noticias |

Chevy Coupé o Falcon Sprint, ¿cuál fue mejor para Figueras?

Ambos despiertan una pasión inigualable entre multitudes. Gran polémica entre grupos de todas las edades, los dos son y serán tema de culto entre los argentinos. ¿Hay un ganador?

FALCON-SPRINT-O-CHEVY-COUPE

Eterna rivalidad: Ford o Chevrolet, Boca o River, Racing o Independiente. Por eso enfrentamos al Falcon Sprint con la Coupé Chevy, nota que indefectiblemente desencadenará polémica. La pregunta que muchos se hacen es ¿cuál era mejor? Y la respuesta no es tan simple ante dos rivales de personalidades diferentes. No me la contaron, durante los años de Corsa manejé e hice las pruebas de ambos autos a comienzos de los 70, por lo tanto les daré mi opinión desde un punto de vista lo más objetivo que permite la subjetividad humana.

Partamos de la base que se trata de dos autos de origen americano con sus virtudes y defectos de nacimiento. Si arrancamos por el diseño o la estética no tengo dudas que el Chevrolet mostraba un mejor trabajo con líneas más fluidas y armónicas, típicas de una coupé. Por su parte el Ford en su versión deportiva (Sprint) se encontraba limitado en su estética al poseer cuatro puertas y se mostraba como un auto más convencional con aspecto familiar.

CHEVY COUPE

Vamos a los números

Ambos disponían de motores de seis cilindros en línea con válvulas a la cabeza y árbol de levas lateral alimentados por carburador. 3.620 cm3 era la cilindrada del Falcon que entregaba 166 HP y 4.097 las del Chevy con 170 HP. Hasta aquí empate. Las cajas eran de cuatro marchas, frenos de disco delanteros y traseros a tambor y el largo era de 4,73 metros y 4,86 respectivamente. Entre ejes había una diferencia de apenas 4 cm a favor del Chevrolet pero pesaba 214 kilos más que el Ford, una diferencia importante a la hora de acelerar. En velocidad final también mostraban paridad: 179,5 km/h para el Sprint y 180,1 para la Chevy. Lo mismo ocurría en la aceleración de 0 a 100 km/h con 10,8 segundos contra 11,1 y las mismas décimas se mantenían al llegar a los mil metros. En distancias de frenado el Ford superaba al Chevrolet en 5 metros a 100 km/h aunque con un bloqueo muy evidente y con pérdida de la línea de marcha que obligaba a corregir para que no se cruzara sobre el asfalto. En valores de consumo la Chevy se mostraba apenas más austera ya que a 100 km/h constantes necesitaba 0,5 litros menos pero en el ciclo urbano sacaba ventajas. Como dato complementario: mientras los autos de origen europeo que se comercializaban en nuestro mercado contaban con cinturones de seguridad tipo bandolera, estos “americanos” sólo estaban equipado con los abdominales. La seguridad no estaba entre las prioridades…

FALCON SPRINT 1

Comportamiento

Tenían carácter disímil. Mientras el Sprint contaba con una tara de suspensiones más rígidas y se mostraba más nervioso en procesos de aceleración y en curvas, la Chevy era algo más “civilizada” y asimilaba mejor las imperfecciones de las superficies. Las reacciones del Ford eran nerviosas y la falta de barra estabilizadora trasera lo convertía en un auto que obligaba a conducirlo con extrema atención si se pretendía andar rápido, en especial en ruta en días lluviosos. En ese aspecto el Chevrolet era más predecible y disponía de neumáticos de mayor contacto pero por otra parte su posición de manejo era conflictiva con un volante de escaso diámetro y butacas de casi nula sujeción. En ese aspecto el Sprint ganaba puntos.

En lo que respecta a la dinámica en curva el Falcon tenía una evidente tendencia a sobrevirar apenas se llegaba a zonas cercanas al límite haciendo necesaria una corrección por medio de maniobra de contravolante. La Chevy, por el contrario –a pesar de que ambos compartían eje rígido y tracción posterior– tenía tendencia a sobrevirar (irse trompa) y para contrarrestar esa conducta era necesario un certero “volantazo” y una leve dosificación del acelerar para que transitara por la trayectoria indicada.

Dicho esto. ¿Cuál era mejor? Sinceramente no tengo un ganador. Eran dos autos, probablemente, para públicos distintos o prioridades diferentes. Lo que es indudable es que fueron los referentes deportivos de ambas marcas en la década del 70… y la polémica aún continúa cincuenta años después.

Otro día les cuento de mis experiencias al volante de la Dodge GTX V8, el cuarto en discordia junto al Torino.

CHEVY COUPE 1 FALCON SPRINT CHEVY COUPE 2 FALCON SPRINT 2