatro juntos en la carrera, y uno de los espectadores también tenían uno. Me volví loca”.

Yamila trabaja sobre hoja de papel y grafito, y sobre negra, con lápices policromo o pastel.

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