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La curiosidad que esconde uno de los deportivos más extremos de Renault

Se trata de una de las pocas unidades que se comercializaron de uno de los mejores deportivos de Renault. Conocé este particular ejemplar.

En 2016 Renault decidía “despedir” al Megane III RS e importaba al mercado local un lote de apenas 150 unidades desde Europa. Por aquel entonces la versión más deportiva del mediano del rombo se dejaba de producir ya que en un año más tarde llegaría la cuarta generación, que lamentablemente nunca tuvimos por estos pagos.

Renault Megane RS frente

Claro que esas 150 unidades desaparecieron rápidamente de la red ya que el Renault Megane RS fue y es un vehículo de nicho y que actualmente es muy codiciado por los fanáticos del track day. En esta ocasión nos encontramos con una unidad de esas pero con una particularidad: es la número 1, algo evidenciado en la chapita que traían en el pilar B izquierdo, un detalle fascinante para los coleccionistas.

Esta unidad en particular del Renault Megane RS fue hallada por la gente de @retrovintagephotos y es de color negro. Cabe destacar que esta edición limitada llegó al país solamente en tres colores: Negro, Blanco y Amarillo, siendo este último el más exclusivo y también buscado.

RENAULT MEGANE RS 1

En 2016 el Renault Megane RS se posicionaba como una de las mejores alternativas para quienes buscaban un deportivo de tracción delantera y con un potente motor turbo. Bajo el capot utilizaba un 2.0 de cuatro cilindros que desarrollaba 265 CV y un torque explosivo de 38 kgm, mientras que la transmisión estaba a cargo de una caja manual de seis marchas.

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La particularidad que tiene y tuvo esta generación del Renault Megane deportivo es la carrocería de tres puertas ya que la cuarta generación sólo se ofreció con la clásica de cinco. Esto convirtió al Megane III RS en un auto todavía más exclusivo.

Renault Megane RS trasera

La agresividad que transmite su diseño exterior es notable, a pesar de que el color negro de la unidad que te mostramos no ayuda en este sentido. Las llantas de 18 pulgadas, la salida de escape central y las pinzas de los frenos Brembo pintadas de rojo eran algunos de los detalles que resaltaban su deportividad.

Puertas adentro la plancha de a bordo tenía una presentación bastante sobria con la incorporación de varios detalles en color rojo, que estaban presentes en las costuras y un listón que atravesaba el panel. Sin embargo lo más importante eran las espectaculares butacas Recaro, que convertían al Megane RS en un compañero ideal para un día de pista.

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Renault Megane RS interior

Cuando este modelo se lanzó en nuestro mercado, el mismísimo Figueras tuvo la posibilidad de dar unas vueltas en el Autódromo de Buenos Aires. Estas fueron sus sensaciones:

“En la función Carrera, la primera marcha apenas sirve para ponerlo en movimiento ya que con velocidad de rayo la aguja del tacómetro llega en décimas de segundo a las casi 7.000 rpm, momento en que un “pip” avisa que es tiempo de conectar la marcha siguiente. La historia se repite en segunda… en tercera… en cuarta… y así sucesivamente.

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Renault Megane RS perfil

El circuito Nº5 del autódromo porteño es ideal para evaluar el comportamiento del Mégane by Renault Sport. Saliendo de la Horquilla –que se puede encarar en tercera gracias a los 38 kgm a 3.000 vueltas– a los pocos metros el “pip” pide cuarta.

Superando la salida de boxes, la mano derecha ya acaricia el pomo de la caja manual de seis cambios con relaciones apretadas para lograr una aceleración más eficiente. Y antes de la zona de frenaje para entrar al trazado del “5”, ya en quinta, el velocímetro indica que llegamos a casi 190 km/h. Freno, rebaje a cuarta y tercera para encarar la recta corta hacia la curva de “La Confitería”, nuevamente tercera y el caucho del Megane pisa los pianos a izquierda y derecha rumbo al conocido y respetado “Tobogán”. Nuevamente el tren delantero pisa los pianos, una acelerada más, se baja un cambio para atacar la Horquilla y así concluye una vuelta completa al circuito”.