noticias |

Pick ups y segmento A: informe de repuestos y servicios

En tiempos de inflación galopante, ningún precio está a salvo. Y menos los repuestos de los autos. Comparamos dos segmentos, con vehículos de diferentes procedencias, para comprobar la brecha de valores entre las piezas de cada uno. Por supuesto, hay otros costos (mano de obra, logística, formas de pago, etc.) que inciden en el precio final que vas a pagar por un arreglo o service de mantenimiento.

Algunas estimaciones: septiembre culminó con una inflación que rondaría el 5,5 por ciento, que, durante los primeros nueves meses, alcanzaría el 35 por ciento… con vistas a finalizar el año con casi un 54 por ciento. Dentro de este contexto no hace falta ser un analista económico para imaginar que cualquier producto, bien o servicio, continúa y continuará incrementando su valor.

Dentro de la industria automotriz, los precios de los 0km experimentan un alza sostenida desde hace tiempo. Al mismo ritmo que las ventas, casi, pero a la inversa: septiembre arrojó las peores cifras de patentamientos del año, con poco más de 37.500 unidades (un 32% menos que en el mismo período de 2018). ¿Más números fríos? Durante el transcurso de estos primeros nueve meses del año, el descenso en los patentamientos de 0km respecto del ciclo precedente roza el 45 por ciento.

Una cosa lleva a la otra. Se venden menos 0km, pero reflotan los usados. No es una ley inquebrantable, pero suele pasar en nuestro país que el mercado de segunda mano –ante crisis económicas como la actual– quizás “sufra” un poco menos las consecuencias. Por supuesto, es verdad, tampoco el mercado de segunda mano está en condiciones de “tirar manteca al techo”. Y si a los problemas económicos (con todo el paquete de causas y consecuencias a cuesta) les sumamos la incertidumbre post elecciones presidenciales y el fin de año tan cerca, el panorama es aún menos alentador a futuro. Ni hablar para las marcas.

¿Entonces?

La situación es más o menos así: no vendo, arreglo. En tiempos de crisis en el mercado, con el anexo subyacente de la parálisis industrial, las marcas tienen que “afilar el lápiz” con sus clientes. En términos de mercadotecnia, podríamos caratular la acción como “engagement”. Traducción: fidelización con el cliente. Simple, si tengo un auto que quiero cambiar y no puedo, pero que tengo que reparar o justo le toca realizar un service, quiero que la marca responda en tiempo y forma (aunque parezca “de manual” no todas lo cumple, ejem), pero también que el valor de los repuestos no sea superior al de la competencia (N. de la R.: siempre es recomendable interiorizarse sobre este aspecto antes de comprar/cambiar un auto).

Obviamente, por el lado de las marcas, ofrecer un precio accesible (o no tan desorbitante, hoy en día) es tan importante como brindar una lista de precios clara. Sin letra chica. Oficial. Y unificada (o al menos lo más que se pueda, entendiendo que el territorio de la República Argentina no es el de Belice, y los costos de logística/envíos inciden directamente en el precio final). Al respecto, cada marca tiene su “librito”. Algunas aggiornan ideas de la casa matriz, otras directamente basan su servicio en las necesidades del consumidor “born in the Mercosur”, y otras directamente hacen agua y el usuario –una vez detectada la falencia– probablemente cambie de compañía en cuanto pueda.

Los más chicos

Dentro de esta situación planteamos la siguiente disyuntiva: tres usuarios, tres marcas, tres autos del segmento A. El de entrada a la gama (donde participan los autos más chicos y accesibles del mercado). Uno de los de mayores ventas. Kwid, Up! y Mobi, los tres fabricados en Brasil. Elegidos como primer auto por los más jóvenes, las damas y también las parejas sin hijos. Como resulta complejo saber a ciencia cierta qué repuestos tienen más demanda que otros, nos centramos en 24 piezas específicas que tienen que ver con reemplazos que se realizan en los diferentes services y algunas que están más expuestas al uso intensivo como los paragolpes, espejos exteriores y componentes de las suspensiones, pero también a otras que son muy requeridas por los amigos de lo ajeno (léase llantas).

Más allá de esto, si se observan en detalle los precios consignados en los recuadros se advierte que los valores en algunos casos son más altos para un modelo, pero ese mismo modelo tiene otras piezas más económicas que sus competidores. En el caso puntual del pequeño modelo de Volkswagen notamos que despega un poco de sus competidores en lo que a materiales de la carrocería se refiere (paragolpes, puertas, parabrisas y llanta, por ejemplo), pero está parejo al resto en lo que hace a reemplazos determinados por los tiempos y modos de uso. El Kwid es un poco más caro en lo que a piezas de la suspensión y frenos se refiere, mientras que el producto de Fiat (dato no menor: la marca ofrece a sus usuarios un completísimo portal donde comprobar los precios oficiales de una cantidad monumental de repuestos, piezas y componentes de todos sus modelos… y con fotos ilustrativas incluidas ¡como para equivocarse!) es el que mejores precios tiene a la hora de reemplazar filtros, bujías y correas.

Las chatas

Sí, hicimos lo mismo con las pick ups medianas. Solo las fabricadas en nuestro país (Amarok, Ranger, Hilux y Frontier, para algún desprevenido). Otro nicho del mercado predilecto por los argentinos, con cifras de patentamientos que sorprenden incluso con la crisis reinante. Y con las vicisitudes de siempre: ¿me sirve para usar en la ciudad? ¿Solo para trabajar? ¿Para salir a la ruta? No importa. La exigencia a la que se las someta no tiene relación directa con tal o cual repuesto. Obviamente, si la usás para la ruta, las parrillas, bieletas, rótulas, por citar algunos ejemplos, tienen una duración poco menos que eterna, pero en el campo, con la caja de carga a pleno, la cosa cambia y la vida útil de estas piezas puede ser mucho menor.

Llamativamente no hay una diferencia importante entre las 24 piezas comparadas según los listados de precios oficiales que conseguimos. La distancia la toman en los costos de los services, donde la pick de Nissan resulta un poco más económica de mantener (hablando exclusivamente de los servicios que recomiendan las fábricas) que sus rivales de franja. El dato a tener muy –muy– en cuenta acá es que tanto Hilux como Ranger tienen una garantía oficial de 5 años o 150.000 kilómetros, cuando el resto (Frontier y Amarok) tienen 3 años o 100.000 kilómetros.

Un tema no menor –para nada menor– al momento de comprar los repuestos es el de la forma de pago. Antes un asterisco: nosotros para este informe no tuvimos en cuenta el cargo de la mano de obra. Atenti con esto porque hay marcas muy caras y otras no tanto. El método de pago depende básicamente de cada concesionario: algunos ofrecen tres cuotas sin interés, pero hay también algunos que se “estiran” hasta seis según la tarjeta.

No es una ciencia exacta lo que te va a costar arreglar tu auto o hacerle algún service, pero tampoco es una ecuación indescifrable (aunque hay muchos factores que inciden en el precio final). Te vas a topar con sorpresas, eso es inevitable. Vas a gastar más de lo que calculás, también. Por eso lo mejor es siempre, antes de decidir tu compra, averiguar lo más fehacientemente posible qué costo de mantenimiento puede tener tu auto y, por supuesto, optar no solo por la marca que mejores beneficios económicos te dé sino también por la que tenga un servicio de posventa eficaz, confiable y seguro.

También podría interesarte: