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¿Te acordás del Fiat Regatta? La Ruta 40 de “punta a punta”

Hace más de 30 años recorrimos la Ruta 40 de norte a sur con dos Fiat Regatta con motor Tipo 1.6. Una aventura que vale la pena revivir.

Luego de establecer por primera vez en el continente 17 récords sudamericanos en Rafaela sobre 25.000 km con Fiat Duna me atreví a presentarle al Dr. Amasanti (Director General de Sevel) un proyecto de cubrir íntegramente la Ruta 40 con los recién presentados Fiat Regatta con motor Tipo 1.6. Hace más de treinta años las condiciones de ese trazado –que ejerce un misterioso y maléfico llamado que invita a desafiarla- que corre paralelo a la cordillera a través de toda la Argentina, presentaba un estado muy diferente al actual ya que existían muchos más kilómetros de ripio que en muchos casos estaban en muy mal estado.

ruta 40 fiat regatta

Nuevamente Fiat fue quien aceptó la propuesta con riegos incluidos. Respecto a la versión anterior mostraba los Regatta mostraban mejoras en cuanto a suspensiones y una estructura más robusta. Las tres unidades fueron alistadas en el Departamento de Experiencias a cargo de Justo Barboza que junto a dos mecánicos hicieron las veces de vehículo de apoyo en todo el recorrido a bordo de una Weekend. Un tiempo antes habíamos hecho el mismo recorrido con Ford Escort lo que nos sirvió de aprendizaje para evitar sorpresas.

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Conformé el equipo de conductores junto Jorge Maggi y Pisani que ya habían completado el recorrido completo de la Ruta 40. A fines de abril encaramos hacia la capital mendocina donde se encontraba el Km 0 de la Ruta 40 que estaba dividida en sector norte y sur. Cada auto estaba equipado con tres neumáticos de auxilio (Pirelli P44 175×13), un bidón de chapa hermético de 20 litros, un tubo de oxígeno con mascarilla para superar el Abra del Acay (4.950 metros de altura), y handies para intercomunicarnos.

RUMBO AL SUR

El 27 de abril a la 6AM sonaron los despertadores y una hora y media más tarde estábamos en marcha con destino a la primera etapa programada: Bariloche. Luego del asfalto veloz hasta pasando Malargüe llegó el ripio y en algunos casos el asfalto roto (que es mucho peor) otra vez pavimento y luego un ripio franco con huella firme que nos permitían altas velocidades sin castigar los bajos de los Regatta. Pasando Chos Malal nos faltaban unos 500 km para Bariloche pero de ahí en más era un trámite con buenas condiciones del asfalto.

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Ruta 40 Fiat Regatta Figueras Operativo 1

A mitad de caminos nos encontramos con una familia que había volcado en una rural y tras comprobar que estaban bien y tranquilizarlos avisamos al ACA de Confluencia que los fueran a buscar. El final del segundo tramo estaba previsto en la localidad de Perito Moreno al norte de la provincia de Santa Cruz donde llegamos cerca de las ocho de la noche y con un frío que anunciada una noche con varios grados bajo cero y así fue. Habíamos superado tramos largos de un ripio devastador por lo que nos dedicamos a revisar los protectores de cárter y tanque que mostraban huellas de la batalla.

Al día siguiente nos esperaba El Calafate (y un día de descanso) tras bancarnos más de 600 km de ripio áspero, con piedra gruesa y amenazadora que conspiraban contra la integridad de neumáticos (con 35 libras y cámara) además de las zonas bajas de los Regatta. El intento de seguir la “40” por Río Turbo hacia Gallegos se frustró: el Rio Pelque estaba desbordado y había casi un metro de agua. Un lugareño fue contundente: “Ni se les ocurra porque van a tener que volver”. Solución, ir por el asfalto de Esperanza y llegar con tranquilidad a la capital santacruceña completando unos kilómetros hasta Punta Loyola que por esos años era el final de la RN40 del sector sur.

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Ruta 40 Fiat Regatta Figueras Operativo 1

El retorno a Mendoza para encarar hacia las provincias del norte de la Ruta 40 fue un calco (aunque con el ripio más removido debido a las lluvias de días anteriores) y además aprovechamos a desviamos por El Maitén y Pilcaniyeu que era la traza original antes de que las autoridades decidieran hace unos años superponer la R237 y la “40” con fines turísticos  para que pasara por San Martín de los Andes, el camino de los Siete Lagos y Angostura.

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HACIA EL NORTE

Arrancamos con un día espectacular rumbo a San Juan siguiendo hacia Chilecito dejando atrás el ripio, que hoy es de asfalto, de la atractiva y coloreada Cuesta de Miranda. Asfalto hasta Belén (Catamarca) y ripio civilizado hasta Hualfín cuando ya nos agarraba la noche momento en que los faros suplementarios de profundidad cumplieron con su función. Poco antes de las diez de la noche estábamos en Cafayate dándonos una ducha reconfortante en el motel del ACA en inmediatamente nos movilizamos en grupo hasta la plaza central a devorar las inigualables empanadas salteñas (perdón tucumanos). Al día siguiente salimos temprano porque sabíamos la que nos esperaba.

Ruta 40 Fiat Regatta Figueras Operativo 3

Pasadas las diez estábamos en Cachi para hacer unas fotos y tras un ligero tentempié partimos dejamos atrás San Carlos, Molino, La Poma hasta encontrarnos con una río que cruzaba el camino. Jorge Maggi, el estudioso, analizó la profundidad tirando piedras (¿?). El destino quiso que lo pudiéramos superar sin problemas.

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Antes de encarar el interminable y lento zigzag del angosto camino con precipicios que hielan la sangre (es preferible no mirar hacia abajo) nos paró un puesto de Gendarmería que se asombraron por nuestra intención de cruzar el Acay con tres autos convencionales de tracción simple. En solo 20 km se asciende 4.200 a 5.000 metros. Ya un rato antes habíamos acudido a los tubos de oxígeno para compensar los síntomas poco agradables que se sienten a esas alturas. Tardamos más de una hora y media en cubrir ese último tramo.

Al carburador le faltaba oxígeno igual que a nosotros, y la marcha se hacía cada vez más lenta haciendo que en los retomes tuviéramos que conectar la primera para el motor no se parara. A esa altura si eso sucedía ponerlo en marcha iba a ser complicado. Otra vez fotos testimoniales y el descenso que en realidad es más peligroso que el ascenso porque había que confiar en los frenos del Regatta. Así bajamos hasta San Antonio de los Cobres y de ahí a Salta con otro día de descanso que les aseguro nos hacía falta. Hasta la capital mendocina el mismo recorrido de retorno, sólo faltaba el “paseo final” de llegar a Buenos Aires y dar por cumplido el operativo.

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¿Problemas? Si los hubo. El más grave fue el que sucedió en el auto de Maggi ya que debido al ripio mortífero dentro del tramo de Chubut las piedras lanzadas como metralla por las ruedas de tracción delanteras volaran hacia el tren posterior logrando que en plena recta cerca de Bajo Caracoles un bulón de una parrilla de suspensión trasera se cortara con el consiguiente trompo del auto de Jorge que circulaba a más de 120 km/h. Pudo haber terminado mal pero no pasó de susto importante. En mi caso la cosa no fue tan dramática.

Ruta 40 Fiat Regatta Figueras Operativo 2

En la misma etapa, llegando Perito Moreno se rompió el neumático trasero derecho. Me detuve a cambiarlo y cuando junto a Jorge sacamos la rueda la suspensión se descolgó porque se había cortado el mismo bulón. Maggi también conocido como Pardal porque todo lo arreglaba a su manera y con lo que tiene a mano, miró el elemento en cuestión y me dijo sin anestesia: “Tiene un par de hilos de rosca, ya la ajusté y la parrilla quedó en su lugar. Faltan 10 km a Perito, si vas despacio y con cuidado llegás”. Tal cual. En un taller soldamos todos los bulones de las parrillas de las suspensiones traseras para evitar futuras sorpresas, todo esto ante el asombro del mecánico.

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Lo cierto es que los más de 9.000 km que transitamos por la Ruta 40 con su ripio destructor no pudieron los Regatta. Y no precisamente porque los tratamos con mano de seda… no estaba en nuestros genes.

LOS NUMEROS

Recorrido total: 12.566 km
Recorrido total en RN40: 9.272 km
Consumo de combustible x 3 unidades: 3.202 litros
Consumo promedio x unidad: 11,5 l/100 km
Altura máxima alcanzada: 4.895 metros s.n.m.