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Alemanes híbridos: BMW Serie 7 vs Mercedes Benz Clase S

El Serie 7 de BMW y el Clase S de Mercedes son los más exclusivos exponentes germanos del segmento Premium de alta gama. Enfrentamos ambos modelos en sus nuevas versiones híbridas.

Tal vez ya se ha escrito sobre el enorme par de los clásicos riñones del nuevo BMW de la clase alta. La pregunta es si gustará en el mercado europeo el diseño frontal de este Serie 7, ya que se muestra algo exagerado y puede que no sea del agrado de la clientela tradicional de esta versión de alta gama de la casa de Múnich. No lo sabemos aún. En contraste, Mercedes se presenta más agradable y sobrio con una trompa majestuosa coronada por la estrella.

En realidad esta nota tiene como prioridad probar cuál de estos Premium de lujo ofrece el mejor modelo híbrido enchufable. En el caso del MB, utiliza un V6, en tanto el BMW cuenta con un motor de seis en línea que reemplaza al cuatro de su predecesor. El Clase S le lavó la cara a su V6, ahora tiene una batería de mayor capacidad y un motor eléctrico más potente. El convencional a nafta entrega 367 CV más un rendimiento del motor eléctrico de 90 Kw que llega a los 476 caballos. El BMW, por su parte, dispone de 394 CV más 83 Kw que lo ponen a la altura de su rival histórico en prestaciones debido a que el 650e es 266 kg más pesado.

En el caso de Mercedes, la versión híbrida solo está disponible con una distancia entre ejes superior en 34 cm al 745e, que también cuenta con una opción “larga” pero que no fue utilizada en este comparativo. Ambos presentaron instrumental conocido porque las pantallas y el volante han sido utilizados por otras versiones de ambas marcas, como Clase E, Serie 5, X5 o X7. El display del BMW se muestra extremadamente abarrotado y poco ordenado, no solo porque el tacómetro gira en sentido contrario a las agujas del reloj. Los avisos importantes del sistema multimedia se desplazan sobre el borde de la pantalla pero están limitados en términos de personalización.

Butaca BMW

Sin embargo, hay algunas cosas que funcionan mejor en el Mercedes porque el ancho del panel de instrumentos permite que se pueda adaptar de manera más precisa a los deseos del conductor cuando se busca algún tipo de información aunque, de todos modos, la operación demuestra no ser tan fácil ni clara. El manejo de las dos teclas en los radios del volante sigue siendo un problema. El Clase S aún conserva el dial giratorio en la consola central desde el que es posible controlar varias funciones de forma rápida y segura.

Autonomías

El Mercedes promete un rango de aproximadamente 50 km de autonomía real en funcionamiento eléctrico, pero el consumo constatado durante la prueba nos mostró que solo llega a 40 km, que, de todos modos, no está nada mal, ya que en circulación diaria se pueden completar viajes en forma absolutamente eléctrica. El S 650e puede cargar las baterías más rápido, en una hora y media lo hacen al 100 por ciento gracias al cargador a bordo refrigerado por agua. Esta operación lleva un poco más de tiempo en el BMW.

En modo normal (híbrido) realizamos las pruebas de performance. Ambas fábricas prometen 5 segundos para alcanzar los 100 km/h y no han mentido. En ambas unidades registramos 5,2 segundos. El BMW se adelanta al Mercedes cuando se trata de aceleración puramente eléctrica. Registró 4,7 segundos a 50 km/h, un segundo menos que el MB para la misma prueba. La velocidad máxima de ambos está limitada a 250 km/h. Mucha más que en el rendimiento prestacional, la mayoría de los clientes seguramente están interesados en la cultura del funcionamiento de ambos. Pero no hay que preocuparse demasiado: los motores a nafta proporcionan la mayor parte de la energía. Por su parte, el de BMW muestra un zumbido más audible que el V6 de Mercedes. No hay que preocuparse tampoco por las transmisiones automáticas, funcionan con pasajes de marchas suaves y casi imperceptibles.

Butaca Mercedes

Pocas diferencias

Al momento de llegar a una conclusión debemos establecer que el BMW y el Mercedes están muy cerca uno de otro en cuanto a los consumos. Se necesitan alrededor de dos litros de combustible convencional más 22 Kwh en el 745e y 19,5 Kwh de energía eléctrica para cubrir 100 kilómetros de marcha en el S 560e.

La realidad indica que no hay diferencias prácticas. El Mercedes puede cargar las baterías un poco más rápido y transitar unos kilómetros más antes que el V6 tenga que intervenir. El sistema Eco-Assistant utiliza los datos recopilados en la memoria para ayudar al conductor por medio de la pantalla indicando el punto de presión del pedal para una conducción más económica. Al sistema utilizado por BMW (Hybrid Eco Pro) se accede presionando dos veces el botón de “modo de manejo”.

Finalizadas las pruebas comparativas, la evaluación final nos lleva a preguntar: “¿Cuál comprarías? ¿El BMW a menor precio o el Clase S en esta versión larga?”. La respuesta es clara. Para conducir en forma placentera con cierta actitud deportiva, el BMW 745e. Para disfrutar del plus confort, el Mercedes S 650e.

Pero por precio, gastos de mantenimiento, patente y seguro, el BMW saca una leve ventaja.

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