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Clásicos: Peugeot 205 Rallye 1.3 (1991)

La serie 200 de Peugeot fue el caballito de batalla de la marca. En el caso del 205, además, fue el vencedor casi obligado en las diferentes categorías de rally, haciendo mención especial a los modelos especiales del Grupo “B” a mediados de los 80. A partir de 1929, los Peugeot comenzaron a denominarse con números que iban del 101 al 909. El dígito anterior al cero determinaba el segmento o tamaño de la carrocería, y el dígito posterior, la generación que corresponde.

El 205, cuya producción comenzó en 1983 y, como no podía ser de otra manera, llegó para dar un respiro a la marca. Tal fue su éxito que la demanda impulsó a Peugeot a fabricarlo en las plantas de Mulhouse, Sochaux, Poissy y Madrid, que, sumadas, llegaron a fabricar 2.500 unidades diarias. Este proyecto tuvo incluido el desafío de ingresar en competencias de rally para darle el respaldo que significaba el triunfo en ese terreno.

Dentro de esta serie, el más destacado fue el 205 GTi por sus prestaciones sobresalientes, que llegó al mercado en 1984 con 105 CV y 1.800 cm³, pero con una performance muy similar a los autos de la competencia. Era un dos volúmenes pero muy estudiado aerodinámicamente (Cx 0.34), que le permitía llegar a una velocidad final de 190 km/h y con un comportamiento contundente que hacía a su sustancia específica de desarrollo, con suspensiones independientes, amortiguadores más firmes, barra estabilizadora sobredimensionada y una rodadura acorde.

Fue homologado para rally en el Grupo A y N. Era tan maniobrable y ligero que rápidamente se convirtió en referente de la categoría hasta 1.600 cm³, en la que dominó durante mucho tiempo. Como no podía ser de otra forma y ante tal éxito, Peugeot comenzó a desarrollar el modelo, creando un kit de potenciación que elevaba su potencia a 125 CV, modificando solamente la distribución y liberando el escape, que se podía comprar en los concesionarios de la marca, incluyendo un volante deportivo y llantas de aleación especiales.

En 1986, se elevó su potencia original de 105 a 115 CV y se lanzó a la venta el kit de potenciación, para seguir compitiendo con el Renault 5 GT Turbo. Pero se estaba gestando un gran cambio, un “upgrade” que sería un salto importantísimo en el rendimiento del modelo, sin desmejorar las cualidades de la versión original.

En diciembre de ese año se presentó la nueva versión del GTi, con el motor TU pero de 1,9 litros y 130 CV en el que se destacaba el aumento de torque en casi un 25%; esto significaba que la potencia se entregaba desde un régimen de vueltas mucho más bajo y así se podía llevar a menos vueltas. Comercialmente se mantuvo la versión 1,6 como una opción más barata para un deportivo de esa gama.

Para lograr las prestaciones deseadas se lo despojó de todo aquello que hacía al confort, no contaba con aire acondicionado, no se le proveyó de aislamientos acústicos ni de ningún otro equipamiento innecesario. En su interior se mantuvieron las alfombras y cinturones rojos del GTi, como los asientos, aunque con un tapizado diferente, conservando una buena sujeción. Contaba con un tablero muy elemental con luces testigo en el que se notaba la falta de un manómetro de aceite y un voltímetro, aunque su volante era adecuado y de buen tacto.

En su exterior no tenía las molduras laterales, ni el alerón trasero y las vaguetas del GTi, solo unos pequeños deflectores blancos, llantas de chapa también pintadas de blanco y un poco más anchas que le daban un toque algo agresivo. Decorado con las palabras 1.3 Rallye en el lateral trasero y en la parrilla los colores de Peugeot Talbot Sport, demostraba que era una versión especial. Su peso se redujo notablemente con respecto a su hermano mayor (90 kg), que junto a un motor tan singular, lo convirtieron en un auto nervioso, con la misma estabilidad y similares prestaciones que el GTi 1.6 de 115 CV.

Su caja de cambios fue diseñada para aprovechar toda la potencia del motor. Bien relacionada, aunque de recorridos un poco largos, y con un diferencial acorde, le permitía llegar rápidamente a su velocidad máxima (190 km/h a 6.700 rpm en quinta), casi el régimen de potencia máxima.

Para homologar el modelo en el Grupo N se debían fabricar 5.000 unidades, que fue lo que al comienzo consideró Peugeot que vendería, pero la demanda lo obligó a fabricar mayor cantidad y, al final de su producción, llegaron a producirse 30.111 unidades.

Para nuestro país SEVEL no lo importó, pero sí llegaron algunas unidades traídas por particulares, como el caso del ejemplar de la nota, que después de un tiempo quedó guardado y, como no podía ser de otra forma, fue canibalizado, desde sus dos carburadores Weber, pasando por las butacas y hasta las hebillas de los cinturones de seguridad, que para llevárselas tuvieron que cortar los cinturones. El dueño actual nos comentó que le llevó bastante tiempo conseguir estas partes –algunas las consiguió en Uruguay, otras en España y muchas en Francia– para lograr el estado en que hoy lo vemos.

Un motor brillante, relaciones muy buenas para el manejo deportivo, frenos muy adecuados para parar los reducidos 790 kg. Una combinación ideal para el que disfrutaba de un manejo rápido y divertido.

Agradecemos la colaboración de Gastón Auge, que nos cedió las imágenes que eran de su propiedad.

Ficha técnica
PERFORMANCES
Velocidad máxima: 190 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 9,6 seg
Consumo a 120 m/h: 7,6 l/100 km. Conducción deportiva: 14 litros.

MOTOR
Tipo: Delantero transversal, 4 cilindros en línea, 2 válvulas por cilindro, árbol de levas a la cabeza, refrigerado por agua.
Diámetro x carrera: 75 x 73,2 mm
Cilindrada: 1.294 cm³
Alimentación: Dos carburadores Weber 40 DCOM de doble cuerpo.
Compresión: 9,6:1
Potencia/rpm: 103 CV a 6.800 rpm.
Transmisión: Tracción delantera, caja MA5S manual de 5 velocidades y M.A.
Embrague: Monodisco seco

CARROCERÍA
Tipo: Coupé dos volúmenes, dos puertas, cuatro plazas.
Chasis: Monocasco de acero.
Trocha delantera: 1,400 m
Trocha trasera: 1,336 m
Distancia entre ejes: 2,420 m
Largo: 3,705 m
Ancho: 1,572 m
Altura: 1,374 m
Peso: 795 kg
Tanque: 50 litros
Llantas: De acero 5.5 B13
Neumáticos: 175/70 HR 13

5 thoughts on “Clásicos: Peugeot 205 Rallye 1.3 (1991)

  1. Guillermo dice:

    En la ficha tecnica hay un error, la suspension trasera es independiente de brazos tirados, con barras de torsion transversales (ese es el elemento elastico), amotiguadores hidraulicos y barra antirrolido. No tiene resortes por lo tanto. Es la misma suspension trasera que usaban los autos franceses de la decada del 80 (306/405/R9/11/19/21), que luego abandonaron pasandose al eje torsional, ya no independiente pero si en este caso con resortes como elemento elastico, y un tirante transversal sensible a la torsion que vincula los brazos tirados, no necesitando barra estabilizadora.
    Saludos.

  2. jfrecia dice:

    Gran icono del Grupo B de Rally

    1. Diego dice:

      inolvidable!!

  3. Alberto Costa dice:

    795 kg de poder!!! muy bueno!!

    1. Julio Corti dice:

      Si, me encanta!

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